Bitcoin incrementó su valor en más de 1400% en el 2017 y de acuerdo a los expertos financieros, esto no es una burbuja, sino un avance hacia una nueva economía mundial.

Los conceptos de la moneda virtual y del Blockchain han sido creados mediante el uso de tecnologías recientes, sin embargo, ya habían sido imaginados desde 1996 por el Premio Nobel de economía Milton Friedman, quien aseguraba que se crearía una moneda virtual en Internet con la cual sería posible hacer pagos sin que los interesados tuvieran que conocerse.

Bitcoin es una criptomoneda creada en el año 2009 por una – o varias – personas bajo el nombre de Satoshi Nakamoto y es considerada una divisa como el Euro o el Dólar. Es una moneda completamente virtual que utiliza un protocolo Peer to Peer para realizar transacciones y pagos de manera internacional. Debido a que las transacciones se hacen directamente entre dos personas, no existen intermediarios ni cargos por transferencia.

Es posible obtener Bitcoins a través de sitios web especializados en la compra – venta de criptomonedas, tales como Coinbase. Otro medio de obtención de Bitcoins es a través de la minería, que consiste en procesar y aprobar las transacciones hechas con Bitcoins, manteniendo así también la seguridad de la red. Además de ello, también existen cajeros automáticos de Bitcoins alrededor del mundo, donde es posible adquirir Bitcoins a cambio de efectivo.

Para eliminar a los intermediarios y los costes por transacciones que se llevan, los pagos con Bitcoins se hacen por medio del Blockchain o Cadena de Bloques que es una base de datos distribuida entre todos los poseedores de Bitcoins que gracias a su cifrado se mantiene segura. El requisito de la cadena de bloques es que debe haber varios usuarios o nodos que verifiquen y validen las transacciones realizadas, para que de esta manera, el bloque que contiene dicha transacción quede registrado la base de datos. Una vez realizada la transacción, está se replica en todas las computadoras de la red y ya no puede ser modificada, porque se tendría que hacer dicha modificación en todas las computadoras de la red.

Dicha base de datos está distribuida y es segura, ya que los bloques enlazados cuentan con un puntero codificado que lo enlaza al bloque anterior además de incluir una marca de tiempo y datos de la transacción que aparecen públicamente. Esto quiere decir que aunque la cadena de bloques protege la privacidad de los usuarios, permite controlar la rastreabilidad de las transacciones.

Mediante este diseño, se confirma que cada Bitcoin sea transferida una sola vez, evitando problemas como el doble gasto o el uso de dinero falso, brindando la seguridad necesaria a sus usuarios.

Al día de hoy, muchos más negocios realizan transacciones utilizando Bitcoins y es posible comprar casi cualquier cosa por medio de la criptomoneda. Café, estadías en hoteles, entretenimiento en casinos online, casas y hasta viajes espaciales son solo algunas de las opciones de bienes y servicios que es posible adquirir con Bitcoins a través de empresas como Expedia.com, Virgin Galactic o Bitcasino ES.

En un ejemplo de inclusión de vanguardia por parte de un gobierno a principios de 2017, Japón lanzó una ley reconociendo al Bitcoin y a otras monedas virtuales como medios de pago legales, como refuerzo a las exigencias de transparencia y solvencia financiera hacia los operadores del mercado interno del país. En respuesta a ello, la compañía japonesa GMO Internet, que se dedica a la venta y gestión de dominios de Internet, anunció que comenzaría a dar la opción a sus empleados de recibir una parte de su salario en Bitcoins a partir de febrero de 2018, además de que la compañía comenzará a minar criptomonedas durante este año. Sin lugar a dudas, esto es un claro ejemplo de la solidez del Bitcoin y de la seriedad con la que se maneja por parte de empresas, negocios y gobiernos con vistas a un futuro de la economía mundial.

A pesar de sus múltiples comparaciones con la burbuja.com de los 90’s, o la antigua fiebre por tulipanes en Holanda, el Bitcoin tiene diversos puntos fundamentales que lo alejan de ser una burbuja y lo muestran con una trayectoria mucho más estable y promisoria a largo plazo.

El continuo crecimiento en la aceptación de Bitcoin como moneda legal por parte de los legisladores y reguladores financieros ha sido uno de los principales retos en la trayectoria de la criptomoneda, debido a su naturaleza descentralizada y a su pasada asociación con actividades criminales llevadas a cabo a través de la Dark Web. A pesar de ello, la aceptación de Bitcoin como moneda oficial se encuentra al alza, iniciando en abril de 2017 con Japón reconociendo oficialmente al Bitcoin como método legal de pago y libre de impuestos.

