podrix

En zona Sur hay una cantante difícil de emparentar que se rodeó de grandes colegas para hacer disco debut: Podrix. La música presentará La vuelta de Saturno el sábado 22 en Cultura del Sur, Temperley. Pop oscuro, post punk y sensaciones de las que a veces es mejor hablar.

¿Qué tan seguido sucede que músicos destacados de una escena unan fuerzas detrás de un mismo proyecto artístico? En el caso zona Sur, nombres como Alejandro Schuster (Viva Elástico), Walter Lema (Placer) y Adrián Crivelli (ex Fantasmagoria, Abducidos) aportaron al álbum debut de una solista que atrajo a una selección de músicos: La vuelta de Saturno, de Podrix.

Alter ego de Florencia Batalla, Podrix se rodeó de colegas amigos para intentar plasmarse en un LP. El resultado, un claroscuro de sensaciones inquietantes a bordo de un sonido ajustadísimo que puede llegar a dejar al post punk por el pop, pero que siempre está sintonía con esas emociones abrumadoras. Podrix suena como una cajita musical que toca una música inesperada, nocturna, con una bailarina que no es exactamente el estereotipo acostumbrado. Y todo con la guía de una voz, a priori, difícil, áspera, extraña para el registro común de cantantes en la escena independiente.

Antes de la presentación del disco, Indie Hoy charló con la cantante sobre la actualidad del proyecto Podrix y sus futuras búsquedas.

El disco salió en junio de 2015 pero recién lo presentás este sábado ¿Por qué? ¿Cuáles son los planes a futuro de Podrix?
En principio porque no había una banda estable todavía. Los chicos que tocan en el disco tienen casi todos sus propias bandas y sabía de antemano que iba a tener que encontrar una formación estable con otros músicos. Y también porque no estaba apurada por presentarlo. Acerca de lo que estamos haciendo ahora; por lo pronto estamos empezando a descubrir nuestra trama musical, están pasando cosas muy divertidas como banda, queremos salir a tocar el disco en todos los lugares donde sea propicio y en mayo nos metemos a grabar el segundo álbum.

En el disco se habla de “miedo”, “guerra”, de emociones que suenan abrumadoras. En el resultado final del álbum, ¿cuánto juega la música que te influencia y cuánto tu personalidad, tu forma de conectarte con las cosas?
Como soy una persona que no tiene ningún tipo de conocimiento académico, la música se forma en mí desde un proceso más irracional e intuitivo, seguramente que las influencias aparecen pero como algo más inconsciente. Probablemente mi forma de conectarme con las cosas y mi personalidad sea el todo en el proceso creativo para mí.

En el álbum tocan muchos músicos que forman parte de la escena del Sur: ¿Cómo te parece que está esta escena artísticamente hablando?
Es una escena jugosa por donde la mires. Salgo de mi casa para ir al mercadito y seguro un buen músico en el camino me cruzo. Es genial. Hay bandas buenísimas como Los Sub, Paganos, Los Propios, Jueves de Cine y mis queridos Viva Elástico. A muchos los conocí en DDR, el estudio donde se grabó La Vuelta de Saturno, donde graban muchas bandas buenísimas y donde en mayo vamos a grabar el próximo disco.

Como artista joven, ¿qué evolución visualizás en tu manera de escribir, de cantar o de sonar?
Este disco tiene algunas canciones escritas cuando tenía 17 años. Hoy atravieso otras inquietudes, hay una actualización de todo eso. Además, después del disco me operé un pólipo gigante en una cuerda vocal asique estoy aprendiendo a relacionarme con mi nueva voz limpia. Y en lo que respecta a lo musical, el segundo disco tengo unas canciones con ritmos inesperados, algo que me resulta divertido.

¿Creés que ya encontraste un color para tu música y una manera para decir las cosas? ¿O esa “piel” de las canciones puede variar con los discos, el tiempo y las experiencias que tengas?
Esa piel de las canciones es como una nube incierta que viaja junto conmigo y se empapa de cada experiencia que yo y mis seres queridos vivimos. Después, de manera natural, esa nube deja caer toda su carga sobre las canciones y la música que estemos haciendo. Y esto, al no ser algo del todo consciente, es algo que puede variar con el tiempo, por supuesto.