Otra vez La Plata. La ciudad de las diagonales que tan bien le viene haciendo a la música y a un circuito que cada vez se nutre más de propuestas sustanciosas, esta vez pone sobre la mesa el nombre de un grupo de tonada bonaerense. Las luces se posan sobre Las Armas Bs. As. y su último trabajo de estudio al que titularon El camino no elegido. Con una portada en clave medio beatnik (trompa de pseudocamion para fletes, desvencijado, manejado por un hippie y su perro de acompañante), más un nombre que ya lo sugiere todo, lanzan nueve canciones que van en busca de interrumpir un deglutido confort.

“Otra vez / la policía emocional esta requisando mis rimas/ Nadie es feliz si un tesoro ha enterrado/ Suponés/ que este reino del desencanto se ha construido encima/ de una fosa llena de cuerpos ajados/ Pero estas canciones no son para vos/ (ni para nadie)”, resuena en la canción “La policía emocional“. La disconformidad vibra en cada estrofa y la densidad cobra un protagonismo esencial. La voz de Ramiro García Morete, alias “Mister”, es la que le va dando la intencionalidad a cada verso. Juega con registros que pueden condensar a Nick Cave o a un Adrián Dárgelos de aquellos noventa que cantaba que su generación se cagaba en la opinión. Es ese mismo fervor el que parece recorrer pista a pista a esta banda platense.

A continuación sigue “El blues del gato“. Una intro que recuerda ese homenaje a Muddy Waters que El Pity despliega al comienzo de la canción “De a ratitos” en su disco No es solo rock and roll. Tal vez una excusa para hacer sonar una base blusera que después trae un letra que se lleva muy bien con este contexto político. La voz del Mister dispara: “Vos sos un gato/ Yo soy un perro/ Te paso el dato/ y no le erro/ cuando te digo:/ ‘Dificil que seamos amigos…’/ No soy cerrado/ Apenas soy sensato/ Yo tengo alma de perro y vos… vos sos un gato”. Este trío que se completa con Joaquín Inza y Ezequiel Gómez Santa María, construye canciones que llevan impregnadas el overol de un trabajo singular. Además de ritmo, también gozan de melodías que toman algunos géneros clásicos y otros se inventan ahí. Es algo así como la magia de hacer música sin presiones.

Eso de blus pulenta, soul bonaerense y parrillas camineras, como se describen en su Bandcamp, les queda pintado. La prueba fiel es el tema “Blues de la calchaquí“. El paisaje desolado de las zonas olvidadas, una letra aguafuertera y un cielo que no es para todos, se resume así: “Caen las luces sobre el Jumbo/ cae el cielo sobre mí/ Magdalena calza un chumbo/ Quilmes triste y color gris…/ Vos me señalaste el rumbo/ Pero yo no lo seguí”. En la ebullición del pensamiento, el miedo a la muerte y lo peligroso de la soledad, se erige el destino de este trabajo. Quedan esperanzas de reflexión porque hay músicos que se están preocupando por decirlo todo. Sobre el final queda claro. En “Lo bueno de estar solo“, letra que desafía a la soledad -“Alguien te ama, alguien te hiere/ Basta de dramas y de alfileres/ Lo único cierto es que estas solo”- , se distiende con una oda a las motocicletas (“La moto“) y hierve con “El hit del momento” y su tono que denuncia al gatillo fácil. “Hay un chico muerto cerca de la vía/ Un cuerpo cubierto/ en la vereda fría/ Un enfrentamiento/ dirá la policía/ Y que era violento/ o en algo andaría”.

Las Armas Bs. As. – El camino no elegido

2018 – Discos Motor

01. Tonada Azul para Perros Negros
02. La Policía Emocional
03. Blues del Gato
04. La Habitación
05. Blues de la Calchaquí
06. Lo Bueno de Estar Solo
07. La Moto
08. El Hit del Momento
09. El Futuro es una Mujer Negra