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Si la idea del Lollapalooza es acercar los sonidos que hoy se convierten en movimientos tan dignos de entrar en la historia como en cualquier Spotify activado en un subterráneo del mundo, uno de esos shows para quedarse pensando qué-está-pasado-acá viene de la mano de un ¿inglés?

Robin Perkins nació en la isla hace unos 30 y pico de años, pero no es rock de outfit ajustados o historias urbanas lo que viene a traer a Buenos Aires. El Búho, como se bautizó para editar tracks y álbumes desde principios de la década, es uno de los máximos exponentes de algo que, en una especie de síntesis equidistante del palo, puede rotularse como electrónica orgánica. Una cruza entre ritmos folklóricos latinos y de otros lares y los códigos estéticos y de tempo de la música electrónica más lenta. Profundo, tribal y cadencioso, este estilo se contagia como una en ciudades de todos los continentes y el baile se vuelve, a la vez, asunto de artesanía popular y programas de beats.

Para saber más sobre lo que va a mostrar el músico -que vivió en Buenos Aires y Ciudad de México- seleccionamos algo de su material y charlamos con él previo a su debut en el país.

¿Qué significa Buenos Aires para vos en lo personal? ¿Y para la electrónica orgánica en general?
Buenos Aires tiene parte de mi corazón, viví un año aquí en el 2009 estudiando y aquí entré en el mundo de las tradiciones y ritmos de América Latina. Regresar es como volver a mi casa y estoy muy emocionado que, por fin, puedo tocar aquí. Para la música hay también mucha familia aquí, mi compañero en Shika Shika, Agustín (Barrio Lindo), está aquí por el momento, Uji, SidiRum, Barda, Chancha, Kaleema, Alejandro Lauphan, Rumbo Tumba, Villa Diamante, los chicos de Fértil Discos y muchos más. Realmente se siente que hay un movimiento de artistas argentinos empujando nuevos sonidos y explorando el mundo de la música orgánica, lenta, buscando los vínculos entre la modernidad y la tradición. Y claro también es aquí donde nació ZZK Records, una inspiración muy grande para mí y muchos artistas de la escena de hoy.

¿Si alguien se acerca a su show para conocer esta música, qué va a encontrar?
Música para volar y música para soñar. El punto entre sonidos electrónicos y bajos suaves con ritmos para bailar y todo mezclado con el sonido de la naturaleza. Hojas, pájaros, bajos y ritmos.

¿Qué podés contarle a los argentinos que no conozcan este movimiento sobre los gigs y festivales y la cultura que se ha creado en todo el mundo alrededor de esta música?
Que realmente se ha surgido un movimiento o una familia o un colectivo global y sin fronteras alrededor de una música que está mezclando sonidos tradicionales y sonidos de vanguardia. Sintes con pájaros, bajos con ritmos de cumbia o influencias del folklore argentino o música tradicional coreana. Un sonido fresco y diferente de lo que estamos acostumbrados a escuchar en la pista de baile. Es como un folklore electrónico y del futuro con homenaje al pasado. Ahora se puede ir en casi todas las grandes ciudades del mundo y encontrar una fiesta o un grupo o una rama de esta familia apoyando los nuevos sonidos. Estambul, Túnez, Londres, Seúl, Japón, San Francisco, la Ciudad de México y, por supuesto, Buenos Aires.

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Foto principal: Beatriz Skol.

El Búho se presentará en el Día 2 y 3 del Lollapalooza Chile. El sábado 17 de marzo a las 17:45 en el Aldea Verde Stage, y al día siguiente a las 19:45 en el LOTUS Stage.