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Bajo el pretexto de su natalicio el 21 de noviembre, dos redactores de Indie Hoy se conocen por primera vez a partir de su amor compartido por Björk. El resultado de este encuentro entre admiradores fue una conversación que celebró y repasó toda su discografía cronológicamente. Así festejamos los 51 años de la vanguardista islandesa.

Debut (1993)

Bart: ¿Podés creer que hubo una época en la que Björk era una estrella pop?
Calamar: El otro día cuando repasé los discos noté eso justamente. De promesa pop, bien de corte 90’s, a eso que ahora conocemos por Björk; un género en sí mismo.
B: Siempre me llamó la atención eso. Es increíble pensar en la posibilidad de que hoy en día alguien ingrese a la industria para infiltrar semejante nivel de idiosincrasia en el mainstream.
C: Creo que los dos primeros discos son ambivalentes. No cabe duda de que juegan de local en los 90’s. Debut, pese a que ella considera que lo pudo haber hecho mejor, es uno de los grandes discos de principios de la década.
B: A pesar de eso, creo que logró trascender esa época de una forma que es realmente impresionante. Muchas artistas mujeres de su generación, por más talentosas que sean, fueron condenadas a esa era y el público no las deja crecer. Con Björk pasó todo lo contrario, logró no ser atada a una etiqueta de los 90’s: sólo creció y se volvió más interesante y rara y experimental. Para la gente que todavía la sigue muy de cerca, nunca estuvo mejor.
C: Igual Debut es un disco de época, claramente. Pero también es un disco de “ella”. Está la semilla de lo que vendría después.
B: Me encanta eso que decís de Debut como semilla de lo que vendría después. Es muy cierto.
C: No me quiero adelantar, pero siempre vi a Debut como un paso más allá de Post.
B: ¿Sí? ¿En qué sentido?
C: Como primer disco me resulta asombroso. Fresco. Original. Post, pese a que está plagado de grandes temas, lo veo como un laboratorio más que un disco. Creo que juega con géneros predefinidos, apostando (tal vez) a la fuerza de la interpretación. Es indudable que es un gran disco. Pero lo veo disparejo. Histriónico.
B: Quiero volver a eso del histrionismo más tarde… A mí me gusta mucho Debut, más que nada por su sencillez. Es Björk sin ningún tipo de adulteración, y eso se refleja mucho en las canciones, como la que grabaron en el baño de un boliche o “The Anchor Song“, que es mi favorita y también bastante despojada. Esa es Björk en su esencia, en mi opinión. Aunque “Play Dead“, mamita. Lo que hace con la voz en esa canción es increíble.
C: “The Anchor Song” es bella.
B: Esa portada es tan icónica también.
C: En el comic Kingdom Come, el dibujante Alex Ross mete un easter egg de Debut. Un afiche. Además la coloca entre la gente, entre una de las viñetas. Recuerdo que cuando lo vi me pareció lindo, porque no todo el mundo lo iba a percibir. De Debut no puedo decir mucho más. Me parece un disco perfecto. Es de mis preferidos y me cuesta, incluso, definir un tema en particular… Hay muchos icónicos y me encanta ver cómo fueron reinterpretados en vivo. “Venus as a Boy“, por ejemplo. O “Violently Happy“. En vivo siempre tuvieron una fuerza demoledora.

Post (1995)

B: Estoy de acuerdo con que Post es un disco histriónico, por no decir esquizofrénico. Pero eso es parte de su encanto también, aunque quizás sea en detrimento del ritmo. Hay otros que fluyen mejor. Pero este, como simple canción de canciones maravillosas y amalgama de géneros tan distintos, me parece una genialidad.
C: Sí, ojo que no creo que Post sea malo. Creo que tiene muchas aristas y por ahí me hubiera gustado ver algunos desarrollos puntuales. Por eso lo veo como un laboratorio de interpretación.
B: Me parece brillante… “Army of Me” es un clásico.
C: Esa cosa trip-hopera está bárbara. A mí me hubiera gustado escuchar más esa sociedad con Tricky, por ejemplo.
B: Mejor ni empiezo a hablar de la híper-balada. Creo que esa es una candidata para mi canción favorita de cualquier artista.
C: “It’s Oh So Quiet“, pese a que me da ganas de ir a besarla, me perturba por la expectativa que me van generando los temas previos.
B: Ese video también es un clásico. Cuando pienso en Post, pienso en ella con flequillo y ese vestidito amarillo.
C: Sí, ni hablar. También hay que considerar que esas apuestas le sirvieron para consolidar la proyección. Sobre todo en EE.UU.
B: “Isobel” también me fascina. Es parte de una trilogía, que empieza con “Human Behaviour” y termina con “Bachelorette“.

