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Foto: Arden Wray

El primer álbum de la canadiense banda Alvvays fue un encanto, a partir de una agradable línea de jangle pop digna de los primeros sonidos de R.E.M., y una prosa agridulce que refleja el gusto de la cantante y guitarrista, Molly Rankin, por The Smiths, atreviéndose a hablar de los lados menos agradables de la vida. La desbordante melancólica lírica conjugada con amigables melodías y la apariencia de chicxs poco populares de secundaria norteamericana generaba el mismo atractivo de una película indie (filmada en soporte de fílmico) de adolescentes problemáticxs (que bien podrían ser ellos parte de la banda sonora).

Las expectativas en su sucesor, Antisocialites, eran altas, y fueron altamente cumplidas. La asociación de dulzura musical y amargura poética es inmediata en “In Undertow“, una ruptura amorosa desde lo lírico, hermosamente reflejada desde lo musical, con un bajo muy shoegaze, con las guitarras de Molly y ALec en bellos contrapuntos y con los sintetizadores de Kerri Maclellan que consuman esa atmósfera ochentosa que nos acompañará durante todo el álbum.

El segundo single es “Dream Tonite“, otro taciturno relato, donde Molly hace la tierna pregunta sobre si el hecho de verlo en la calle significará que él se presentará en sus sueños (“If I saw you on the street, would I have you in my dreams tonight?”). Escoltada por un excelente trabajo de sintetizadores a lo largo del tema, logra introducirnos en el onírico clima que genera la canción. Y el susurro con el que canta Rankin termina por otorgarle un toque agridulce que será rápidamente desplazado por la siguiente canción.


Plimsoll Punks” demuestra la agresividad y velocidad que anticipaban los integrantes de la banda antes del lanzamiento del disco. En este tema es donde más se nota el sonido lo-fi presente en el primer álbum. El penetrante punteo de guitarra se complementa soberanamente con los distintos registros tonales a los que se atreve Rankin aquí (de falsetes a tonos más graves).

En continuación a la línea de rapidez y dulce acritud, “Your Type” y “Hey” son ideales para romper una eventual monotonía, y funcionan con excelencia dentro de lo macro del álbum, aunque no tan bien si se las separa y se las escucha individualmente.

Por su parte, “Not My Baby” y “Already Gone” aportan otro pincelazo de ese color sepia con el que se tiñe cada ambiente en el que nos encontramos al momento de escuchar una canción de Alvvays. Sin duda, provocan una sensación parecida a la de contemplar longevas fotos analógicas que atesoran momentos pasados.

La canción más accesible, agradable, linda y demás adjetivos asequibles que puedan imaginarse, es la número 7 (cuánta razón tienen Las ligas menores): “Lollipop“. Un cálido relato sobre aventuras juveniles, acompasado por una melosa -pero no por eso menos eficaz- melodía. De este modo nos brinda un color más refrescante a la bella nostalgia onírica presente a lo largo del LP.

Saved by a Waif” y “Forget About Life” tienen todas las características ya descubiertas en el LP: melodías agradables (intervenidas por momentos de noise dignos de Sonic Youth), sintetizadores que nos hunden en éter de ensueño, baterías y bajos que hacen que todas las canciones suenen como un eventual hit. Todo ello junto al elegante desgano con el que canta Molly Rankin, una chica de 29 años que con su abúlica voz nos afirma que toda situación (desde una ruptura amorosa, una lisérgica aventura adolescente y el miedo al matrimonio) pueden llegar a ser bellos si se los sonoriza de la forma adecuada.

El resultado final luego de las 10 canciones de duración del LP es una sensación de agradecimiento a este grupo de canadienses que saben hablarle a un público contemporáneo y reducido desde un lado más sensible, haciéndonos sentir, durante 30 preciosos minutos, como los adolescentes de los ’80 que oían R.E.M., o The Smiths en sus cassettes. Te incluyen en ese feeling de que los seres raros (¿antisocialites?), como tus amigos y vos, también pueden triunfar en este mundo.

Es posible que el segundo trabajo de Alvvays no sea el mejor disco del año, pero definitivamente es un álbum que emana una melancolía que deja al oyente recordando cosas que quizás no sucedieron. Y para una banda que apuesta a una estética algo retro conjugada con situaciones juveniles y melodías frescas, eso es un gran paso hacia adelante. Ojalá Alvvays siga conjugando gratamente el pasado y el presente, y ojalá tengamos más de ellos en nuestro futuro.

Alvvays – Antisocialites

2017 – Polyvinyl / Transgressive

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01. In Undertow
02. Dreams Tonite
03. Plimsoll Punks
04. Your Type
05. Not My Baby
06. Hey
07. Lollipop (Ode to Jim)
08. Already Gone
09. Saved by a Waif
10. Forget About Life