“Los 90 ya terminaron” canta la banda argentina Rosal en su disco de 2007 “Su Majestad”. Cuatro años más tarde, este quinteto conformado por integrantes de Hiroshima, Nueva Jersey y Londres viene a refutar cualquier cosa que se haya dicho sobre esa década. No, los 90 no terminaron. O quizás estos chicos están allá todavía y se subieron al Delorean para traernos su música, vaya uno a saber.

Lo cierto es que poco se sabe de la banda. Algunos lanzamientos previos (un total de 6 EPs y splits), una biografía bastante escueta en Last.fm y el video de su primer single extraído de este album (“Get Away”, previamente posteado por IndieHoy).

Fue uno de los primeros lanzamientos del 2011 que me llamaron realmente la atención. Más allá de toda la (repetida-hasta-el-hartazgo) estética vintage que tiñe todo el disco de fotos tomadas con una Yashica, pudieron encontrar su veta diferencial. Porque a fin de cuentas, ¿qué marcó los 90 en la escena independiente? El grunge y asomaban los primeros benditos shoegazers. Pero no todo pasaba por ahí, también había cosas maravillosas como Elliott Smith. A lo que voy es que las influencias son claras (Sonic Youth, Galaxie 500, Nirvana), pero no se quedan ahí: quizás lo que descolla en el disco son esas perlitas en las cuales los chicos saben quebrar el ritmo del disco de una manera tan locuaz y hermosa con ritmos que se te meten por el cuerpo, y listo, sabés que este disco lo vas a escuchar por un buen tiempo.

Al disco lo forman 12 canciones para nada densas. No hay sonidos tan oscuros como en sus influencias, más bien son canciones evocativas, que te hacen acordar a esas fotos de la playa. Canciones optimistas, rozando lo twee, como “Georgia” o el mismo “Get Away”. Hay distorsión, si, The Wall es la encargada de esa parte. Y los chicos también se ponen triste en “Suicide Policeman” y en la seguidilla (peligrosa para escuchar tristes) de “Suck” y “Stutter” (a esto me refería cuando hablaba de que Yuck sabe quebrar el ritmo que traía el disco de una manera brillante, aunque pueda clasificar como un robo piadoso a Galaxie 500). Esta última es claramente mi favorita del disco, y que cada vez que la escucho, me gusta un poquito más. Y tienen una canción titulada “Sunday”, asique saquen la cuenta.

La encargada de cerrar esta maravilla sacada de una caja del tiempo que llegó al sello Fat Possum (y de ahí a la hermosa internet) es un tema de siete minutos, “Rubber”, que es la típica canción en la que parece que todo se prende fuego. El disco se hunde, se desprenden las últimas cenizas, llega a su fin. Muchas bandas intentan emular este tipo de canciones, pero a pocas les sale tan malditamente bien. Entonces, parece ser que esta nueva década va a seguir con más fotos mentales sacadas con una Yashica. Nostalgia, energía y canciones prendidas fuego. That’s it.

Yuck – Yuck (2011)

1. Get Away
2. The Wall
3. Shook Down
4. Holing Out
5. Suicide Policeman
6. Georgia
7. Suck
8. Stutter
9. Operation
10. Sunday
11. Rose Gives A Lilly
12. Rubber