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Quizás la verdadera pregunta que debería hacerse nuestra generación, es si aún tiene sentido poseer un buen equipo de música en casa. Aquellos que crecimos a la sombra de los noventa, constantemente nos desvelamos frente a los relatos de grupos de amigos reunidos junto a un tocadiscos, para escuchar por primera vez en su vida The Dark Side of the Moon. Nuestra generación jamás formó parte de esa escena, que en este momento se presenta como un paraíso perdido. Podría considerarse que en lo que respecta al acceso a la información, realizamos un proceso inverso al descrito por Thomas Hobbes en Leviatán: sacrificamos la seguridad de encontrar artistas, a cambio de la libertad de poder encontrarlos uno mismo. No es fácil encontrar, entre tanta oferta musical, un disco que realmente llame la atención. El disco grabado por Juan Pablo Mazzola, bajo el nombre de Baby Scream rompe con esa monotonía.

En una entrevista que se le hizo, Julio Cortazar declaró “Ser fama o esperanza es simple, basta con dejarse ir y la vida hace el resto. Ser cronopio es contrapelo, contraluz, contranovela, contradanza, contratodo, contrabajo, contrafagote, contra y recontra cada día contra cada cosa que los demás aceptan y que tienen fuerza de ley.” En ese mismo instante en que se contempla el arte de tapa de Baby Scream (probablemente realizado con una birome Bic por el mismo músico), se tiene la certeza de encontrarse frente a la encarnación musical de un cronopio.

Con respecto al sonido, en todo momento destaca por su sencillez y prolijidad al momento de ser grabado. Sin duda, aquella voz (que por momentos se asemeja a la de Jack White), acompañada por la guitarra, resulta conmovedora. Por otra parte, sería un error no resaltar el trabajo de producción que encierra esta obra, dado que el resultado es un equilibrio perfecto en cada una de las canciones. No es común realizar arreglos que logren unir naturalidad y eficiencia, sin embargo, esto se logra a la perfección en temas como “We Can’t Go Back to 17”, o “Jokes”.

En resumen, la verdadera belleza de este disco reside en su “desnudez” musical. De escribirse un “Instrucciones para escuchar a Baby Scream” los pasos a seguir serían: insertar el CD en el equipo de música, sentarse en el sillón predilecto; y finalmente contemplar la forma en que las notas van impregnando las paredes de la habitación, hasta colmar por completo el aire de música.

Juan Pablo Mazzola – Baby Scream

2017 – Independiente

01.Life’s Better When U R High
02.The Ballad Of Music Biz
03.Climbing Down
04.We Can’t Go Back To 17
05.Wish You Were Beer
06.Jokes
07.The Road Bends
08.Midnight Snack

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