Bitcoin es un sistema descentralizado y no existe un banco central que lo gobierne, por lo mismo, no existe la posibilidad de crear derivados del mismo como fondos de cambio basados en la criptomoneda. Al contrario de las monedas nacionales, el valor no puede ser manipulado de manera arbitraria en base a la producción actual de la moneda, tomando como ejemplo la fuerte devaluación del Marco en la República Federal de Alemania al término de la Segunda Guerra Mundial. De esta forma, el Bitcoin tiene una estabilidad similar a la del oro.

El incremento en la adopción del Bitcoin como método de pago por parte de comercios alrededor del mundo ya cuenta con nombres globalmente conocidos, tales como Microsoft, Rakuten, Overstock y Expedia. Este hecho ha cambiado drásticamente el reconocimiento y la aceptación de la criptomoneda en comparación con años anteriores, donde solo era aceptado por algunos pequeños negocios de internet, usualmente propiedad de entusiastas del Bitcoin en sus inicios. Los argumentos para la aceptación de Bitcoin como forma de pago por parte de los negocios en línea son bastante fuertes, incluyendo tarifas menores en comparación a los pagos con tarjetas de crédito, además de que la posibilidad de fraude por falta de fondos es inexistente. También es posible alcanzar clientes nuevos en zonas que no cuentan con suficientes bancos y una nueva base de consumidores expertos en tecnología puede ser más fácilmente atraída.

Bitcoin funciona como una fuente de solvencia económica en lugares que cuentan con economías que peligran, como Venezuela, Bolivia y Zimbabwe, funcionando como una moneda alternativa a las monedas locales que pierden cada vez más valor. Además de ello, Bitcoin le permite mantenerse financieramente a flote a empresas e individuos que se encuentran en economías con estrictos controles de movimiento de efectivo, tal como Venezuela, dando la opción de recibir remesas que son altamente necesitadas. En otras palabras, la adopción y demanda de Bitcoin se encontrará al alza en lugares cuyas economías se encuentren bajo estrés financiero.

Las criptomonedas como Bitcoin han apenas saltado al conocimiento común en 2017. Esto quiere decir que hasta hace 5 años, el consumidor promedio no tenía idea de lo que es un Bitcoin ni de lo que representa un Blockchain. Hoy en día, la mayoría de los consumidores han escuchado hablar de Bitcoin y otras criptomonedas, ya sea a través de la televisión o las redes sociales y saben muy bien que un Bitcoin vale más que una onza de oro puro. Con este razonamiento de que Bitcoin se ha convertido apenas en algo mainstream, el potencial de compradores e inversores es inmenso.

El número de Bitcoins existentes es limitado, ya que solo existen 21 millones de Bitcoins y el 80% de las mismas ya se encuentra en circulación. A causa de la configuración de su algoritmo, el número de Bitcoins con la posibilidad de crearse siendo minados se reduce por dos cada cuatro años. Debido a ello, el minar Bitcoins se hace cada vez más difícil y por ello, el valor de la criptomoneda continuará creciendo, en comparación con las monedas convencionales, a las cuales les es modificado el valor a la libre elección de los bancos.

Bitcoin ofrece seguridad debido a su encriptación y la descentralización de su mercado. Los Bitcoins pueden ser guardados en “carteras frías” donde solo los dueños guardan una copia de la clave de cifrado. Si bien existe la posibilidad de hackear una página de compraventa de Criptomonedas al igual que una computadora; los Bitcoins que se encuentren en una cartera fría no se encontraran en una computadora o en un sitio de compraventa y solamente el dueño de los Bitcoins tiene la clave para acceder a la cartera fría donde se encuentran. Por lo mismo, nadie los confiscará.

Las transacciones llevadas a cabo con Bitcoins son almacenadas en un archivo público completamente descentralizado, que es la cadena de bloques o Blockchain.

En resumen, el Bitcoin es una tecnología disruptiva que está cambiando las industrias y la economía que se encuentra detrás del Bitcoin es la misma que existe detrás de cualquier otra: escasez y confianza. Esto significa que existe una base tan sólida para que el esta moneda virtual cueste dinero, como la que fija los precios del oro. Además, el hecho de que gobiernos y grandes corporaciones multinacionales promuevan el uso de Bitcoins le da un respaldo aún mucho más fuerte a su sólida trayectoria de ya casi 10 años.