Compartir

En “Bewildered”, el primer single que Lee Fields lanzó allí por 1969, se declaraba desconcertado, perdido y enfermo por un sueño. Un sueño de amor. Hoy, después de 48 años de carrera ininterrumpida y presentando su nuevo disco Special Night, el soulman antes conocido como “Little J.B.” también canta lo que vio en un sueño. Pero, en este caso, un sueño más esperanzador que le hace creer en un mundo mejor: “Cuando toco en vivo quiero contagiar felicidad, quiero ver sonrisas, quiero que sientan lo que yo siento. Y yo siento felicidad”, dice.

Cuando habla de The Expressions, su banda, se siente cómo se le dibuja una sonrisa en la cara. Cuenta que esperó 40 años por ellos y que siempre soñó cantar con músicos así. “No puedo explicarlo con palabras, la gente debe verlos”, dice. El grupo está comandado por dos jóvenes talentosos que le han devuelto al soul el prestigio y el protagonismo que merecen: Leon Michels (productor, compositor y músico que trabajó junto a Norah Jones, Charles Bradley, Lady Gaga, The Olympians, Jay Z, Lana del Rey, The Arcs y un largo etcétera) y Thomas Brenneck (productor y músico de The Budos Band, Charles Bradley, Sharon Jones, Amy Winehouse, Mark Ronson, Menahan Street Band y más).

Antes de su primera presentación en Argentina, este martes 6 de junio en Niceto Club en marco de Niceto Black, Lee Fields habla sobre su vida, el soul, su último disco y la esperanza de un mundo mejor.


Después de estar tanto tiempo girando y haciendo discos, ¿todavía hay cosas que te siguen sorprendiendo?
Sigo disfrutando de la música como siempre lo hice y eso es excitante. El público es diferente y eso me entusiasma, es hermoso. Hoy en día está lleno de jóvenes que van en busca del sonido que ofrecemos y del tiempo que le dedicamos a presentar nuestra música y a nuestras letras. Creo que se sienten representados porque cantamos sobre lo que hacen en la vida real. Siento que les interesa lo que digo, lo que canto. Yo hablo sobre la vida porque amo la vida. Al contrario de mucha gente yo creo que el mundo se está transformando en un lugar mejor. Soy un hombre optimista.

Ese espíritu optimista y de un nuevo renacer es lo que se siente a lo largo de Special Night, el disco que vienen a presentar a Buenos Aires. ¿Lo pensaron de esa forma?
Sí, totalmente. La canción que da nombre al disco habla sobre las relaciones, cómo cada noche y cada día pueden ser especiales si lo compartís con alguien que te importa. La vida se trata de eso, de compartir experiencias con los demás. Cuando volvés a casa después de un día duro, es especial si te está esperando alguien que te quiere y cuida.

El álbum es alentador. El disco anterior, Emma Jean (2014, Truth & Soul), es oscuro y habla de la parte triste del amor. En cambio, Special Night (2016, Big Crown) comienza con esta canción de la que hablamos, marca un camino mucho más luminoso.
Eso fue lo que quisimos decirle a la gente. Hay una canción en el álbum, “Where Is the Love”, que habla sobre querer al prójimo, a tus vecinos, querer a tu barrio, casi como a una familia. Actualmente la gente actúa de una forma muy egoísta y yo creo que amar al prójimo y a Dios con todo tu corazón es lo que hará un mundo mejor. Además, queremos que la gente se olvide de los problemas de Estados Unidos por unos minutos para que cuando vuelvan a sus casas piensen que no son tan graves. Creo que la música es algo que hace salir a la gente de sus malos momentos, la hace feliz. Una buena canción brinda felicidad.

Hablaste de los problemas de Estados Unidos y de trasmitir algo de esperanza. ¿Creés que a pesar de los años el soul le sigue cantando a las mismas injusticias?
Sí, puede ser. Hay una canción en el disco, por ejemplo, que se llama “Make the World Better”. Vino a mí en un sueño. Yo estaba en el futuro y lo que vi fue horrible: contaminación, destrozos, océanos contaminados, no había árboles ni bosques. La gente estaba inmersa en una anarquía total, peleándose entre ellos. Fue horrible. Cuando me desperté sentí una gran tristeza y decidí volver a dormir. Allí soñé nuevamente con el futuro, pero vi los árboles tan verdes, tan hermosos, el agua tan limpia. Vi a la gente amándose, compartiendo amor, fue tan lindo que no quería despertar. Cuando lo hice dije: “debo escribir una canción”. Estamos a tiempo de hacer un mundo mejor, todavía podemos. Tenemos dos opciones: que el mundo sea como en el primer sueño o que sea como en el segundo. Yo creo en el futuro. Va a ser hermoso para nuestros hijos.