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Como si se tratara de una secuela cinematográfica, lo nuevo de Shawn Carter debe ponerse en contexto antes de ser escuchado. Es por esto que no se puede analizar 4:44 sin previamente hablar de Lemonade, el disco que Beyoncé Knowles-Carter lanzó a finales de abril del año pasado. En ese álbum, la cantante sacaba a la luz sus problemas matrimoniales con JAY-Z y los reiterados engaños por parte del rapero.

La oriunda de Houston no daba espacios para la duda sobre a qué se refería. Lejos de eso, al final del tercer tema del LP llamado “Don’t Hurt Yourself”, Bey le dejaba un mensaje contundente a JAY: “Esta es la advertencia final/ Vos sabés que te di mi vida/ Si intentás esta mierda de nuevo/ Vas a perder a tu esposa”


Lemonade no sólo fue un disco, sino que también se desarrolló un proyecto audiovisual de una hora alrededor del material. Esta película está dividida en once partes. En “Apathy“, justamente el capítulo que le sigue a “Don’t Hurt Yourself”, Beyoncé recita:

“¿Qué vas a decir en mi funeral ahora que me has matado? ‘Aquí yace el cuerpo del amor de mi vida, cuyo corazón rompí sin un arma en mi cabeza. Aquí yace la madre de mis hijos, viviendo y muerta. Descansa en paz, mi verdadero amor, a quien di por sentado’”.

Las semanas posteriores a la salida de Lemonade estuvieron repletas de teorías y suposiciones. Mientras que la gente trataba de descifrar a quién se refiere Beyoncé cuando en “Sorry” habla de una tal “Becky con buen pelo”, a principios de mayo de 2016 empezaron a surgir rumores de que JAY-Z estaba preparando un álbum como respuesta al de su esposa. Con el paso de los meses, la incertidumbre convirtió en una certeza. El sucesor de Magna Carta… Holy Grail (2013, Roc Nation) estaba en camino.

Más de un año después, exactamente el 30 de junio, 4:44 veía la luz.

Este decimotercer álbum de Jigga consta de 10 tracks en su versión digital, mientras que el disco físico incluye 3 bonus tracks.

Mayormente producido por el mentor de Kanye West, Dion “No I.D.” Wilson, y con algunas co-producciones de Carter, James Blake y Dominic Maker, 4:44 sólo cuenta con 5 featured artists: Frank Ocean, Damian Marley, el antes mencionado Blake, Beyoncé y la mismísima madre de Hov, Gloria Carter (quien ya había colaborado con su hijo en el tema “December 4th” de The Black Album). Sumado a ellos, Kim Burrell, The-Dream, James Fauntleroy y la hija de JAY, Blue Ivy Carter, también aportan sus voces al algún momento del proyecto, a pesar de que sus nombre no aparecen en el tracklist.

“Llorá, Jay Z. Sabemos que el dolor es real, pero no podés curar lo que nunca revelás” reza “Kill Jay Z”, el primer track del álbum. Lejos de quedar en una simple frase, este parece ser el lema de 4:44. La sinceridad y la vulnerabilidad son los pilares fundamentales de este trabajo de Shawn Carter, en el que el rapero no sólo abre su corazón respecto a los rumores de infidelidad generados a partir de Lemonade, sino que también revuelve su difícil pasado.

Para un ex traficante de drogas criado entre proxenetas, dealers y ladrones en los proyectos habitacionales de Marcy, en Brooklyn, no es tarea fácil el abrirse con el mundo para que todos vean sus debilidades. JAY-Z lo sabe. Es por eso que el disco comienza con una canción que habla de una muerte, no del cuerpo de Hova, sino de su altivez. Él mismo explicó en una entrevista con iHeart Radio: “Se trata sobre matar el ego para que podamos tener esta conversación desde un lugar de vulnerabilidad y honestidad”.

No es un dato menor el hecho de que, en los días previos a la salida de 4:44, el rapero haya cambiado la manera en la que se escribe su nombre artístico, pasando de “Jay Z” a “JAY-Z”, y que en el nombre del tema aparezca escrito a la antigua.

Entre sirenas policiales y un sampleo de The Alan Parsons Project, Carter recuerda el incidente con su cuñada, la cantante Solange, en un ascensor en 2014 y cuando apuñaló al productor Lance “Un” Rivera. Todo eso, previo a confesar: “Casi dejo que la chica más mala del mundo se me escape” y a despedirse de su viejo yo con un simple “bye, Jay Z”.

The Story of O.J.” sigue en la lista. El beat sesentero y el sample de “Four Women” de Nina Simone constituyen la base sobre la que Hov rapea acerca de la cultura afroamericana en Estados Unidos, el dinero, el éxito y la ambición.

Posteriormente, nos encontramos con “Smile”, un track con tintes gospel que rankea entre los más emotivos del disco. ¿El motivo? JAY-Z ayuda a su madre a confesar públicamente su homosexualidad. Casi al principio del tema podemos escuchar a Hov cantando “Mamá tuvo cuatro hijos, pero es lesbiana/ tuvo que fingir tanto tiempo que ya es actriz/ tuvo que esconderse en el clóset y medicarse/ la vergüenza social y el dolor eran demasiado para soportarlo/ Lloré lágrimas de felicidad cuando te enamoraste/ no me importa si es él o ella”, para luego pasarle la posta a Gloria Carter, quien concluye la pista empoderando a aquellos que tienen miedo de demostrar públicamente quiénes son, terminando con un consejo: ama lo que eres porque la vida no es una garantía.

