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El pasado jueves 26 de octubre, los rosarinos Jimmy Club lanzaron su primer disco, Aviones de Papel. Se trata de un grupo de chicos de entre 18 y 21 años que en 2014 se juntaron a tocar y, desde entonces, lograron crearon un set de canciones en clave de rock psicodélico, con dejos stoner, noise y funk; muy inspirados en la ola australiana que dominaron Tame Impala y Pond en los últimos años, pero también en Queens of The Stone Age y hasta tomando fuentes más clásicas, como Zeppelin y Floyd.

Son solo cinco canciones pero que con su espacialidad y profundidad logran alcanzar la media hora de material. Los chicos quisieron grabar un disco de rock, y consiguen sacarse las ganas de hacer todo lo que hacen sus ídolos: hay solos de guitarra largos y espaciales, letras en inglés y español, mares de sintetizadores y sampleos que van desde de Stanley Kubrick hasta los Red Hot Chili Peppers.

Sobre eso, la voz casi grunge de Martín Míguez plantea una nueva dimensión a lo propuesto y trae la música a la tierra, algo que se hace más evidente en el track “Ácido”, junto al saxofonista Juan Duque, que parecería por momentos homenajear a su manera a la música de los ‘90, sin abandonar la atmósfera cósmica que caracteriza a la banda.

En la portada, la luz de la Tierra refracta sobre el casco del traje de un astronauta que solo contiene un cadáver olvidado. Lo que plantea el arte de Camila Álvarez (Maruja) quizás tenga algo para contar sobre las problemáticas de los más jóvenes. Desde las letras, tampoco parecen querer aterrizar: “Hoy pasa el tiempo y quiero creer que estoy volando por la ciudad (…) hoy yo me siento un avión de papel”, canta Miguez hipnotizando al oyente sobre el cierre (sobre un riff sumamente estimulante)

Matías Bolzan (bajo), Lucio Sánchez (sintetizadores), Francisco Álvarez (guitarra y coros), Franco Re (batería) también son Jimmy Club. Grabaron el disco entre julio y agosto de este año en El Mangrullo, Rosario. Aviones de Papel representa un nuevo aporte al espectro de la música rosarina, esta vez desde su expresión más adolescente, permitiendo a una nueva generación hacerse un lugar en la escena.

Podés escucharlo en YouTube o Spotify: