Surgidos en 2012, con dos discos editados y un cúmulo de EPs en su haber, Isaac Delusion logró conformarse como una banda versátil (actualmente conformada por cinco integrantes) y volver al ruedo con el sofisticado y celebrado Rust & Gold, nombre que le dieron a su segundo álbum de estudio y que actualmente los mantiene enfocados y activos, en la gira de presentación del mismo.

De aquel no tan lejano disco homónimo la evolución ha sido constante y notoria, dejando pequeñas pistas y enlaces en esos EPs que sirvieron de epílogo ideal. Algo que, situándonos en el resultado final de su más reciente trabajo, nos obliga a reparar en la utilizada hasta el hartazgo “se hizo esperar, pero valió la pena”.

Originarios de París, hoy forman parte de una nueva y emergente escena francesa a la cual no le escapan y sobre la cual reflexionan en esta nota, Loïc y Jules, quienes fundaran la banda años atrás y que hoy seducen a la escena con un disco magistral.

¿Quién es Isaac Delusion?
Jules: Se trata de una entidad, un personaje que creamos al momento de fundar la banda. Nos pareció una buena idea crear a alguien porque prácticamente la banda se trata de eso; una entidad, algo o alguien que está creciendo y madurando constantemente y que nunca sabemos con certeza quién es ni quién será, ni hacia dónde va.

Cuando una persona escucha por primera vez su música, ¿con qué creen que se encuentra?
Loïc: Creo que lo interesante es que no sabemos qué tipo de música estamos haciendo, avanzamos y cambiamos. Lo que sucede con Isaac Delusion es que tenemos la sensación de que todo el tiempo extendemos nuestros propios límites y vamos más allá de las influencias que podemos haber recibido cada uno por su cuenta. Es por eso que creo que es muy difícil de responder esta pregunta, porque trabajamos mucho y no queremos ser analizados fácilmente incluso por nosotros mismos.
J: Yo creo que nuestra música es como un blend, una buena mezcla de influencias que derivan en lo que hacemos, como un buen whisky. A la hora de componer, por ejemplo, se nota constantemente un crecimiento acompañado por lo percibido a lo largo de los años. Cuando empezamos a hacer música juntos, no escuchábamos lo mismo, pero nuestras más importantes influencias eran fundamentales a la hora de componer. Quizás uno no lo percibe en el momento y es por eso que cuando convergemos en un todo, nos gusta el resultado. No se trata de imponer, se trata de mezclar y ver qué pasa. Contar con eso y con poder ponerse de acuerdo en la composición y más allá de las influencias, es realmente fantástico y creo que se nota en el resultado final.

Con el tiempo pasaron de ser dos, a una banda conformada por cinco integrantes. ¿En cuanto a la composición, que cambios significativos perciben a la hora de llevar a cabo tal proceso?
L: La mayoría de las veces todo empieza con una idea, un riff de guitarra o un sample como base y luego le damos la idea a la letra encima de eso. Con respecto a los cambios, en el proceso creo que estuvimos muy cómodos a la hora de hacerlo y así seguirá siendo y de manera sucesiva. Creo que tiene que ver con eso, con estar creciendo constantemente.
J: La forma en que hicimos este disco fue diferente. Tuvimos más tiempo, más espacio, muchos más equipos y muchos más músicos. Fueron muchas más ideas las que hubo que coordinar y sincronizar y eso se traduce inevitablemente en mucha más experiencia para nosotros como grupo.

¿Quién es “Isabella“?
L: Es nadie, puro invento. Tomé dos personajes porque necesitaba contar una historia y necesitaba un título, que terminó personificándose en el videoclip a través de Nadia Lee Cohen, quien logró una gran interpretación sobre la canción y aplicó esa historia al video.

Habitualmente uno camina por Paris y se encuentra con que, tanto en bares, como salas y disquerías, suena un cúmulo de bandas que uno percibe pertenecen a una especie de “nuevo sonido francés”. ¿Ustedes lo ven de esa manera?
J: Vivimos por estos días lo que se podría definir como una “Ola Francesa” o algo así. No lo llamaría como una era o generación porque no hacemos el mismo tipo de música por ejemplo que L´Imperatrice o Pépite, pero sí somos amigos y venimos del mismo sello. Somos parte de una escena, somos parte de una familia, pero no podría ponerle un nombre. Sí siento que está pasando algo con la música en Francia, está sucediendo algo importante con la escena, pero insisto en la idea de que no podría ponerle un nombre. No sé si puedo analizarlo, pero sí se percibe, ¿no es cierto?

¿Con respecto a lo anterior, qué artista escuchan hoy y automáticamente dicen “esto es una maldita genialidad”?
L: Chassol es un gran ejemplo. Sus shows son una experiencia realmente increíble. Su música es alucinante y verlo en escena es espectacular. Verlo en vivo es sinónimo de viajar.
J: Eso es lo que digo sobre esta nueva escena francesa. Quizás no existen demasiadas coincidencias y no se da un sonido en particular, pero somos parte de una generación que coincide con influencias que cada uno ha decidido enmarcar en el presente, y de esa manera uno puede encontrarse con algo magnífico y diferente, como lo que hace Chassol.

Volvamos al pasado. ¿De chicos en algún momento se les cruzó por la cabeza la idea de ser músicos?
J: Nunca soñé con ser músico. De hecho, cuando era chico quería ser director de cine, todo lo que quería era hacer películas. Pero esto de ser músico, en mi infancia no se me cruzaba por la cabeza.
L: Siempre quise ser músico, pero siempre pensé que iba a tener un trabajo como técnico o algo así, no arriba de un escenario y frente al público.

¿Y con respecto al futuro?
L: El futuro es ahora. Haciendo shows, grabando música, creciendo constantemente.
J: No lo sé, con una gira internacional quizás. Visitando Argentina por ejemplo; ya visitamos Colombia así que estuvimos cerca, quizás sea en poco tiempo.

Hablemos de eso, ¿cómo fue su experiencia en Sudamérica?
L: Son fabulosos.
J: Lo que más me gustó fue presenciar cómo viven la música. Una noche nos encontramos con un escenario magnífico en una fiesta, gente de todas las edades, desde 20 a 60 años. Todos y cada uno de ellos, siendo las 4 de la mañana, seguían allí, bailando como dioses. Esa es una de las imágenes más hermosas que vi en mi vida. Gente bailando salsa hasta el amanecer. Es muy diferente a lo que pasa aquí.

¿Un sueño que tengan como banda?
L: Es muy importante tener sueños, cuando soñás algo lo más probable es que termine pasando. De una cosa sí estoy seguro: siempre mirando hacia arriba y cada vez más alto.
J: Tocamos en el Pitchfork Music Festival, grabamos otro álbum. Lo que tenga que ser, pero siempre creciendo.

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Foto principal: Antoine Robin.