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Han pasado ya cuatro años del estreno de Ex Machina, la gran ópera prima de Alex Garland, quien regresa con una historia de ficción científica, más que ciencia ficción, con buen ritmo, protagonizada casi en su totalidad por mujeres y que deja algunas preguntas bastante interesantes, además de un guion ingenioso, con un mundo verosímil y con unas vueltas de tuerca que le escapan a los convencionalismos del género y a este tipo de películas, la cual la transforma en un gran signo de pregunta digno de ser visto.

El film protagonizado por Natalie Portman, quien encarna a Lena, una bióloga y ex militar esposa de Kane (Oscar Isaac) también militar, que vuelve de una misión extraña con claros signos de daño psicológico que luego se transformarán en físicos, además de una actitud errática. El trabajo de Lena más que por gusto, por obligación, pero con cierta cuota azarosa, será acompañar a un grupo de científicas a un lugar llamado “El resplandor’’, un sector bastante surrealista de los Estados Unidos (que tiene como epicentro un faro) en el cual se registra actividad extraña y en el que cada una de las misiones que intentaron develar su misterio, obviamente fracasaron. Y obviamente esta especie de cúpula desconocida amenaza con destruir la Tierra.

Podemos destacar la emotividad no excesiva del universo que crea Garland en esta película y la búsqueda de la verdad por parte de su protagonista, a quien poco le preocupa el mundo, sino más bien quiere salvar a su marido que se debate entre la vida y la muerte y por eso accede a realizar la expedición.

Este carácter dramático que nos devuelve a personajes más humanos y cercanos al drama, con temores, incertidumbres, debilidades y fortalezas la hacen emparentarse a películas como Arrival, dirigida por Denis Villeneuve en la cual el factor ciencia ficción no sabemos si termina perjudicando a los humanos o ayudándolos, modificando su existencia desde las emociones, desde su propia humanidad y desde sus deseos, aunque la tierra siempre esté en peligro.

Cabe destacar que esta película fue estrenada en salas solo en los Estados Unidos, mientras que en el resto del mundo solo se estrenó en Netflix y sorprende por su gran calidad y elocuencia, comparable con otras producciones de la plataforma de streaming como Okja y que otras pocas producciones de este tipo han podido lograr.

Definitivamente Aniquilación le da un nuevo carácter a la ciencia ficción reciente, acercándonos más a sus personajes, con un excelente manejo del ritmo, del suspenso, con un mundo verosímil que no peca de excesivo ni de demasiado complejo pero que su efectividad radica en que nos dejará pensando aún cuando el film haya terminado.