gepe

Fotografía: Gabriel Schkolnick

Daniel Riveros es desde hace un buen tiempo conocido en el mundo musical como Gepe. Luego de haberse ganado un espacio en la escena under chilena gracias al potente folk-punk de su dúo de bajo-batería Taller Dejao, Daniel decidió volcarse hacia algo más personal y enfocarse en su proyecto solista, trabajo que lo ha traído en varias ocasiones a la Argentina con el fin de presentar las diferentes placas que ha lanzado desde el año 2005.

Con un trabajo en constante renovación, Gepe ha sabido posicionarse en el mercado musical chileno y extranjero producto de una desprejuiciada búsqueda de sonidos de diferentes latitudes que reúne hoy en canciones aptas tanto como para los amantes de la poesía nueva como para quienes gozan del simple placer del vaivén de caderas.

Este viernes Gepe aterriza en La Plata para presentarse en el marco del FIFBA y posteriormente en el escenario de Niceto Club con shows en los que repasará las pegadizas canciones de su último trabajo discográfico GP (2012, Sonoamerica / Quemasucabeza). Antes de sus presentaciones en el país y en pleno proceso de grabación de su nueva placa, Gepe habló con IndieHoy para contarnos acerca de los procesos que han marcado la evolución de su carrera y cómo éstos han influenciado en sus decisiones musicales.

Sabemos que el 11 de octubre tuviste una presentación en un teatro bastante grande en Chile. ¿Cómo estuvo esa fecha?
Estuvo bacán. Fue el show más largo que he hecho, y también al que ha ido más gente, habían 5000 personas aproximadamente y fue súper intenso, hubo un amplio despliegue porque hubo muchos bailarines, músicos invitados y estuvo muy lindo, la gente lo disfrutó bastante también. Tres días antes de que fuera el concierto ya se habían agotado las entradas entonces eso también fue bonito, apremiante.

¿Y cómo has vivido este paso que se ha dado desde el 2005 cuando tocabas en lugares más pequeñitos, a lo de ahora que estás haciendo shows mucho más masivos?
Bien, no me parece algo tan inimaginable un show como el que se dio la semana pasada porque ha sido una cosa progresiva, no es que haya sido de golpe. Cuando las cosas son de golpe a veces uno queda medio obnubilado por el tema, pero éste no es el caso porque ha sido de apoquito esto, ha sido natural, es un proceso que he disfrutado mucho y lo del show en el Caupolicán fue como el punto cúlmine de ese proceso.

El sonido que has ido creando ha cambiado mucho y notoriamente desde el Gepinto (2005) hasta el GP (2012). Ahora Gepe se puede bailar, eso es groso. El hecho de que sea tu música hoy en día algo más bailable ¿crees que te abrió las puertas a una masividad que con lo que hacías en un comienzo no se alcanzaba tanto por el hecho de que era música quizás más íntima?
Más que lo bailable yo creo que la gente lo escucha más porque las canciones son más simples ahora, tienen menos rollo, tienen menos que ver conmigo y más que ver simplemente con hacer canciones, entonces eso creo que ayuda a que la gente pueda entenderlo y disfrutarlo de manera más fácil. Es parte de un proceso también, hoy no me dan ganas de ser enrredado.

El ser ahora un proyecto de llegada más bien masiva, ¿afecta entonces el proceso compositivo?
Más que nada lo integro. Antes era mucho más íntimo todo, se quedaba en eso, y ahora es más colectivo, me gusta que sea así. Integro todo lo que está pasando: a los bailarines, al público que canta, al público que baila, a lo folklórico, a lo no bailable… Siempre voy agregando elementos nuevos pero siempre a partir de una misma esencia que es cierta idea de folklore, de sentir y querer a la gente cerca. No hablo de atraparla, sino de considerarla dentro de una canción o de la música.

¿Y qué es lo que te llama tanto la atención del folklore que ha hecho que esté siempre presente en tu trabajo?
A mi me parece bacán, nomás. No me parece que sea un estilo aparte de lo que es el anglo, el hip hop o lo que sea, me parece que es un estilo más y simplemente me gusta más como a quien le gusta el pop o el death metal. El folklore me parece bonito, versátil, crudo, honesto, bailable, emotivo… Tiene de todo, por eso lo uso siempre. Al folklore lo tomo como inspiración.

¿Cómo es para ti el ver que tú y amigos tuyos con los que empezaste como Javiera Mena, por ejemplo, han ascendido tanto y les ha ido tan bien tanto en Chile como en el extranjero? ¿A qué crees que se debe este éxito?
También creo que fue un proceso. Fuimos creciendo de manera orgánica en relación al entorno. Crecimos considerando siempre al público y sabíamos que lo que hacíamos era algo incompleto y queríamos ir completándolo, nos íbamos poniendo metas cortas. Es como algo súper natural y poco neurótico de nuestra parte el seguir evolucionando y seguir creciendo… Siempre el foco fue hacer las mejores canciones posibles y de la manera más orgánica, natural y honesta posible. Hoy en día hay mucha gente más gente que le interesa escuchar lo que están haciendo los músicos nacionales, también hay muchos productores interesados en ese trabajo. Hoy tenemos mucho más espacio en los medios, también, y ese espacio se ganó por las cosas que estaban pasando desde antes, todo este proceso del que te hablo.

Escuchando todo tu trabajo musical nos hemos visto envueltos por músicas de distintos lugares, épocas, tendencias… ¿Qué música actualmente es la que ronda por tu cabeza y que dirías que influencia tus creaciones?
Daniel Klauser me parece un personaje super importante. Es un DJ, músico de música electrónica que mezcla hip-hop y house de manera muy orgánica… es un genio.

¿Cuál es tu cercanía con la música argentina?
Estoy descubriendo la música argentina, porque antes no me llamaba nada la atención y ahora, sobre todo en términos de letras o de personalidad de los músicos argentinos me ha parecido super interesante. Charly fue el primero que me interesó con los discos Influencia y Say No More, y ahora las letras de Andrés Calamaro me parecen envidiables, por decirlo de alguna manera. La manera en que fluye con sus letras me parece muy bacán. Más que escucharlo como simple oyente ahora lo estudio a él, me gusta mucho. Coiffeur me encanta, también.

Y la grabación del nuevo disco, ¿cómo va? ¿qué puedes contar acerca de eso?
Estoy en eso, grabando canciones nuevas y revisándolas, todo eso. Es un proceso muy entretenido. Ahora estoy terminando algunas letras, viendo qué instrumentos van, terminando algunos arreglos… Este disco es como una continuación del anterior pero es más duro: tiene más bombo, más bronces, está como más lleno… Hay muchas canciones con influencia andina, pero ahora tiene más de centroamérica, más merengue, más cumbia, algo así.

¿3 discos que les recomiendes a los lectores de IndieHoy?
El disco de William Basinski, The Desintegration Loops.
El Tartamudo de Eduardo Mateo.
Omi de Tobías Alcayota.


Gepe se presentará el viernes 24 a las 19.30hrs en el FIFBA (La Plata) y luego a las 00hrs en Fiesta Invasión, Niceto Club (CABA).