pestagna

En el oeste está el agite, dicen, y bien lo saben Nicolás Deluchi (28) y Jesús Muñoz (24), ambos integrantes de la banda de rock Sistemática y creadores del proyecto de folk-experimental Pestagna. Los chicos oriundos de San Antonio de Padua son sencillos, copados, con ganas desbordantes de plasmar experiencias cotidianas y etéreas en una misma canción, en una misma voz, en un mismo lugar. Con dos EPs en su haber, y un LP lanzado en 2011 y registrado bajo el nombre de uñasyyeguasysirenasycigarras, Pestagna dio a luz el año recién pasado a su tercer EP, trabajo que realizaron en el estudio Magdalena Records y que decidieron llamar Pasajeros.

La historia es así: Nico y Jesús se conocieron básicamente a través y gracias a la música. Jesús dice que en el Oeste casi todos los que hacen música u otro tipo de arte se conocen entre sí: “podemos no ser cercanos, pero somos conocidos, al menos”, afirma. Producto de esta unión es que las bandas son amigas y realizan fechas en conjunto, apoyándose mutuamente y llenando así los diversos rincones culturales que copan la zona. En 2011 la movida cultural en Padua y sus alrededores vivía un excelente momento: muchas bandas (entre ellas, Pestagna) lanzaban nuevo material y se presentaban constantemente en vivo, compartiendo sonidos y una amistad que se hacía cada vez más fuerte. Fue un triste golpe el que se dio en febrero de 2012, momento en el que las pantallas de los televisores y las portadas de diarios mostraron sin cesar la tragedia de Once en la que entre sus muchas víctimas estaba Lucas Menghini Rey, más conocido Chimu, quien solía ser el líder de las bandas Sistemática y Chimeneas. “Nosotros como Pestagna seguimos tocando en ése momento, pero se paró un poco la escena, y yo creo que fue porque Chimu era muy importante para toda la movida; era él” sostiene Nico cuando le preguntamos qué pasó con el panorama musical del oeste justo después del trágico episodio.

Hablando con Nico y Jesús queda claro que la partida de Chimu significó un cambio en el potente escenario musical que se estaba gestando en Padua, Haedo, Ramos Mejía, Moreno, Merlo, etcétera. Es, de hecho, el suceso ocurrido el miércoles 22 de febrero de 2012 el que hizo que muchas canciones se resignificaran y “Pasajeros“, la canción que da nombre al último EP del dúo Deluchi-Muñoz y que ya había sido creada antes del accidente, no fue la excepción: “Nosotros somos personas que se manejan viajando, siempre fuimos pasajeros de un colectivo, de un subte, de un tren. También todo el tema de Chimu significa mucho para nosotros. “Pasajeros” es algo así como una evocación, porque no es un tributo, es algo de lo que queríamos dar cuenta. Aparte de todo el tema explícito de que somos pasajeros en un tren o cualquier medio de transporte, somos pasajeros en todo, en la vida” dice Jesús mientras Nico piensa y agrega que “cuando pasó lo de la tragedia de Once igual ya habíamos hecho el tema “Pasajeros”, pero bueno después pasó eso y se resignificó el tema. A su vez hay un tema que se llama “La Red“, y él tenía un tema que se llamaba “Redes” y bueno, hacemos de nuestra parte algo que lo invoque. Personalmente el concepto del disco también lo flasheo desde un lugar que…, yo tuve un momento en la música en que me sonaba que todo se escuchaba igual, y como que para mí el momento en que uno escucha música tiene que ser único. El escuchar música es pasajero, todo es pasajero y tiene que ser único. Empecé a escuchar música así, sin importarme lo que había hecho la última vez que había escuchado ése tema. Siempre se le puede encontrar algo nuevo a una canción, algo diferente. El disco tiene mucho de eso, de escuchar y siempre tratar de ver algo nuevo. Tiene muchos detalles, filtros de la viola o cosas así que capaz en una primera escucha no los notás y en una segunda, o una tercera, sí, y escuchás otras cosas también.”

La enorme y cálida sensibilidad de Jesús y Nico se nota al hablar con ellos, pues de toda charla ambos emanan un entusiasmo alegre o nostálgico. No hay indiferencia y sí hay mucho cariño por lo que hacen, al mismo tiempo que hay una transparente tranquilidad en sus palabras. La música de Pestagna es también así actualmente. Pasajeros es ambiental, atmosférico, no hay grandes líneas vocales pero sí sinceras expresiones llenas de poesía influenciada tanto por grandes letrados universales como por charlas en la vereda del barrio. En Pasajeros encontramos dulces detalles sonoros que ambicionan el encuentro con la interioridad, con lo sutil y agresivo propio del pogo interior que se refleja musicalmente a través de delicados toques y suaves y nostálgicas melodías llenas de delay y fino cuerpo.

