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Encuéntrese uno en cualquier parte del mundo, siempre escuchará sonar en las radios una canción sueca. Compositor sueco, cantante sueco, productor sueco.

Suecia ha sabido en el último decenio transformar el panorama mundial de la música, especialmente el del pop.
Diversos factores sufragan esta “explosión” sueca en el mundo, pero principalmente un gobierno que se esfuerza en alguna medida por apoyar la difusión cultural y una sociedad que, paradójicamente, casi no conoce la luz diurna.
Es esta convivencia con la oscuridad la que ha logrado detonar un género en el cual la premisa mas clara es simplemente “sonreir”. El pop sueco es sin dudas una manifestación a la luz, el sol, el día, los verdes y la alegría…todas esas banales pero necesarias cosas que en aquella gélida escandinavia parecen escasear.


Por la vertiginosa evolución de los géneros indie en Suecia, gran parte de la música ha ido más allá de las fronteras del país y ha atraído fans de todo el mundo. Ejemplo de este fenómeno es Little Dragon, oriundos de Gothenburg, ciudad que ha sido semillero de potencias del pop y sus derivados movidos y melancólicos. Compuesta por la sueco-japonesa Yukimi Pagano y Eric Bodin, ambos compañeros de secundaria, Little Dragon presenta su segundo trabajo Machine Dreams que se sintetiza en un repertorio soñador de beats electrónicos y el plus inexcusable de la onírica voz de Yukimi que hacen de Little Dragon un MUST de este 2009 que se retira.

Reseña para Indie Hoy: Lucas Matias Alles

 

 

 

 

 

 

Little Dragon – Machine Dreams (2009)

01. A New
02. Looking Glass
03. My Step
04. Feather
05. Thunder Love
06. Never Never
07. Runabout
08. Swimming
09. Blinking Pigs
10. Come Home
11. Fortune