Estamos en una época donde ya no se puede hablar de pureza de géneros, la posmodernidad viene cargada de Quijotes y Sanchos Panza solo que un poco más arruinados. Las autoparodias y el recurso del antihéroe se encuentran entre lo más recurrente del cine actual. Pensemos en películas como Deadpool o duplas como Walter White y Jesse Pinkman, dos antihéroes quijotescos.

El recurso de la dupla masculina, que empieza como una relación de odio para terminar en amor y camaradería, funciona de maravilla sobre todo cuando el objetivo de esa unión es “combatir el crimen” o hacer justicia, valores del cine clásico que hoy en día suenan algo inocentes. Russell Crowe y Ryan Gosling interpretan a dos detectives privados en Los Ángeles de los ’70. Torpes y anti héroes, forman una interesante dupla que hace de esta película una verdadera buddy film. Con los clásicos condimentos de un film de acción pero ridiculizados, la parodia de un policial si se quiere. Dos detectives privados en medio de una compleja investigación que involucra pornografía, hermosas mujeres, dinero, asesinatos y militancia. Dos detectives que solos no pueden, así es que los ayuda una nena de 13 años muy estereotipada, una mezcla de Mathilda de León el Profesional con Little Miss Sunshine. Es el personaje que trae la sensatez a los diálogos, es la que más usa el sentido común, es súper madura para su edad pero sigue siendo adorable.

Tal vez el personaje más logrado es el de Gosling, que esta vez deja de lado su faceta de galán alternativo para convertirse en un padre soltero, alcohólico, repleto de miedos y fobias, completamente cobarde y chanta. Este es el carácter que más comicidad aporta al film, arrancando carcajadas en varias ocasiones con gags típicos del slapstick; definitivamente un costado nuevo para descubrir en Gosling.

The Nice Guys no es una gran película, pero sí es súper divertida y original dentro de las producciones cinematográficas de estos años. Mientras veía la película me preguntaba: ¿quién se lanza a hacer una película de estas hoy en día? La realidad es que muy pocos realizadores. Es una buena opción de domingo, con diálogos ocurrentes, estética fiel a los ’70 de glamour californiano y un buen manejo de los géneros, entrelazados y actualizados.