Homogenic (1997)

C: En lo personal, Homogenic es *el* disco.
B: Fue el primer disco que escuché de ella, así que le tengo un cariño especial; pero más allá del componente subjetivo genuinamente creo que es una obra maestra.
C: Para mí es el disco bisagra, donde ella empieza a degenerarse… o en definitiva, a generar su propio territorio sonoro. En Homogenic ella empieza a ser artífice de prácticamente todo. Empieza a consolidar una relación con la textura y el ritmo de una manera muy, muy personal.
B: Para mí es como su OK Computer, en el sentido de que era una artista que venía haciendo trabajos muy buenos y de repente llegó con algo trascendental, apoteósico y nunca antes visto. De hecho, podríamos trazar muchos paralelismos entre la carrera de Björk y la de Radiohead, pero ya nos vamos de tema.
C: Creo que sí, en los primeros cien metros. Pero después Björk se desmaterializa. Va más allá. Creo que ella corrió mucho más la frontera estética. No me la imagino haciendo un refrito de temas viejos, por más hermosos que sean.
B: Sí, ni hablar. Escuchar Homogenic con unos buenos auriculares es como viajar por el espacio. Es completamente atemporal. Creo que esa cualidad atemporal es un resultado directo de esa combinación que sería tan característica de Björk, la de la electrónica con las cuerdas. Es como una colisión de edades: lo arcaico bailando con lo moderno. Nada sonó, ni volvería a sonar como Homogenic.
C: “Jóga” es una pieza clásica.
B: “Jóga” es una de las mejores canciones sobre amistad que se me ocurren. Amo su risa al final.
C: “All Is Full of Love” es una gran declaración de principios, y ni hablar del video. Tiene una potencia increíble.
B: Qué hermosas las lesborobotas. Todo el componente visual de Björk es insuperable, y siempre tuvo el mismo peso que su música, lo que dice cantidades.
C: Posteriormente, llegué a sentir lo mismo con una canción de Sigur Rós.
B: ¿”Svefn-g-englar“?
C: “Viðrar Vel Til Loftárása“.
B: Esa es preciosa también. Qué sueño poder conocer Islandia y escuchar todas estas canciones maravillosas y saltar por las playas con los volcanes en erupción de fondo.
C: Es al pedo, los islandeses tienen ese no-se-qué. Desde Cortázar a Borges que se lo reconocen.
B: Mi favorita de Homogenic es “Unravel“. Ya sé que hace diez minutos dije que Hyperballad podía ser mi tema favorito de cualquier artista, pero esta también. Es la belleza encapsulada en una canción. Ese beat cronométrico a la distancia y toda esa emoción junta… Cuando vino a Buenos Aires con la residencia de Biophilia, tuve la suerte de conseguir un asiento en la primera fila y la tuve en frente mirándome mientras la cantaba. Ya sé que suena a algo que dice todo el mundo, pero te juro que pasó de verdad y obvio que me rompí. Un highlight de mi vida.

Vespertine (2001)

