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Foto: Facebook de Nicolás Martin

Subidos al navío, una puesta de sol al final del horizonte ilumina el mar transparente de nuestras alegrías. Pero llegada la noche las olas negras nos conducen al vacío incómodo de la soledad. Los dolores más venenosos de la vida están siempre latentes detrás de cada una de nuestras alegrías. El tiempo revelará la integridad de nuestros recuerdos y los consumirá para finalmente convertirlos en segmentos finitos de un relato.

El relato en sí no es más que la reflexión nostálgica de un pasado cuyo anhelo es devorado por las inciertas experiencias de un renacer individual. La gracia del mar explora en el mar de lamentos y encuentra que donde todo se quiebra hay esperanzas para un futuro reencuentro con la felicidad. El último disco de Nicolás Martin juega con voces que a ratos recuerdan al flaco Spinetta, algunos rasgueos de guitarra acústica prolijamente tristes, y el peso de guitarras distorsionadas junto a otras más playeras.

Al inicio del disco suena “El fondo del mar” y nos aventuramos en medio de guitarras oleadas y una voz cuyo vibrato conocido nos acomoda para explorar lo incierto. Más adelante suena “Al fin” con el inequívoco languidecer de acordes menores y rasgueos acelerados; es el relato de una insistencia que no cumplió su objetivo y chocó contra su propio fin.

Llegados a la mitad del disco, un rayo de luz esperanzador reluce al sonido de “Abrir”. Precisamente lo que se abre son los espacios de sinceramiento, por eso una vez sople el viento volveremos a ser nosotros. El final del álbum está más que abierto. Entre “Relojes” y “He crecido”, al compás de una batería rockera y un riff que nos hace mirar hacia atrás Nicolas Martin nos enseña a soltar. Soltar las experiencias que arraigan en el fondo del mar; aquel mar de lamentos que se manifiesta en cada uno de nuestros recuerdos. Esa precisamente es la gracia del mar, desarraigarnos de la tierra.

Las colaboraciones de músicos como Sebastián Bianchini de Árbol, hasta el reconocimiento de Gustavo Santaolalla, hacen de Nicolás Martin un exponente de los cancionistas del rock. La clara identidad de su propuesta evidencia una trayectoria musical laboriosa: Nicolás Martin nos deja un álbum cuyo final está abierto al conocimiento de nuevos mares. El lanzamiento de La gracia del mar se llevará a cabo el miércoles 6 de diciembre en La Confitería (Av. Federico Lacroze 2963, CABA) con la participación de La Nube Mágica, a las 20 hrs.