Hace 50 años fue estrenada en las salas de cine una producción cinematográfica que sería un hito en el séptimo arte del siglo pasado, aunque debemos reconocer que su influencia alcanza incluso a las cintas producidas en la actualidad e incluso se extiende a otras disciplinas como la música y la literatura. Como un ejemplo de ello, recordemos que hace un tiempo presentamos una banda llamada Florencia y los Monos de la Odisea del Espacio, así como hace unos años los Bombay Bicycle Club rindieron homenaje a este filme con un videoclip.

Sabemos entonces que 2001: Odisea del Espacio fue desde diversas perspectivas una obra maestra y que entre lo más destacable de este largometraje encontramos su minuciosa fotografía y dirección de arte, sus deslumbrantes efectos especiales, además de su manera de narrar tan vanguardista, además de su temática futurista.

Pues bien, el actor Keir Dullea, quien encarnó al astronauta David Bowman en aquella película habló hace poco con Entertainment Weekly acerca del legado de Stanley Kubrick, director de esta magna obra en cuestión.

Concretamente, el actor comentó:

“Trabajar con él fue una experiencia extraordinaria. No podías evitar notar que estabas en frente de un genio”.

Más adelante adicionó explicando el ambiente que se percibía desde la producción:

“Llegué a estos sets que hacían que Disney pareciera una feria del condado”.

Es por ello que Keir cuenta en esa misma entrevista con emoción la suerte que tuvo de que su manager lo llamara para avisarle que lo habían seleccionado para el papel protagónico en ese metraje. Aunque también señaló que hubo otros compañeros que comenzaron las grabaciones pero luego fueron reemplazados, como en el caso de Nigel Davenport que era quien inicialmente hizo la voz de la computadora HAL. Pero sucedió que después Kubrick decidió que no quería que HAL tuviese un acento británico, motivo por el cual le pidió al candiense Derek Cracknell, su primer asistente, que hiciera él aquella voz.

Dullea prosiguió deshaciéndose en elogios acerca de la película al narrar lo que le sucedió cuando pudo ver terminada aquella producción en 1968:

“Voló mi cabeza. Si sos un actor en ese tipo de película, es como estar a centímetros de distancia de una obra maestra, así que no es hasta que te alejás que podés apreciar la extraordinaria pintura que es. De ese modo es como me sentí cuando la vi por primera vez”.

Pero recuerda también que no todas la críticas fueron positivas en el momento del estreno, y señaló que de hecho estaban dividas en una proporción 50% y 50% entre amantes y detractores. En especial, comenta que en el L.A. Rock Hudson un parte de la gente se fue de la sala indignada diciendo que era una mierda. En todo caso, también cuenta que MGM notó que muchos espectadores jóvenes entraban a verla fumando “cigarrillos felices”. A causa de aquello por algunos meses se usó un afiche promocional de la cinta que decía 2001: El Viaje Definitivo.

Quizá lo más asombroso de lo que comentó este actor es que no se usaron efectos hechos en computadora, y en todo caso recordemos que los ’60 no había tantos recursos de ese tipo. Acerca del tema apuntó:

“Todo lo que se ve allí fue hecho físicamente, lo cual es asombroso. Y aún se puede apreciar su influencia en las películas de hoy”.

Suponemos que pocos se atreverían a contradecir esa afirmación, pues solo hace falta echar un vistazo a la saga de Star Wars para entender a qué se refiere.