Foto: Zackery Michael / Facebook de Arctic Monkeys

¿Se acuerdan de las historias de adolescentes yendo a fiestas y emborrachándose? ¿Se acuerdan de las guitarras furiosas y las melodías high tempo? Perfecto. Nada de eso van a escuchar en Tranquility Base Hotel & Casino, el nuevo disco de Arctic Monkeys. Y eso es maravilloso. Tal vez, su asociación más cercana sea Humbug (2009), su tercer disco, pero tampoco alcanza para aproximarse a lo que suena el nuevo.

Hay un hecho que marca la pauta de este nuevo trabajo y que explica todo lo que viene consigo. Al igual que sucedió con Humbug, los trabajos que vinieron después de discos de The Last Shadow Puppets estuvieron marcados en cierta parte por la experimentación del frontman Alex Turner en ese proyecto paralelo.

Según el índice guitarrero, TBH&C tiene niveles muy bajos de riffs. ¿Por qué? Porque la mayor parte del disco fue compuesta en piano. “La guitarra tuvo una especie de pérdida de habilidad para darme ideas”, dijo Alex Turner en una entrevista reciente para la BBC Radio 1. Entre melodías espaciales y psicodélicas el frontman vuelve a demostrar su talento como letrista, cantando sobre sus pensamientos, ciencia ficción, el espacio, el entretenimiento y la tecnología.

“Yo solo quería ser uno de los Strokes” es la declaración que abre el disco en “Start Treatment”, llevada por una melodía vintage. Todo muy lounge, como si se tratara de una versión moderna de Leonard Cohen. Manteniendo esta línea y poniendo la voz tan grave como puede, Turner canta en “American Sports” sobre una experiencia en la Luna. En “Golden Trunks”, Turner lanza una crítica difícil de chequear a Donal Trump, cantando entre una melodía lisérgica “El líder del mundo libre parece un luchador de shorts dorados”.

El posible banger del disco es “Four Out of Five”, que parece una invitación a sumarse al hotel. “The World’s First Ever Monster Truck Front Flip” suena al Pet Sounds de los Beach Boys pero cargado de whisky y melancolía.

El disco cierra con “The Ultracheese”, una balada sin estribillo con Turner en plan crooner introspectivo y declarando “Hice cosas que no debería haber hecho, pero nunca dejé de amarte”.

¿TBH&C Es un disco de Alex Turner? No. Si bien está compuesto todo por él, la banda es clave. Y en la producción se notan esos detalle que le dan finura al disco. Ahí radica el potencial de TBH&C. Un frontman que muestra sus ideas muy distintas a lo que venían haciendo y una banda que decide sumarse a la experiencia. Los Monkeys no tuvieron ningún tipo de peso con cambiar el paradigma de AM (2013) con el que rompieron todo. Al contrario, hicieron el disco que quisieron hacer. El purista de los riffs de guitarra puede estar enojado, pero a nadie le importa. Mucho menos a los Arctic Monkeys.

Arctic Monkeys – Tranquility Base Hotel & Casino

2018 – Domino

01. Star Treatment
02. One Point Perspective
03. American Sports
04. Tranquility Base Hotel & Casino
05. Golden Trunks
06. Four Out of Five
07. The World’s First Ever Monster Truck Front Flip
08. Science Fiction
09. She Looks Like Fun
10. Batphone
11. The Ultracheese