Primero que nada, ver capitulo uno (R)evolución, ver capítulo dos Confrontación. Eso es fundamental para entender cómo todo termina aquí. Segundo, que sea shakesperiano no significa que sea aburrido: tiene acción y muy buen ritmo, dentro de un relato profundo sin caer en solemnidades que te invita a reflexionar.

Matt Reeves (Cloverfield, Let Me In, Dawn of the Planet of the Apes) no tiene concesiones y de entrada decide poner toda la carne al asador, comenzado con una memorable batalla en donde a primera vista se puede ver que se mantiene la calidad técnica y fotográfica del film anterior gracias al muy buen trabajo de Michael Seresin.

Esta tercera parte está centrada en César, que por una serie de hechos que no voy develar aquí decide cobrar venganza y terminar la guerra que él no empezó. Va en busca del coronel y en el camino encuentra a una niña muda y un simio del zoológico quien es el encargado de hacernos reír en medio de tanta tensión (comic relief).

Al llegar César a encontrase con el coronel, la situación es mucho más grave de lo que suponía: un campo de concentración con miles de su especie siendo esclavos y sometidos a levantar un muro.

El secreto para que sea excelente pasa por no buscar sorprender con un gran final, sino más bien por seguir la línea narrativa sin olvidar que es una película de ciencia ficción y guerra. Los temas se ponen sobre la mesa, la esclavitud, la brutalidad y la venganza, entre otros, están naturalmente tratados; no es un mero argumento de película de acción. Estos elementos son el motor de la película y tienen el lugar que deben tener. Hay varios momentos pasajes que nos recuerdan a Apocalypse Now, The Bridge on the River Kwai, The Great Escape. Entiéndase bien: no es copia de estos clásicos sino que conserva el espíritu de los mismos y algunas formas narrativas que le hacen muy bien. Andy Serkis y Woody Harrelson se entienden a la perfección logrando jugar un contrapunto impecable.

La guerra es un cierre ideal de esta trilogía de El planeta de los simios, que en conjunto logran una saga que se convierte en un clásico del cine contemporáneo.