Pestagna es Nico Deluchi en guitarras, Jesús Muñoz en teclados y ambos en voces. Con la misma amistad y unión musical, los chicos aparecieron un húmedo viernes en Capital Federal para hablar con IndieHoy y contarnos muy buenaondamente de qué se trata el proyecto que los moviliza y dejarnos en claro que el agite tiene muchas caras y colores.

¿Cómo pueden definir la estética musical de Pestagna el día de hoy?
Jesus Muñoz: Lo que hacíamos antes era quizás más psicodélico, más artificial, más pop sintetizado. Ahora es un pop más folk, más tradicional. Cambió mucho Pestagna, antes era más cargado de color, más saturado.
Nicolás Deluchi: Sin llegar a ser pop de cámara, ahora es un poco más prolijo. Antes era más tipo punk pop sintético. Lo que hacemos ahora es un poco más tranquilo, más acústico. En un principio buscábamos el folk –que ahora también se busca- pero desde un lado más do it yourself. Eso hacía que usáramos baterías electrónicas con bases más baratas, en algún punto.
JM: Sí, pasa también que el primer disco lo grabamos en 2011 en la casa del padre de Nico y era todo en un formato más liberal, más despojado. No teníamos que pagar horas de estudio entonces teníamos la libertad de tomar cualquier instrumento y grabarlo.
ND: Exacto, y ahora hay que ir más al punto y a su vez aprovechar todo lo que te da un estudio profesional.

¿O sea que el cambio en el estilo musical tuvo mucho que ver también con las condiciones técnicas de grabación?
JM: Algo, pero tuvo más que ver con crecer y con ponernos más prolijos, también.
ND: Es como cuando podás un árbol, un bonsái, ponele. Lo tenés y le tenés que dar forma. Ahora también hay una gama de colores pero hay más orden, también.
JM: Sí, se puede decir que antes era más apolíneo y ahora más dionisíaco. La música que hacemos ahora es más celeste, más blanca, más así.

Lo que hacen ahora es también más cómodo para tocar en vivo, ¿no?
JM: Y, es mucho más realizable, sí. Antes era más complicado llevarlo al vivo porque habían quizás muchas líneas sonando al mismo tiempo y ahora ya es bastante más sencillo, o más maleable.
ND: Ahora es todo más concreto. Los arreglos ya están definidos. Es tipo “vos tocás esto, yo toco esto” y ya. Y si tuviera que haber otro instrumento ya también se sabe qué es lo que va a tocar porque tienen más estructura los temas.

Claro. Hay un formato canción ya mucho más claro. ¿Quién hace las letras? ¿Y de dónde surgen? ¿Hacia dónde van?
JM: Algunas letras las hace Nico, otras las hago yo y hay algunas que las hacemos en conjunto. Más o menos los dos leemos lo mismo, tenemos gustos artísticos muy parecidos entonces confluye todo bastante rápido. Quizás la poesía la usamos más abiertamente porque es más abierta por el sólo hecho de ser poesía, y en la música ya tenemos referentes muy marcados: Charly, Fito, Spinetta. A nivel internacional nos gusta mucho Wilco. Y en literatura los dos leemos Nietzsche, por ejemplo. Rimbaud, también.
ND: Buscamos que haya diálogo con muchas artes, y sobre todo con la literatura porque nos gusta mucho a los dos. Un tiempo estudié letras y artes y me cabe mucho todo eso. Me gusta mucho Artaud, me gusta leer. Está bueno que haya un diálogo con otras disciplinas en las letras, y eso lo buscamos siempre, aunque sea también una historia corta y cotidiana.
JM: Tenemos letras muy cotidianas, de cosas que pasan en la calle, en casa, y también letras que son más voladas, que pasan quizás en un sueño. Hay que ponerse en esa porque es difícil poner algo de Borges o Foucault en una letra. Se puede hacer un guiño pero de ahí a poner algo explícitamente de ellos, es complicado.

¿Y cuando tocan en vivo se preocupan de que se de este diálogo con otras artes?
ND: Más que nada eso pasa por el sonido. Ahora lo que estamos haciendo -como el disco se llama Pasajeros– es que tenemos proyecciones de alguien en un colectivo, un tranvía, algo así. Eso nos gusta, a nivel visual está bueno proyectar, siempre. Como nuestra música es algo más tranquilo, está bueno para dejarse llevar por la música. No hay muchos efectos especiales, somos nosotros tocando. Igualmente a veces tratamos de meterle alguna chispa para que crezca.

