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La banda londinense Saint Etienne es uno de los pocos casos que logran mantener una calidad casi garantizada en sus discos, a pesar de haber tenido su gran apogeo décadas atrás. Este año publicaron su noveno álbum, Home Counties, a 26 años de su aclamado debut Foxbase Alpha. En el medio se hicieron su lugar en la escena del indie dance británico, siempre con influencias dispares que les permitió abordar de múltiples formas su sonido. Pero la consigna de fondo siempre estuvo clara: bailar.

Sobre ese nuevo disco, los años que pasaron, Londres, y más asuntos pudimos conversar telefónicamente con Sarah Cracknell, la vocalista del grupo que se completa junto a Bob Stanley y Pete Wiggs.

Creo que todo lo que han hecho con Saint Etienne a lo largo de estos años los han convertido en una banda de culto. ¿Qué pensás de este status que se ganaron en este tiempo? ¿Alguna vez lo pensaron, lo hablaron con el resto de la banda?
De lo que sí hablamos es por qué y cómo conseguimos seguir haciendo música por tanto tiempo. Y sobre por qué tenemos tantos fans leales que nos hace seguir haciendo discos. Creo que una de las teorías que tenemos es que no hemos tenido un hit masivo, y en algún modo, hizo que nuestra carrera sea un poco más larga. Creo que si tenés un hit masivo es muy difícil luego porque te reconocen por eso y esperan que sigas haciendo hits así de comerciales. Y de este modo, no tenemos esa presión. Hacemos discos solo cuando queremos, cuando creemos que tenemos algo nuevo que decir, un estilo nuevo. Los hacemos cuando nos parece divertido, no porque haya gente que lo esté esperando. Eso es lo bueno de tener un “status de culto”.


Ahora las bandas están constantemente publicando nuevo material, ya sean singles, 7”, videoclips, etc. Y ustedes ahora están publicando un disco de ¡19! tracks, que parece un montón comparando a lo que se está haciendo hoy. ¿Qué pensás de esta nueva “era” en la industria?
Tengo dos hijos, uno de 15 y otro de 13 y la manera en la que escuchan música es muy muy diferente a cómo yo escuchaba música a esa edad. Ahora, ellos eligen canciones específicas que les gustan, muy rara vez ponen un disco completo. No están interesados en darle play a un disco completo, eso ha cambiado muchísimo. Yo amo el disco como formato, particularmente en vinilo porque te entregás por completo a lo que estás escuchando, a ese encanto. Primero escuchás la mitad y luego lo das vuelta y escuchás el segundo lado. Hace que te concentres un poquito más en lo que estás oyendo. No creo que eso suceda entre los adolescentes o jóvenes porque escuchan discos en sus teléfonos. A veces su actividad de escuchar música se limita a hacerlo en su teléfono y con auriculares. Yo siempre lo intenté hacer con los mejores parlantes que pueda costear, es una experiencia realmente muy diferente.

Un disco demanda otro tipo de atención, una distinta predisposición.
Sí, claro.

Hablando del nuevo disco, ¿podés contarme sobre el nuevo disco? ¿Cómo fue el proceso de trabajo?
Trabajamos con este tipo asombroso, Shawn Lee, con quien yo había trabajado en dos canciones de mi disco solista, que salió hace unos años. Después de esas dos canciones que grabamos en su estudio en Londres, cuando todavía estaba en el estudio, empecé a pensar cómo iba a sonar eso porque estaba lleno de cosas viejas analógicas, equipamientos viejos, teclados, guitarras, tantas cosas. Supuse que a los chicos de la banda les iba a encantar y que como grupo nos iba a servir mucho trabajar con él. Presenté la idea a la banda, luego a Shawn, y le encantó. Los chicos de su equipo trabajan muy rápido, no están horas haciendo unas baterías, es todo mucho más espontáneo, como a nosotros nos gusta trabajar.

Bueno, la próxima pregunta era cómo eligieron el productor…
Oh, ni que lo hubiese leído (risas). Él es grandioso, un artista desde hace bastante. Es brillante, lo que suele hacer suena a los ‘70, un poco de soft-rock. Realmente muy bueno.

¿Me podrías contar sobre la colaboración que hicieron con Kero Kero Bonito?
¡Sí! ¿Te gustan? Son geniales. Vinieron de gira con nosotros por el Reino Unido unos meses atrás y la pasamos muy bien. Son muy pop, buenos compositores, así que fue muy lindo trabajar con ellos.

¿Qué otra nueva música estás escuchando actualmente?
Hay una banda, Stealing Sheep, que son brillantes. Y también hace poco hice una canción con un grupo llamado Warm Digits. Tienen un nuevo disco que es realmente muy muy bueno.

Algo que noté a lo largo de los discos de Saint Etienne es que hay varias referencias a radios. ¿Cuál es la historia detrás de eso? Imagino que hoy ya es algo consciente, una decisión. ¿Cómo llegaron a eso?
Decidimos que el disco Home Counties debería tener un comienzo, un desenlace y un final, como el “breakfast show” de la mañana, el de las noticias al mediodía y otro a la noche, que le daría al disco un sentido de temporalidad. Porque esos tipos de shows son los más escuchados durante el día.

