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Foto: Ramiro Rivas

Diego Frenkel y Lucy Patané, bellísimas personas y generosos como son, nos abrieron las puertas de su intimidad en su reciente visita a San Rafael, Mendoza. Pudimos disfrutar junto a ellos la previa, el acústico y la despedida de uno de sus show en el interior del país.

Antes del show

Llegaron directamente de la ruta al sum en donde se realizaba el concierto a probar sonido. Relajados, Diego y Lucy saludan a los pocos que estábamos ahí: sonidistas, iluminadoras, los músicos locales, un asistente del lugar y quien escribe. Directamente se suben al escenario a enchufar, ecualizar y probar sonido. Una prueba de entre media hora y cuarenta minutos que conduce Diego, dando indicaciones y estando en todos los detalles, desde la luz que requiere para cada canción hasta detalles mínimos como un acople casi imperceptible. Finaliza y Diego se queda unos minutos en camarín con Lucy. Fue ahí cuando pudimos cruzar unas palabras hablar sobre Mercurio Disquería, la cantidad de propuestas independientes que están buenísimas, entre otras cosas. Se van al hotel, a descansar y cambiarse para el show, mientras los músicos locales realizan su prueba de sonido. Una vez concluida, abren las puertas para el ingreso del público.

Al regreso, cambiados, descansados y listos para el show, Diego me cuenta que está entusiasmado con su libro A Través de las canciones. Faltando unos minutos para salir a escena, contento y con ganas de tocar, se va al camarín.

El show


Ritmo: Vía láctea” fue el puntapié inicial de un show acústico e intimista junto a Lucy que toca sutilmente dándole espacio al silencio al igual que Robert Fripp. Sin apuro, se tomó el tiempo de presentar la mayoría de las canciones y hablar del libro. “Nada es igual“, “A través de tus ojos“, “Río Herido“, “El poniente“; canciones que en este nuevo formato cobran una nueva dimensión sonora. El momento más alto fue una muy buena e intensa versión de “Dios“, después baja un poco los decibeles, mira las nubes y cierra con “10.000 kilómetros“, con el público coreando la letra. Los bises llegaron con “El bar de la calle Rodney” y “Llévame a lo hondo” fue el cierre definitivo con el público de pie bailando y aplaudiendo a un show generoso sutil que pasó por todos lados.

Foto: Ramiro Rivas

Después del show

Mientras el público se retiraba, en camarines se dispusieron a hablar un rato con los artistas locales y descansar unos minutos. Lucy desenchufó, guardó y, una vez que estaba el recinto prácticamente vacío, pudimos charlar los tres un rato más sobre sus otros proyectos. Se despidieron amablemente, partieron rumbo al hotel, desde donde salían al otro día temprano rumbo a Mendoza, donde los esperaría un teatro Selectro colmado.

El libro

Dice Frenkel:

“Cuando comencé a escribir este libro quería alumbrar una geografía existencial. Un recorrido del alma en el que cada canción fuese un capítulo. Una canción no es un objeto. Es un ser. Un cúmulo de energía que el autor puede propiciar, captar y dar forma. Como el lenguaje –como las palabras–, las canciones están vivas. Siento que este libro, como todos los libros, es un intento de conexión entre intimidades y una forma más de relatar la épica de nuestra existencia (que en algún punto es común a todos…) a través de las canciones”.

Lo va a presentar el 24 y el 31 de agosto en La Tangente (Honduras 5317, CABA), junto a su banda Células.

La disquería

Mercurio Disquería es un emprendimiento de Lucy Patané en conjunto con Villa Diamante, Marina Fages y Lucas Caballero. Principalmente comercializan material de artistas y sellos independientes de Argentina.

Foto: Ramiro Rivas