Hablando de toda la movida musical y cultural que se da en el Oeste. ¿Cambió, a su parecer, luego de la tragedia de Once?
JM: Sí. Un impacto fuerte es el darse cuenta de que la gente puede irse de la nada. Todos en el Oeste somos cercanos, o por lo menos conocidos, entonces el tema del Chimu afectó a todos por igual en sentido del golpe que fue, sean más cercanos los sentimientos o más distantes, pero el tema en sí repercutió a todos.
ND: En parte nos unió más y por otra parte, cuando recién pasó, nosotros veníamos de sacar el disco uñasyyeguasysirenasycigarras y nosotros seguimos tocando, pero se paró todo un poco la escena yo creo que porque Chimu era muy importante para toda la movida; era él, y eso hizo que se pare todo. Nosotros seguimos tocando, por bancarla, y los chicos de Prusia, también. Ahora sí hay un renacimiento de la música del Oeste. Ahora hay pibes más pendejos que nosotros que están tocando en fiestas y está re bueno.

Y ustedes ahora están tocando mucho también en Capital, ¿no? ¿qué onda eso?
ND: Bien, buenísimo. En El Emergente estamos haciendo un ciclo. Está buenísimo. La idea también es tocar en otros lados, pero El Emergente es un buen lugar.
JM: Cuando tocamos en el Oeste es más tocar entre amigos, y acá cuando venimos vemos más caras nuevas. La relación que se da en los shows es similar en ambos lados. Nos sentimos cómodos haciendo música y esperamos el público también lo haga. Creo que el público se relaja bastante.
ND: Cuando tocamos bien, los atrapamos. Tratamos de tocar bien.

El último EP lo sacaron con la ayuda de Magdalena Records, ¿qué tal fue esa experiencia?
JM: Grabamos el disco en su estudio y son muy copados los chicos. Nos ayudan mucho a mover el disco, a mover alguna que otra fecha. También tenemos cierta relación con varios de los otros proyectos musicales de Magdalena entonces ya hay un feedback copado con esas bandas. Está buenísimo porque unifica un poco la escena del Oeste, desde Moreno, Merlo, Haedo, Padúa, y entre todos nos intercambiamos ideas, nos ayudamos.
ND: El estudio en sí está re bueno porque tiene un sonido particular que no se encuentra en cualquier estudio. Tiene un toque vintage, es muy analógico, entonces se logran ciertas texturas que en la música actual no se escucha tanto. El sonido que se genera en Magdalena Records es distintivo.

Y hablando de los sonidos distintivos, ¿qué bandas de la movida nacional actual los han influenciado?
ND: A mí me gusta Tobogán Andaluz, El Mató (y Santi solista, también, mucho). Luciana Tagliapietra también, canta re lindo. Los Nuevos Monstruos también. Frico, que es el vocalista de Los Nuevos Monstruos.
JM: Banda de Turistas me re cabe. Javi Turbo, La Gran Pérdida de Energía, también. Esa banda nos gusta a todos: a los Pestagna y a Sistemática.

¿Qué es lo que aporta Pestagna a la gran movida musical actual?
JM: Yo creo que aporta ese formato medio eterno de la canción. Para mí lo importante en la música muchas veces es hacer lindas melodías, melodías que sean agradables, porque eso es lo que perdura a través del tiempo, y Pestagna brinda eso: un estilo tradicional. Hoy hay muchas bandas con muchas capas, con melodías más complejas, con mucho adorno, mucho todo. Pestagna es más tranquilo, es más natural.
ND: Sí, Pestagna es más tranqui, es más simple. Para mí es una música de raíz: de raíz pop, de raíz folclórica, de raíz rock. Toma las bases de cada cosa. Back to basics, algo así. Ahora vamos a grabar un tema que se llama “Caudal“, que lo hicimos juntos, y que es una composición más zarpada.
JM: El próximo disco que saquemos va a ser un poco más elaborado, con canciones hechas por los dos juntos.
ND: Queremos logar una canción que sea bien popular, bien argentina y de a poco ir dándole nuestra impronta un poco más compleja, darle una vuelta de tuerca. A nosotros nos gusta lo simple y que se mantenga más o menos así, pero hay que buscar más elementos para que tenga más guiños y más referencias.

Por último, ¿nos recomienda cada uno tres discos para escuchar?

ND:
1) Un demo de La cura contra el insomnio, son unos pibes del sur. La rompen. Es medio parecido a Pestagna pero más joven.
2) El disco de Frico, que está re bueno.
3) El último de Albert Hammond, Jr.

JM:
1) Selling England By The Pound de Genesis
2) XO de Elliott Smith
3) Yankee Hotel Foxtrot de Wilco.