Amor urgente

Diego Lublinsky – Sección: Competencia argentina

La nueva película del director de Hortensia cuenta la historia de un despertar sexual torpe, casi forzado, que tiene como escenario un pueblo de 10.000 habitantes llamado Resignación, pero lo que menos hará el personaje de Pedro es resignarse sin antes conquistar a Agustina, ambos jóvenes tímidos en búsqueda de algo más que sexo, pero que obviamente tienen ciertas limitaciones. El film de Lublinsky está filmado con retroproyecciones, lo cual no está realmente justificado y si bien la propuesta tiene cierta originalidad bien podría haberse mostrado de otra forma, con locaciones reales y así la historia hubiese tomado una dimensión mucho más rica. El film no tiene un pulso demasiado fuerte, las situaciones que ocurren en el colegio, en la calle, en la casa de Agustina son más bien anodinas y les falta algo de consistencia. Pedro es el típico loser del colegio, retraído por demás, torpe y Agustina es la chica nueva, por momentos decidida, por momentos no tanto pero igualmente inocente que su compañero. Alejados de la obsesión que tiene el resto de sus compañeros por el sexo, descubrirán algo más que sus propios cuerpos y sus deseos. – Luis Mendoza

Averno

Marcos Loayza – Sección: Competencia latinoamericana

Un film que retrata los periplos de un joven llamado Tupah, quien debe hallar a su tío en el Averno a raíz de un pedido misterioso de un hombre desconocido. Este Averno es un lugar tan misterioso como desconocido y conseguirá llegar a él recorriendo las calles empinadas de La Paz durante una noche extraña en la cual las fronteras entre la realidad, la fantasía y los mitos andinos se cruzan, se confunden y se empiezan a borrar. Se trata del quinto largometraje del director boliviano, que sostiene un aire enrarecido, casi lynchiano durante todo este recorrido en el cual siempre parece que algo está a punto de suceder, hay un peligro latente todo el tiempo y tiene cierta cuota de surrealismo, de condimento onírico que lo hacen realmente interesante, además de tratarse de una carrera contra el tiempo repleta de obstáculos. Tupah atraviesa diversos lugares laberínticos, es perseguido por unos hombres que quieren matarlo, se sumerge en subsuelos oscuros, llenos de gente extraña que lo mira con cierta desconfianza o se burla de su aparente debilidad, pero por momentos lo ayuda y lo guía hacia su tan preciado destino: el Averno, lugar al que podrá entrar pero no sabe si podrá salir. – Luis Mendoza

Buscando a Myu

Baltazar Tokman – Sección: Competencia argentina

En esta nueva película, el director de Casa Coraggio avoca nuevamente al círculo familiar, pero esta vez de una manera mucho más intensiva, ya que hace una narración que atraviesa el tiempo real. A través de filmaciones que tenía de su hija, las pone en diálogo con una investigación que forma la hipótesis de la historia: ¿Qué sucede con los amigos imaginarios en la niñez? Baltazar Tokman hace este extraño documental para poner nuevamente en jaque ese casillero que existe entre la realidad y la ficción. Hacerlas interactuar como dos caminos posibles que se cruzan en la narrativa. Tiene un objeto de estudio y las pruebas, que se aglomeran con testimonios esotéricos. Su niña sonríe y se divierte todo el tiempo con seres que no se pueden ver, esto le trae los recuerdos de su infancia a su director que siempre está detrás de cámara y a veces actúa como padre, su otra función. Pero la ficción se mete en el personaje de carne y hueso con el que decide acceder Baltazar Tokman al mundo interior de su hija, un personaje que conoce tanto del fluir del inconsciente, como del mundo de la magia. – Juampa Barbero

La cuarta dimensión

Francisco Bouzas – Sección: Competencia latinoamericana

Este imponente relato, tanto por lo visual como lo sonoro, indaga en las profundidades del mundo murguero, detrás de los ojos de un personaje que le sobra la pasión por lo que hace. César es un joven boliviano que se mudó a Argentina y bajo esta premisa, la película hace otro planteo, el del ser extranjero y estar lejos de su tierra. César sabe que su verdadera identidad no es la de la bandera, sino la de la música. Sus testimonios emocionan y entusiasma su valor y su constancia. Es un recorrido por este estilo popular donde el espectador puede disfrutar del sonido aparecer por todos lados; tambores y platillos le dan pie al ritmo que va a ir adquiriendo la película en su transcurrir. La música no sólo está cuando la vemos ser interpretada, sino también en las sensaciones que provocan los silencios y en la belleza de unos planos gigantes que parecen pinturas. La cuarta dimensión es un retrato tan individual como geográfico, que nos hace dar cuenta qué pequeño es el humano y que la música es un puente para trascender a otra parte sin importar la arena. – Juampa Barbero