Foto: Mora Fayó

Quizás el nombre del álbum no sea tan llamativo como la portada: una carta de la baraja española con el símbolo de tres espadas, colocada en el centro de la carátula. Y en el fondo, un diseño con una tela vaporosa extendida en el piso y unos pies con medias que apenas la pisan. Es la reciente entrega del músico argentino Tomi Tomillo: Se terminó la época de shorsito.

Ocho temas de indie rock, incluida una versión de “Por qué te vas” (Jeanette), muestran sosiego e intensidad a la vez, a través de arrebatadores arreglos de guitarra que, por momento, recuerdan los ambientes que construía Luis Alberto Spinetta: “Creería que sí, lo escuché mucho en mi vida. También creo que el Shaman Herrera, y bandas como Kinoko Teikoku y Daughter me cebaron mucho y me ayudaron a encontrar eso que buscaba en el sonido del demo”, señaló Tomillo acerca del particular sonido en este disco producido por él mismo.

Oriundo de Trelew, Tomás Barrientos es su verdadero nombre y tiene 19 años de edad. Anteriormente, venía componiendo y tocando guitarra hasta formar el proyecto La Cura Contra el Insomnio. Tomillo nos comentó que Se terminó la época de shorsito vendría a ser su quinto disco, ya que los otros son: con La Cura: Demos y Trasfondo de una mirada. Y en solitario: Eterno resplandor de una mente sin recuerdos, Sin título y el que acaba de publicar.

El sencillo “Marti entendería” es una suerte de blues indie, y es de las mejores piezas de este disco en cuanto a su contenido, ejecución y arreglo. Y sobre el concepto de esta producción, Tomillo refirió: “Es el movimiento. En sí, el demo fue algo que hice en una semana, para desahogar un montón de energía acumulada, y creo que eso se expresa en la forma del disco. Es como la síntesis del momento de irme de Patagonia, donde vivía, y empezar a activarme en Buenos Aires. Y las letras hablan mucho de eso, es como una despedida a un momento de quietud y tristeza; pero fundamentalmente es una oda al movimiento, a sentirse vivo y conocer el mundo. Son como todas las rupturas del mundo pero bien, como para seguir adelante”.

El arte del álbum, una idea de Tomillo, no pasa inadvertido y se relaciona con la música de su creador: “Las espadas siempre están referidas a la acción, a la actividad y a ciertas peleas y malestares que esa acción puede producir. Al estar conectadas con el número tres, se está mostrando que hay energías que luchan entre sí para obtener la supremacía, ya que aunque el tres sea un número armónico, también expresa movimiento y, al estar las espadas, representa actividad de lucha y no de paz. Es un flash de tarot que descubrí este año, y lo asocié con lo que tenía para dar en este material. El fondo no sé exactamente qué es, no sé si es porque a mi criterio combinaba con el tres de espadas, o por una sensación constante de estar pisando el cielo en vez de la tierra. Me transmite algo medio onírico esa foto, me encanta”.

El músico argentino tiene pensado continuar con su carrera como cantautor y productor independiente, trabajar con otros proyectos y seguir elaborando materiales discográficos en su propio estudio de grabación.