Fotografía: Ivonne Morales
Fotografía: Ivonne Morales

Historias de vida cultivadas en canciones con una tendencia rockera donde abundan los estribillos con encanto pop y secuencias que remontan los climas más oscuros es lo que nos ofrece el uruguayo Demian Caula en Niño Índigo.

Fruto de un meticuloso trabajo en su propio estudio, este álbum (el primero de Caula como solista) llega luego de una actividad sostenida en la escena musical uruguaya, destacándose su rol como cantante de la banda Tupakamaru (2004 – 2011). El músico –quien se define como una persona que ama “la producción, el detalle y el perfeccionismo”– es también periodista, y suma más de diez años difundiendo a artistas rioplatenses en su programa radial “Rock Al Rock”.

El título refiere a una teoría que propone la existencia de una generación de infantes con un estado superior de conciencia. Estos “niños índigos” son considerados el vínculo entre la era espiritual contemporánea y la próxima, y el concepto de transición es justamente el que da apoyatura al álbum.

En los momentos más elevados de Niño Índigo, el sentido de las palabras logra traspasarse a la cualidad de la música. Pero en otros, las melodías de algunas composiciones se pueden antojar un tanto utilitarias.
Y eso funciona a la perfección como una recreación mimética de la compulsa que el autor advierte en todo momento entre estados primitivos y otros más perfeccionados.

Palabras (a Desintoxicar)” (el primer corte del álbum) ya establecía ese canon, con una imaginería luminosa (“tu maleta llena de energía”) y secciones ondulantes que parecieran buscar un desarreglo consciente de los sentidos.

El disco completo nos enseña que el gran mérito de Caula es saber crear viñetas cromáticamente extrañas con situaciones cotidianas, donde el tiempo se contrae, se distiende y a veces pareciera hasta fugarse. Esto se aprecia especialmente en “Torbellino” y “Vale Pedir Un Tiempo”, canciones con climas cíclicos y entonaciones que suben y bajan, construyendo un ambiente que refleja netamente la intención del autor.

Se destaca también el lirismo de “Instantes Que Giran (Causa Mayor)”, con un texto perteneciente a Lola Kiayes, la encargada de arte y fotografía del álbum. Este produce uno de los momentos estéticamente más resonantes de Niño Índigo, en el cual ese estado que preconizan muchas de las otras composiciones adquiere una especial proximidad.

Los invitados que participaron en el disco incluyen a los músicos Walter Bordoni y Tabaré Rivero (referentes culturales de la época post-dictadura en Uruguay) junto a Damián Gularte, Juan Chaín y Papina de Palma (todos ellos congéneres de Caula).

Con su suavidad rítmica intercalada con pasajes más potentes y letras que favorecen la sugestión antes que los marcos descriptivos, el álbum logra ser fiel al concepto planteado desde su concepción misma.

Y como el despertar solista de un autor que nos invita a abrir los ojos al futuro sin negar las connotaciones de lo viejo, Niño Índigo cumple con creces su cometido.

Los invitamos a ver los videos de “Palabras (a Desintoxicar)” y “Torbellino”, los dos primeros cortes de Niño Índigo.

Tambien pueden visitar el facebook de Demian Caula.