Llegamos a la dirección indicada, en el barrio de Villa Ortúzar. Nos reciben las Kumbia Queers en pleno, esto es: Pilar Arrese, Inés Laurencena, Patricia Pietrafesa –que formaban la banda punk She Devils- Juana Chang y Flor Linyera. En su carrito, descansa Elena, la hija de Pilar. Nos convidan mate. Las integrantes de las Kumbia Queers se conocieron en un festival, en el año 2006. También estaba la mexicana Ali Gua Gua. Venía a experimentar, ver qué estaba pasando en el ámbito musical argento: “Nos encontramos cada una con su proyecto y nos dieron ganas de seguir haciendo música juntas y salió la idea de hacer cumbia, no hacer rock, hacer otro ritmo. Hacer cumbia. El nombre del grupo, Kumbia Queers, también salió en ese momento, y empezamos a ensayar hace casi diez años y seguimos…” cuenta Pilar y me alcanza un mate y responde a mi pregunta sobre la salida de Ali Gua Gua: “Es una persona que armó un montón de cosas de la banda, puso el nombre. La extrañamos, pero la banda siguió desarrollándose de otra forma. Y ella también lo necesitaba, para hacer sus cosas”.

¿Cómo fue el corrimiento del rock a la cumbia? ¿Cómo fue esa decisión?
Queríamos hacer una banda de rock con Ali Gua Gua y ella no quería hacer más bandas de rock. Y la baterista, Inés, también tenía ganas de hacer cumbia. Si queríamos hacer una banda todas juntas tenía que ser cumbia. Era un poco la onda. A las que menos nos gustaba la idea empezamos a tocar y a descubrir un mundo que teníamos cerrado, medio estúpidamente, considero. Justamente por desconocimiento más bien y por lo comercial, que el acceso suele ser por ese lado y el acercamiento al rock es el mismo. Los prejuicios vienen de todo eso. Y habernos sacado los prejuicios y escuchar otras cosas y empezar a tocarlo y disfrutarlo. De repente ver que Pibes Chorros o Damas Gratis no estaban tan alejados de Ramones. Y nos pareció que estaba buenísimo: el rock hace mucho que no dice más nada, es pura pose… parece que el único que puede hacer rock es el que tiene plata para comprarse lo mejor. Y empezamos a hacer cumbia indie…

Se escucha un llanto y entonces Pilar anuncia: “Me voy a atender a la criatura.”

Fotografía: Cari Aimé
Fotografía: Cari Aimé

Retomo esas palabras… ¿qué sería cumbia indie y qué cumbia comercial? En el rock también se da…

“Nosotras es como que venimos de la escuela rockera, del punk rock, y en la cumbia el código es otro, nosotras cuando empezamos no teníamos ni idea de cuál era el código de la cumbia, que hay un director o un dueño de la banda, por ejemplo, que contrata músicos, a nosotras eso no se nos ocurrió nunca. Quizá en la música clásica pase lo mismo. No sé cómo será el código de la música clásica. Creo que se diferencia en tanto código desde donde se hacen las cosas…”, aclara Inés.

“Tambien hace diez años no había bandas de chicas que tocaran cumbia con instrumentos… generalmente la chica cantaba o bailaba… Ahora hay un montón…” completa Patricia. Y luego las chicas opinan, una tras otra:

“Y… ya de por ser un grupo de mujeres instrumentistas la diferencia es grande… después, se nota mucho, cuando tocamos en vivo, de dónde venimos…”

“… la guitarra distorsionada, que en la cumbia no existe… fuimos a un boliche donde tocaban catorce bandas y la única banda con guitarra éramos nosotras. Ni hablemos de la distorsión… no había guitarras, para mí eso es rarísimo, porque en el rock sobra la guitarra. Descubrimos un mundo muy interesante, también, en el sentido de que es un universo en el cual cada uno hace su cumbia, también. Así como está el rock uruguayo, el rock inglés, yo qué sé…”

Juana Chang para la pelota y aclara: “La búsqueda era combatir el prejuicio que nosotras mismas teníamos con la cumbia, cuando nosotras nos propusimos hacer cumbia y nos hizo ruido, bueno: vamos por acá. Combatir nuestros propios prejuicios, no es que quisimos hacer música popular ni nada, de hecho pensábamos que estábamos haciendo música intelectual, nosotras, antes de debutar”.

Patricia agrega: “De hecho, cuando empezamos muchos de nuestros conocidos decían: qué horror, ¿qué están haciendo? Ahí nos empezó a gustar más, porque sentíamos que generaba una suerte de rechazo. Estábamos quebrando algo”.

De ese ámbito, de los conocidos, ¿alguien les dijo, locas, esto está bueno, sigan?
Las Kumbia Queers a coro: “¡Nosotras mismas! Esa primera vez que tocamos lo que fue muy fuerte es que todo el mundo se puso a bailar. Y que la gente se conecte y baile de otra manera, como más suave, con otro tipo de comunicación, a nosotros es lo que nos dio ganas de seguir, ver que la gente la estaba pasando bomba. Y mucha gente a lo que no le caía bien lo que hacíamos, también terminaba bailando”.

Lo que noto, cuando las escucho, es que no tienen pruritos con los cruces, está la reversión del tema de Madonna, La isla con chikas… no tienen problema con el cruce de géneros…
“Al contrario, es lo más divertido, porque si no es un molde… Si te gusta tocar o te gusta escuchar música es raro que te quedes encasillado en ‘me gusta cierto estilo, me gusta sólo esto’… es re loco. El rock también es una cosa que uno es en Estados Unidos, acá, en Brasil, en Eslovenia, qué sé yo, en Francia. Cambian los idiomas, cambian las instrumentaciones, hay gente que le pone cosas nuevas. Se va ampliando todo. Para mí es muy raro, hoy día, que esté tan encasillado. Los Fabulosos Cadillacs en un momento ¡hacían ska! ¿Y hoy qué hacen? Hacen una mezcla de cosas. Los Decadentes: hacen una mezcla de cosas. Es más abierto. Tal vez hay bandas que se quedaron haciendo algo más preciso”.

¿Y Pablo Lescano qué influencia tuvo con ustedes?
“Y… de los cumbieros –reflexiona Pilar- creo que es la persona más abierta y más curiosa y más generosa. Con nosotras fue extraordinario. Clases magistrales de cumbia con Pablo Lescano. Y muy de par a par. Trabajamos con confianza. Se abrió totalmente. Nos mostró todo… “
“Y a él también le llamaba la atención esto de que fuera cumbia pero con una mezcla de algo medio punk. Eso te dice cómo se cruzan los estilos en cualquier lugar. Por ahí vas a un barrio y escuchan 2 Minutos y Pibes Chorros. Lo mismo. Las letras de Flema y de los Pibes Chorros son muy parecidas”, agrega Flor.

¿Horizontes?
“Disco nuevo, seguir girando, seguir tocando… Donde haya alguien que quiera que vayamos, nos gustaría ir. Y seguir pasándola bien, sobre todo. Y que vean nuestros videos en Youtube y vengan a vernos en vivo, que somos mucho más divertidas que en las notas”.

¿Qué es la fiesta?
“La fiesta es la celebración de la vida. La celebración del encuentro, digamos, con los que estés. Cuando uno está contento se quiere juntar con los que quiere a celebrar…” reflexiona Juana.
Flor: “Y si estás mal te encontrás a exorcizarte… y una linda fiesta”.
“De las primeras cosas que hacemos al nacer es movernos al ritmo de la música, o sea, ¿qué es la vida? Buscar la fiesta”.

Fotografía principal: Cari Aimé