Hay discos que son piedras preciosas, es el caso de Conociendo Rusia, primer trabajo solista de Mateo Sujatovich. En menos de media hora las siete canciones que componen el álbum muestran un claro equilibrio entre letras y melodías que de entrada nos atrapan, nos invitan a reescucharlas y suenan en nuestra cabeza a lo largo del día. Con una sonoridad apuesta y agradable, en Conociendo Rusia no falta ni sobra nada, es la feliz contradicción de ser una opera prima con un sonido maduro, el resultado de un proceso artístico cuidado e inspirador. En la descripción del álbum se autodefine como:

“Siete canciones que hablan de (des)amor y de lo inevitable, después dejarlo ir. Un golpe en la mesa con una mano y con la otra fondo blanco del mejor vodka.”

En su entorno Mateo es conocido como el “ruso”, lo que hace pensar que el título del disco no necesariamente hace alusión a Rusia, sino que más bien describe un viaje hacia sus pensamientos y su historia personal. Con 27 años, cuenta con dos antecedentes musicales principales. Fue el guitarrista de Detonantes, banda que nació entre amigos de la secundaria y que años más tarde irrumpió en la escena porteña con una actitud rockera y desafiante. Además, en 2017 integró junto a Julián Ares el dúo Testigos, que se caracterizó por la fuerte simbiosis generada entre ambos. Ares también es coautor de las letras de las dos primeras canciones de Conociendo Rusia.

Hablar de un artista como “el hijo de” sería erróneo e irresponsable, sobre todo cuando Mateo propone una música con un lenguaje propio y un atractivo personal. Aún así, su apellido podría resonar en los oídos de muchas almas spinetteanas. Su padre es Leo Sujatovich, tecladista de la mítica Spinetta Jade, lo que nos permite intuir una influencia musical inevitable que supo pulir su sentido artístico a la hora de hacer canciones.

Si visualizamos el full álbum en YouTube, vemos la tapa del disco: living vintage, sillón, lámpara, botella, cenicero, cigarrillos sobre la mesa y el título “Conociendo Rusia” en letras rosas. En un momento advertimos que la imagen no está congelada, el joven de musculosa roja y pantalón azul que luce tatuajes y accesorios de oro cobra vida. El sonido de un sintetizador solitario anticipa “Loco en el desierto”, la canción con espíritu romántico que abre el disco. “Y si me pierdo en el intento por ser un loco en el desierto, tenés el código secreto para usarlo cuando quieras en mí” advierte, mientras el chico de la tapa mira fijo a la cámara. Un fade out da paso a “Cicatriz”, segundo track, donde Mateo fuma un cigarrillo para alejarse de su cicatriz y hace evidente la riqueza sonora de su voz.

El disco continúa con “Bruja de barracas”, un rock movedizo con estribillo poderoso que evoca el recuerdo de unos ojos brujos capaces de hechizar a quien los mira. El chico de la tapa sale de escena y regresa con otra ropa, se sirve un vaso de vodka y se pregunta dónde está “La luna”, una canción lenta y nocturna, que aúlla como un lobo: “luz de la noche, alumbra la calle”. Hacia el final, el chico toma el vaso y hace fondo blanco del mejor vodka.

En “Juro”, una intro de piano y voz se mezcla rápidamente con un bombo en negras, mientras la voz repite “juro que no te vi llegar” en clave bailable. Los beats electrónicos ameritan otro cigarrillo porque después viene “Lo que pasó”, un tema cargado de nostalgia en el que Mateo revisa el pasado, mira su pasado desde lejos, para no olvidar y hacer canción sus “secretos de la noche”. El disco termina con la genial “La puerta”, que se abre a un interrogante universal con la frase: “todo el tiempo me pregunto para qué venimos a este mundo”.

Conociendo Rusia fue grabado y producido por Nicolas Btesh y Juan Armani en estudio El Mar y también en el Club Atlético Sujatovich, donde padre e hijo “juegan a la música” y producen distintos trabajos musicales para televisión y publicidad. La banda que lo acompaña en vivo y en estudio se completa con Nicolás Btesh en synths y programaciones, Guille Salort en baterías y Fran Azora en el piano. Asistimos a la creación de una obra sólida y potente, valiosa por ser única e irrepetible, como una piedra difícil de encontrar. Conociendo Rusia podría posicionarse cómodamente como una promesa del nuevo rock argentino, pero esta historia recién comienza y la promesa ya está cumplida.

Conociendo Rusia – Conociendo Rusia

(2018 / Independiente)

1 – Loco en el desierto
2 – Cicatriz
3 – Bruja de Barracas
4 – La Luna
5 – Juro
6 – Lo que pasó
7 -La Puerta