Durante su estadía en la ciudad de Buenos Aires por estos días, el aclamado cineasta español Álex De la Iglesia realizó una acción un tanto performática en el Faena Arts Center: presentó frente a un público de 250 personas un cortometraje que destruyó inmediatamente después de haberlo proyectado para los asistentes, asegurándose así que nunca más pueda ser visto por alguien más.

La producción en cuestión se llama (o llamaba) precisamente Una vez en la vida, con una trama acerca de lo irrepetibles que son algunas experiencia durante nuestra existencia.

El método elegido por el director para acabar con la única copia de ese cortometraje fue el de sumergir en una especie de pecera con agua la computadora en la cual estaba almacenado el archivo de la breve filmación. Estas fueron sus palabras mientras realizaba la inesperada maniobra:

“Esto es un gran momento. Amigos… como ha venido se va”.

A la mencionada gala asistieron varios actores como Dolores Fonzi y Juan Minujín, mientras que el anfitrión de la jornada fue el periodista y guionista Axel Kuschevatzky. Recordemos que en todo caso, hace unos meses comentamos acerca de El Bar, una de sus más recientes creaciones.