Foto: Luna Rey Cano

Tuve la suerte de conocer el castillo al que te invitan a caer Franco Dolzani e Ignacio del Pórtico. Fue una tarde de septiembre en la que fui a entrevistar al mismo Ignacio y a Bruno Gross, con quien comparte La Otra Cara de la Nada, unos días antes de la presentación de su disco en Niceto. Llegué abrigado y ellos estaban en camisa y remera, con las ventanas abiertas. En la mesa había un plato con pizza fría y otro con cenizas. Pasando la mesa estaba el sillón, las sillas y la mesa con la compu. Todo sobre un piso de madera hermoso. Estaban, también, Maximiliano Calvo y los chicos de Gativideo viendo videos en YouTube.

Dos horas después, cuando me estaba yendo, había más pizza y más cenizas y más personas. Todo parecía indicar que la tarde y la noche iban a seguir esa tendencia.

Según su posteo en Facebook, Franco Dolzani llegó a Buenos Aires unos días después, el día que salió publicada la entrevista, y se instaló en el castillo. Tres meses después, junto a Ignacio publicaron a comienzos de diciembre un disco que es un monumento, una oda al 2017: Caete al Casti.

Todo el disco, desde el 0:00 hasta el 28:58, es un documental de la vida de dos chicos sub-25 y su pandilla de amigos sensibles en una casa grande y antigua en Chacarita. Una casa donde tienen un estudio y pueden grabarse toda la madrugada. Donde pueden invitar a Simón Poxyran o a Guli o a Renzo Montalbano o a quien sea y zapar en un sótano con la libertad que implica estar en la propia casa: en una suerte de cofradía creativa y multiexpresiva a pocas cuadras de Niceto, el venue más emblemático de estos últimos años. El lugar y el barrio donde sucede y sucedió casi todo.

Este documental registra tres meses de vida sintetizados en media hora de ritmos que van desde el downtempo más Mild High Club y Homeshake hasta el upbeat más r’n’bero, teñidos de cortes y atmósferas que mezclan el vaporwave tanto con el muzak como con el pop nacional más alfonsinista: Los Abuelos de la Nada, Virus y, claro, Charly (lo que termina siendo un recurso sobre el recurso, creando un color en el que la nostalgia adquiere una capa más profunda).

Foto: Luna Rey Cano

Caete al Casti es el relato del trance post-adolescente de la amistad y el empezar a construir el propio destino. “Ya no nos enroscamos, solo hacemos lo que pinta” repiten en el estribillo de “Lo que pinta“. En “En el castillo“, avisan: “si aún no te abren es que están abajo. Afuera alto bardo y adentro un mambo. El casti y los pibes, solo falta Pancho”. Luego (y antes también) entra el invitado Simón Poxyran para asegurar: “en el castillo te vas a divertir, con Igna y Franco te vas a reír”. Un rap grabado por Bruno Beguerie de Perras on the Beach en Whatsapp, rodeado de compañeros de escuela, interrumpe hacia el final del tema, dejando la frase final que resume la esencia del disco: “sigan flasheando”.

Es que el gran logro de Caete al Casti es hacer que esa flasheada no muera en eso, sino que se convierta en un disco con un discurso propio, una unidad, una idea directriz -no importa qué tan consciente o inconsciente. Convertir la propia vida en un relato es algo a lo que estamos todos más o menos acostumbrados desde que tenemos smartphones, pero ponerla al servicio de una obra sigue siendo algo un poco mágico. Todos tuvimos un “castillo” en algún momento de nuestras vidas; un lugar donde juntarse con nuestros amigos a refugiarnos del mundo. Eso no es ninguna pavada: nuestras personalidades e identidades se han formado, en gran medida, en los “castillos” que hayamos tenido.

Ignacio y Franco convirtieron eso en el concepto nuclear para crear un disco íntegramente (produjeron, grabaron, mezclaron y masterizaron ellos), en el que todas sus experiencias se convierten en canciones preciosas, de melodías prolijas y sentidas, de líneas de bajo precisas y sintes iluminadores. Un disco en el que comienzan “Frescos” y terminan “Quemadísimos”, que es la única forma en la que puede terminar un viaje tan intenso como fue el 2017 para ellos y para muchos de los músicos más jóvenes del rock nacional. El año en que aprendieron a ser cómplices.

Dolzani / Del Pórtico – Caete al Casti

2017 – Yolanda Discos

01. Frescos (ft. Guli)
02. Lo que pinta
03. En el Castillo (ft. Perras on the Beach)
04. Cuentos nocturnales
05. Qda loco (ft. Gativideo)
06. Quemadísimos