¿Cuál creés que es el rol de las estaciones de radio hoy en día?
Todavía es algo bastante importante en el Reino Unido, con una gran cantidad de oyentes y oferta curatorial. Por ejemplo, 6 Music es una estación de la BBC que está muy orientada a la música, tienen muy buenos DJs. Yo vivo en el interior, en Oxfordshire, rodeada de árboles y campos. Escucho varias de las estaciones locales y las que pasan música, las que tienen bandas invitadas para tocar, son mis favoritas.

Otra de las referencias constantes en tu música es Londres. Si pensás en los Ramones es Nueva York, y si pensás en Saint Etienne es sin dudas Londres. A su vez, creo que acá tenemos un estereotipo de la ciudad que puede estar un poco tergiversada por la industria del turismo. ¿Cómo describirías Londres desde tu perspectiva?
Después de que terminamos el disco, fuimos a componer algunas canciones más como lado B, dos canciones extras. Una de ellas es llamada “London Like a Distant Sun”, y de algún modo resume el hecho de que todos nosotros crecimos cerca de Londres, pero no lo suficientemente cerca como para tocarlo. Como que siempre tuvimos una hermosa necesidad de llegar ahí. Los tres de nosotros tenemos una especie de amor por Londres que perdura. Ha evolucionado mucho, y a veces me pone triste que algo haya cambiado, o cerrado, o renovado; pero después vas caminando y hay algún edificio o lugar nuevo que está buenísimo. Así que es una ciudad que siempre está cambiando y aún así la amo. Voy a Londres un par de veces a la semana, como ya te conté vivo a las afueras. No puedo estar muy lejos de Londres, me preocuparía. Como si una parte de mí estuviese faltando.

En ese sentido, ¿creés que la geografía influye tus composiciones? ¿En otra ciudad, Saint Etienne seguiría sonando igual?
No sé, la verdad. Por ejemplo en los países nórdicos, a pesar de ser más fríos y todo eso, tienen una escena pop muy similar a la nuestra. La música escandinava es bastante parecida a la estética nuestra. Hemos grabado en Suecia, por ejemplo, el disco Good Humor. También grabamos en Berlín una vez, el disco Sound of Water. Así que, sí, hemos grabado en otros países y son dos discos que tienen mucho sentimiento y quizás fue por el lugar, pero no lo sé, es difícil de saberlo.

Lo que permanece, de todos modos, son las ganas de hacer y escuchar linda música pop.
Exacto, no hay que sobreanalizarlo (risas).

Recientemente, Foxbase Alpha cumplió 26 años. ¿Cuáles son tus recuerdos de esa época, de esa gira?
El año pasado lo revisitamos e hicimos un par de shows en Londres de Foxbase Alpha. Fue muy lindo volver a ese disco y tenerlo de nuevo en nuestras vidas. Todos nosotros queremos mucho a ese disco y a su “naivedad”, porque fue el primer disco entonces es más que nada un experimento. Después de todo este tiempo, todavía funciona, y lo queremos mucho.

La última pregunta respecto al pasado, ¿me contás la historia detrás del cover de “Kiss and Make Up” de The Field Mice? Es una de las canciones más tristes de la historia y ustedes lo convirtieron en una canción bailable.
Bueno sería una respuesta inexacta porque no estaba en el grupo en esa época. Yo me uní poquito tiempo después, al comienzo de 1991. Es una gran elección el cover y la cantó Moira Lambert en un demo y luego Donna Savage en la versión que quedó en el disco. Yo hice una versión también, que fue publicada en la edición norteamericana. La estuvimos tocando en vivo recientemente, me encanta.

¿Cómo creés que tu maternidad afectó al grupo? ¿Es más difícil irse de gira?
Cuando mis hijos nacieron, solía llevármelos de gira conmigo aunque apenas tuvieran meses de vida. Después crecieron, comenzaron a ir a la escuela así que eventualmente dejaron de viajar conmigo. Pero aun así, vienen a todos los shows que pueden, si hay un feriado, a los festivales, o a los shows en Londres.

Les gusta la banda, entonces.
Creo que no es necesariamente la banda lo que les gusta, sino estar en un venue grande, lleno de gente, pero que saben que pueden estar en cualquier lado, más tranquilos. Esos beneficios, entrar y salir sin problemas. Mi cuñada, Desi, está en la banda en vivo también, y tiene un hijo pequeño que mis hijos adoran. Y Pete tiene dos hijos de una edad similar, que también vienen, entonces son como una pandilla cuando se juntan en los shows. La pasan bien.

La última pregunta: ¿piensan venir a tocar el nuevo disco a Argentina?
Nos encantaría, ¡pero estamos esperando que alguien nos contrate! Nunca fuimos y nos encantaría. ¡Así que por favor hacé los contactos!

Foto principal: Rob Baker Ashton