Avanzando en el disco aparece “Caught The Eye”, una colaboración con Frank Ocean, de fuertes influencias del reggae, que nos presenta a un JAY-Z escéptico con respecto a su entorno, para luego volver a la sinceridad absoluta en “4:44”. Con respecto a este tema Carter dijo: “Es el meollo del álbum, justo en su centro. Y me desperté, literalmente, a las 4:44 de la mañana a escribir esta canción. Así que se convirtió en el título y todo. Es la canción del título porque es muy poderosa y creo que es de las mejores canciones que he escrito”.

En esta carta abierta a Beyoncé, Hova toma las cosas donde Lemonade las dejó. Lejos de la negación o el contraataque, agacha la cabeza y pide perdón. Haciéndose cargo de sus aventuras con otras mujeres y demás fallas, y como si fuera tachando sus errores de una lista, JAY-Z usa la frase “I apologize” siete veces. Tras admitir su falta de madurez y sus llantos, el rapero usa la última estrofa para imaginarse una incómoda conversación en la que sus hijos indagan sobre sus infidelidades. La escena termina con Carter lamentándose, diciendo “mi corazón se rompe pensando en el día en que tenga que explicar mis errores”.

En una especie de ironía del destino, Knowles participa del siguiente track llamado “Family Feud” (Disputa familiar), canción en la que podemos escuchar la opinión de JAY-Z sobre la familia/cultura hip-hop de estos tiempos y la separación entre nuevos y viejos raperos.

A continuación, “Bam Bam”. Una base con destellos de dub, dancehall y sampleo de la jamaiquina Sister Nancy, letras de Damian Marley y Carter autorecordándose que es necesario un poco de ego en el mundo del rap, ambiente que sigue analizando en la oscura “Moonlight”.

En “Marcy Me” y “Legacy”, Hov se sube al Delorean de Back to the Future para recorrer su vida de una punta a otra. En la primera, JAY repasa su infancia en Marcy y sus inicios en el rap. Luego, entre vientos souleros, Carter habla de su herencia. No sólo la que le tocó acarrear a él con los repetidos abusos de su abuelo a su tía, sino también del legado económico y moral que les deja a sus tres hijos.

Hasta acá llega 4:44 en su formato digital, mientras que, como se indicó al principio, la versión física del álbum cuenta con tres bonus tracks muy familieros. El fantasmagórico “Adnis”, otro de los temas más sinceros del disco, es el primero de ellos. En esta coproducción entre No I.D. y James Blake, Jigga narra su turbulenta relación con su padre, Adnis “AJ” Reeves, quien, luego de la muerte de su hermano Ray, abandonó a su familia para ir tras el asesino y terminó cayendo en el alcoholismo y las drogas. A pesar de ello, esta segunda carta abierta del disco termina con Shawn perdonando a Adnis mientras se muestra orgulloso de haberse podido convertir en “el padre que nunca tuvo”.

Le sigue “Blue’s Freestyle/We Family” que, tal como indica el título, contiene el primer freestyle de Blue Ivy Carter. “Somos familia” se puede escuchar una y otra vez y, al igual que otros tantos momentos de 4:44, JAY remarca la importancia de estar cerca de los seres queridos, diciendo “porque más que nunca tenemos que estar juntos”.

El proyecto culmina con “MaNyfaCedGod”, una suerte de continuación de “4:44” donde Carter habla de un antes y un después en su matrimonio. “Me hubiera destruido que te vayas/ me hubiera matado que te lleves a mis hijos/ Estoy contento de que hayamos encontrado la solución” le dice a Beyoncé, para luego proponerle “Nuestra realidad externa es una oportunidad para curar nuestro enojo interno/ Construyamos una catedral que estos demonios no puedan joder”. JAY-Z termina este viaje declarando: “Siempre pensé que ella era un ángel, ahora estoy seguro”.

4:44 es más que un disco. Es una experiencia, una travesía guiada por los lugares más recónditos de la historia y el corazón de un ser humano que pasó por muchas cosas. Es un diario íntimo que registra un proceso cuya dificultad para transitarlo es igualmente proporcional a la satisfacción que genera cuando este concluye. Es la prueba de que un rapero, 31 años después de empezar a rimar y tras 13 discos, tiene mucho espacio para mejorar. Es todo eso y mucho más.

La calidad y complejidad de sus rimas nos recuerdan porqué JAY-Z fue el primer rapero (y hasta ahora, el único) en ser seleccionado para formar parte del Songwriters Hall of Fame. El sentimiento plasmado en cada una de las canciones y los exquisitos sampleos y beats old school de No I.D. ubican fácilmente a 4:44 en el podio de los mejores discos de Hov.

Más allá de todos esos elementos, la vulnerabilidad, la sinceridad, la humildad y el abandono de ese papel de todopoderoso son los que convierten a este álbum en lo que es: una obra maestra.

JAY-Z – 4:44

2017 – Roc Nation / UMG

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01. Kill Jay Z
02. The Story of O.J.
03. Smile [ft. Gloria Carter]
04. Caught Their Eyes [ft. Frank Ocean]
05. 4:44
06. Family Feud
07. Bam [ft. Damian Marley]
08. Moonlight
09. Marcy Me
10. Legacy