B: Vespertine creo que es el álbum consenso entre los fans, y con buena razón…
C: Yo lo veo muy pegado con Homogenic, como si fueran siameses. De hecho, comencé a escucharla intensamente cuando me pasaron Homogenic, Vespertine y Medúlla.
B: Esa sucesión es inmaculada.
C: “Hidden Place” es narcótica, y deja un sabor que termina por recorrer todo el disco.
B: Totalmente. Tiene un manejo de la atmósfera increíble, la deja asentarse y la mantiene sin fluctuaciones a lo largo de todo el disco. Encima es un trabajo particularmente climático, incluso para ella. Después de algo tan melodramático como Homogenic, fue una decisión interesante la de hacer algo tan introspectivo y sensual y simultáneamente gélido y acogedor. Los micro-beats que diseñó son preciosos.
C: Lo de los micro-beats es cierto. “Pagan Poetry” es dramática, desdobla el disco y amo el final de “Frosti” y la manera en que empalma con “Aurora“.
B: Es un disco con un flujo perfecto. “Pagan Poetry” es un 10/10. El riff de harpa de Zeena Parkins es inolvidable.
C: Fijate cómo desde Homogenic simplifica algunas cuestiones. Se vuelve cada vez más minimalista. Esa evolución es la que, puesta en perspectiva, hace que vea a Post (volviendo un poco a la idea del laboratorio) de la manera en que lo veo.
B: Creo que, hasta ahora, Vespertine es mi álbum favorito de Björk. Es simplemente algo increíblemente bello de principio a fin.
C: Es el disco de Björk que le regalaría a cualquiera.

Medúlla (2004)

B: Respecto a lo que decías sobre la simplificación: Medúlla.
C: Con Medúlla esa simplificación va al extremo. Es un disco edificado en torno a todas las posibilidades de su voz.
B: Sólo Björk puede sacar un disco compuesto casi enteramente a partir de voces, y que encima sea una MARAVILLA.
C: Los jadeos, los susurros, los coros desdoblados. Es muy orgánico; sexual de a ratos. Íntimo.
B: Realmente fue a un lugar ancestral con Medúlla. Es bastante politizado también. Y “Who Is It” tiene que ser como “Celebra la Vida” de Axel pero desde el caleidoscopio de Björk. Esa canción es un himno.
C: Lo metista a Axel, gracias por tanto. Eso significa que entramos en confianza.
B: ¡Sí! Me siento muy cómodo hablando sobre Björk. Eso pasa, déjame pensar, NUNCA.
C: Creo que Medúlla es un disco difícil. No sé si permite alegatos de primera escucha. Y eso, de a poco, pasó a ser una marca en los discos que vendrían.
B: Fue el primero en alienar audiencias y no buscar la aprobación de nadie, es verdad.

Volta (2007)

B: En su momento, Volta estaba siendo promocionado como el regreso de Björk a ese pop maximalista, y terminó siendo una cosa totalmente distinta.
C: La habían prohibido en China, ¿puede ser?
B: Sí, le dedicó “Declare Independence” al Tibet, y pasó eso. Esa canción sigue siendo relevante desde que salió… Más ahora, en el clima global en el que nos vemos sumidos.
C: Creo que algunos “convencionalismos” –digamos el gancho de “Earth Intruders“, cierta cadencia de “Innocence“, la polémica de “Declare Independence“– llevó a varios a pensar en una especie de regreso pop… Creo que no dejó de ser un amague. Reconozco que al disco no le di mucha bola. Fueron unas vacaciones en San Marcos Sierra antes de pasar a Biophilia. También tiene el desarrollo del reactable.
B: Volta es un disco que aún me cuesta digerir del todo también, aunque aprecio el arsenal de bronces y todo el componente tribal y la temática de maternidad que subyace a lo largo de todas esas canciones.

Biophilia (2011)

