Compartir

Here to be Heard: the Story of The Slits

William E. Badgley – Sección: Música

Un repaso de aquella bomba llamada The Slits que estalló a finales de los setenta. Fundamentales para el movimiento del post-punk y una nueva lectura del reggae. Una banda estandarte del feminismo que lucha desde los escenarios con sus gritos de guerra en el pasado, pero más que nunca se convirtieron en gritos de hoy. De la urgencia a la denuncia, The Slits le da una fuerte patada al patriarcado. Este documental sirve también para reivindicar un grupo que es necesario volver a poner en diálogo, porque The Slits, al igual que The Runaways, fue una de esas bandas, compuesta en su totalidad por mujeres, que le hicieron fuck you a los hombres y se hicieron su lugar en un momento donde todo estaba aun más cerrado. Se pueden ver entrevistas del presente que reflexionan sobre su trayectoria y una gran cantidad de material de archivo que nos muestran sus presentaciones en vivo. La rebeldía y la destrucción de cánones que logró la banda inspiró a toda una generación de mujeres que necesitaban oír y sentir lo salvaje de ser mujer. – Juampa Barbero

Milla

Valerie Massadian – Sección: Vanguardia y género

Milla cuenta las desventuras de una chica de diecisiete años que queda embarazada y es obligada a crecer de inmediato. Se va a vivir con su novio a una casa abandonada y la vida no es cosa fácil al ir transcurriendo los años. El amor entre ambos está lleno de euforia juvenil, se divierten mucho a pesar de las dificultades. La película se concentra en ella y la va siguiendo en distintos momentos de su embarazo hasta que el niño nace. La directora francesa Valerie Massadian sorprende con una segunda película después de Nana, que cautiva al espectador con su fuerte impronta al realismo en cuanto a los tiempos manejados y su extraña forma de construir las secuencias con lo que otro tipo de cine deja de lado. Milla está repleta de crudeza porque la soledad y el desamparo están en constante relación con las duraciones del montaje, los encuadres agobiantes y las elipsis que rompen la rutina y remarcan el drama. – Juampa Barbero

Mochila de plomo

Darío Mascambroni – Sección: Competencia argentina

Tomás es un chico de 12 años que como cualquier otro comparte tiempo con sus amigos, que hace travesuras, que a veces falta al colegio y no siempre hace lo correcto. Lleva dentro de sí muchas preguntas respecto de la muerte de su padre que aún no tienen respuesta, pero a donde vaya las hace igual. También lleva un arma en su mochila. Así comienza el relato y se mantendrá hasta el final, entre ese arma y Tomás, aunque no sabemos ni para qué ni por qué tiene un arma, de a poco nos iremos enterando y quizás justifiquemos el porqué de ese arma en esa mochila. La película de Mascambroni (director de Primero Enero) habla de la ausencia, de un chico incompleto que ansía rearmar su historia, o mejor dicho la de su padre, que obviamente toma como propia y evidentemente lo afecta, lo pone ansioso, triste y lo obligará a querer tomar decisiones apresuradas, guiadas por sus impulsos por conocer la verdad. Algo que realmente angustia a Tomás es la salida de Nenino de la cárcel (el presunto asesino de su padre), de ahí el porqué el arma en su mochila y la búsqueda de respuestas que los adultos le dan a cuentagotas o directamente le niegan. – Luis Mendoza

Violence Voyager

Ujicha – Sección: Competencia internacional

Este atroz, crudo y por momentos extraño (pero no por eso menos entretenido) film de animación japonés es realmente un hallazgo dentro de la competencia internacional del festival. Utiliza técnicas de animación que no son las convencionales para un film japonés, ya que lo primero que se nos viene a la cabeza es Studio Ghibli y aquel aire solemne, repleto de enseñanzas y lindos paisajes. Violence Voyager es una especie de primo deforme, lejano de aquellas producciones y cuenta la historia de dos amigos que deciden aprovechar lo último que queda de su verano yendo a ver a otro que vive detrás de unas montañas. Lo que no esperan es encontrarse en el camino con un parque de diversiones desolado, casi abandonado, administrado por un hombre bastante misterioso que les promete pasarán una jornada entre robots que querrán matarlos con el ácido que brota de sus manos pero que con solo echarles agua los vencerán. Pero obviamente parece demasiado fácil y demasiado entretenido como para ser cierto. Es así como todos los hechos que vendrán después, serán de lo más desafortunados y la desgracia de uno de los personajes irá in crescendo. Conforme aumenta la tensión, aumentarán los problemas, las atrocidades, las injusticias siempre cargadas de sangre, llanto y perversiones. – Luis Mendoza