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Por fin alguien logró recuperar la psicodelia de los setentas con la fiesta sombría de los ochentas. Apareció en la escena Muta, el primer disco oficial con vocales de Morbo y Mambo y el tercero de su largo recorrido. Cuenta con las colaboraciones vocales de grandes talentos como Nick Allbrook de Pond, Santiago Motorizado de El mató y Andrés Nusser de Astro. Se trata de un álbum multi-género al mejor estilo de Morbo y Mambo. Los sonidos afro-beat que los identificaron en un principio cedieron el espacio para las voces y crearon el disco anhelado por los millenials no tan millenials.

Inicia el disco, suena “Plan de Vuelo” y la tripulación de cabina de Morbo y Mambo les da la bienvenida a todos con cantos africanos que abren la biblia multi-género de Muta. Una voz robotizada y su amante nos hablan de los vacíos que se desglosan entre sueño y sueño; lugar donde se vislumbra una adictiva muerte. “Nuevo Mood” es la única descripción para un funk psicodélico de este estilo. Arranca con un beat engañoso de techno experimental pero una vez las trompetas y el bajo se acomodan, nos recuerdan al funky afro-beat que oíamos en álbumes anteriores.


Se abre el “Portal” para volver en el tiempo con el vocalista de Pond, Nick Allbrook. Una guitarra mutada con la palma y sintetizadores psicodélicos nos devuelven a los años de los jeans de chupín, camperas deportivas colores flúor y los peinados más alocados. No, no hablo de los hipsters, hablo de los ochentas. Allbrook nos canta con el mismo languidecer que Steve Perry y nos sube a la bici que vuela por enfrente de la luna en E.T. Hablando de la luna, sigue Santiago Motorizado en “Pomán”, que nos recuerda como cantaba alguna vez La Unión sobre un supuesto hombre lobo. Un ritmo de batería entre high hat y redoblante, un bajo uniforme y una guitarra con el reverb y la distorsión más precisa reformulan con modernidad el sentimiento de fiesta del post punk.

En “Jungla” suenan teclados robóticos y unas guitarras sincronizadas nos arrastran a una caminata selvática. Por eso del final nos elevamos en una pasiva muerte en el fondo del océano. En “Mutopia” suena una campanada sintetizada que penetra el aire para elevarnos a una incierta y moderna galaxia Gutenberg. Inicia una historia en reversa, casi como el final de una película dramática. Los vientos sincronizados con un eco frágil nos obligan a sacar nuestras propias conclusiones.

XXY” cierra con un final andrógeno, alienígena y celestial. El ritmo de batería contentaría al Cerati solista aficionado por el techno. Se deforman las notas y se doblan al ritmo parejo de los vientos. El morbo definitivamente no es nada sin el mambo. El conjunto marplatense transiciona a una fiesta funky por el que Daft Punk moriría por samplear. Las trompetas de “Jungla” regresan para ambientar este futurista jardín del edén. Ahora sí, chao.

La nostalgia que tenemos los millenials suele tratarse del vacío que nos dejan los gustos musicales de nuestros padres. Hoy, recurrimos a vestirnos como ellos, pensar como ellos, y hasta amar como ellos. La falta de identidad musical de esta generación lleva al declive y a la ansiosa búsqueda de sonidos en la experimentación desorganizada. Los años que tomarían para lograr reunir en el afro-beat, el funk, el rock y la psicodelia solo los conocería Morbo y Mambo con el lanzamiento de su último disco. El conjunto marplatense presentará su último disco junto a Andrés Nusser, el 13 de octubre en Niceto. Dará inicio a nuevo ritual y abrazará a una nueva oleada de morbosos listos para mambear.

Morbo y Mambo – Muta

2017 – Independiente

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01. Plan de vuelo
02. Panamá
03. Nuevo Mood
04. Portal
05. Pomán
06. BS80
07. Tundra
08. Jungla
09. Mutopia
10. XXY