morrissey

Tanto en la música como en las personas que la ejecutan, existen rasgos identificativos que funcionan como índices propios de su idea de ver e interpretar el sonido. Yeites, clichés o simples mañas que, a lo largo y ancho del tiempo y la historia, quedan grabadas en la forma de concebir las distintas piezas musicales.

La filosofía tradicional llama a la esencia sustancia, y le da un doble sentido. En primer lugar, sustancia es el individuo que muestra que es: que existe y muestra su existencia. En segundo lugar, la sustancia es la clase lógica que enuncia mediante un discurso lo que es: el atributo de la sustancia primera que muestra su identidad permanente.

En su nuevo disco, World Peace Is None Of Your Business -con o sin intención, sólo él lo sabe- Morrissey permite que su esencia se filtre por cada uno de sus poros británicos. Que su sustancia demuestre quién es y que cada una de sus canciones se transformen en esa identidad inequívoca del héroe de Manchester.

Cuando se trata de un artista del tamaño, la jerarquía y los años de rodaje de Steven Patrick Morrissey (que en mayo de este año cumplió 55 años de vida) resulta difícil imaginar un cambio de rumbo radical. Pero si bien World Peace Is None Of Your Business, su décimo álbum de estudio, capta la esencia madre del cantante, su sonido está más aggiornado a la actualidad que al post punk de los ’80.

De acuerdo. En este nuevo álbum su calidez, su sensibilidad y ese arrastre sensual de sus frases, son elementos que aparecen intactos. Pero están camuflados en la atmósfera que los abraza: una oscuridad densa que por momentos hasta se hace insoportable.

Sin embargo es Morrissey el que está a cargo del asunto, y por más de que esté rodeado de músicos más jóvenes que él, que proponen sonoridades nuevas, más tecnológicas y por momentos mucho más rockeras de lo imaginable, ahí llega Moz para aportar el susurro adecuado y la estridencia necesaria. La misma que recorre toda su discografía solista.

La oscuridad también es parte de su esencia. Y en este, su nuevo disco, se nota reflejada en la lírica, digna del poeta maduro que ya vio pasar de todo a través de sus ojos y necesita contarnos “la posta”. La canción que da nombre y abre el álbum, es un buen ejemplo: “Each time you vote you support the process”, reza en el tramo final. “Cada vez que votas, apoyas al proceso”, dice, llevando al nihilismo a niveles impensados.

En poco menos de una hora, y a cinco años del celebradísimo Years Of Refusal (2009, Decca/Polydor), Morrissey se despacha con un disco que entrega algunos hits (“Istanbul“, “I’m Not A Man“, “Kiss Me A Lot“), provee una buena carga de crítica social y consigue hacerse un lugar entre los lanzamientos destacables del 2014. Siempre que se trate de él, vale la pena escucharlo. Porque su esencia no cambia, pero siempre consigue aparecer con un nuevo e interesante disfraz.

Morrissey - World Peace Is None of Your Business

Morrissey – World Peace Is None Of Your Business

2014 – Harvest Records

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01. World Peace is None of Your Business
02. Neal Cassady Drops Dead
03. Istanbul
04. I’m Not a Man
05. Earth Is the Loneliest Planet
06. Staircase at the University
07. The Bullfighter Dies
08. Kiss Me a Lot
09. Smiler With Knife
10. Kick the Bride Down the Aisle
11. Mountjoy
12. Oboe Concerto