C: Hace un tiempo vi el documental When Björk Met Attenborough, en Netflix. Luego, viendo entrevistas del período Debut/Post, escuché que en un momento mencionó como referencia los documentales naturalistas de Attenborough. Me pareció re curioso, porque de alguna manera me hizo percibir que cierto concepto de Biophilia se encontraba mucho (mucho) antes de lo que uno podía llegar a pensar.
B: ¿Se remonta tanto tiempo atrás? Wow.
C: Lo lindo del caso es que más allá del concepto biológico, el disco tiene un desarrollo tecnológico sin precedentes. Es un disco del pasado o de lo inmanente (el orden biológico) y el futuro (el orden tecnológico).
B: Es que Björk justamente se trata de la confluencia de la naturaleza y la tecnología, desde la perspectiva de una música.
C: Creo que Biophilia es el disco que mejor lo sintetiza.
B: Hace unos meses leí una entrevista de ella en donde estaba hablando de Islandia y proponía que el país esquive su demorada “revolución industrial” y pase derecho a lo siguiente.
C: Nice.
B: Ya el hecho de usar una *bobina de tesla* como instrumento musical es un testamento de esto y de lo vanguardista que siempre fue en general.
C: Cada tema tiene una técnica distinta. La diferencia con Volta, donde usa el Reactable (esa mesa-sintetizador interactiva) es que los instrumentos de Biophilia –el arpa pendular, la bobina– son eminentemente analógicos. Pese a que el resultado final, por la mecanización de los compases, sugiera que se trate de un secuenciador o sampler.
B: El hang también, ese instrumento siempre me llamó la atención.
C: Creo que Biophilia es el disco que la despega definitivamente del pop. Corona eso que empezó con Homogenic… En Biophilia ella no sólo canta: es la arquitectura de todo el asunto. Creo que hay un solo enfermo en la música popular que hizo lo mismo: Zappa. Por eso Biophilia me gusta tanto.
B: En Biophilia está el embrión de lo que vendría a ser Vulnicura más adelante también. Si bien está cantando sobre placas tectónicas y parásitos, al mismo tiempo está hablando sobre relaciones. Hay mucha polisemia en las letras de ese disco. Hablando de las líricas, la frase “And then you remember that you, yourself, are a light-bearer, receiving radiance from others”… Capaz mi favorita de todo su repertorio. Mucha gente tildó a este álbum como carente de vitalidad o lo que sea, o como demasiado cerebral, pero a mí me parece todo lo contrario. No sólo es su apogeo a nivel conceptual, pero Biophilia me resulta sumamente emotivo también.
C: No creo que sea directo, pero es comprensible. “Virus” o “Crystalline” son temas que llegan. Pero como trabajo general exige una predisposición distinta. No es un disco de Solange.

Vulnicura (2015)

B: Antes de que salga Vulnicura, estaba muy intrigado respecto a cómo Björk pensaba continuar una cosa como Biophilia. Porque en términos de escala, concepto y temática, es imposible sacar algo más épico y gigante que un disco sobre la naturaleza y el cosmos mismo. Me sorprendió y al mismo tiempo resultó brillante entonces que decida lanzar un sucesor que sea el extremo diametralmente opuesto: algo completamente íntimo y personal. Que hable de su propio micro-cosmos por primera vez, y que encima una ruptura de relación termine pueda ser algo tan universal como todos los temas de Biophilia.
C: Sinceramente, a Vulnicura lo escuché de manera inercial. Todavía no lo digiero de la manera en que lo hice con el anterior.
B: ¿Por qué inercial? ¿No te gustó?
C: Me parece más “violento” respecto a algunos elementos rítmicos. Veo un cambio en la lírica, sí.
B: Nunca estuvo así de frontal. Y está coqueteando con toda la escena de la electrónica experimental contemporánea, particularmente con el sello Tri Angle Records. Eso también es algo para destacar sobre ella: que si bien todos sus trabajos son 100% su visión, al mismo tiempo siempre convocó a los colaboradores más interesantes y modernos y fértiles.
C: Pero lo de inercial lo digo en relación a la manera en que yo me adapté a la primera escucha: me asenté en los puntos comunes. En los “convencionalismos” del género Björk. Es un disco que todavía no me encontró.
B: Te entiendo. En mi caso fue todo lo contrario: fue inmediato, más en contraste con todo lo que hizo de Medúlla en adelante. Quizás fueron las cuerdas, porque sus arreglos son preciosos y nada le queda mejor a Björk que las cuerdas. Creo que todo Vulnicura en general tiene guiños al pasado… Es una especie de cruce entre Homogenic y Biophilia, con coros que parecen salidos de Medúlla. Pero al mismo tiempo es un trabajo enteramente autónomo y futurista, que mira hacia adelante.
C: No quiero excederme en cuestiones biográficas, de cómo me fue acompañando en mi recorrido como oyente y amante de la música. Lo que sí puedo decir es que adoro las licencias que se toma y la manera en que gestiona su libertad.
B: Siempre dijo que creía que iba a lanzar sus mejores discos a partir de los cincuenta, y creo que la dupla Biophilia-Vespertine es testimonio de esto. Feliz cumpleaños, Björk. Por muchos más.