ediciones la yunta

Entrevista a Andrés H. Allegroni, miembro fundador del flamante sello argentino

La industria del libro atraviesa desde hace años cambios sustanciales. Se trata de una batalla, donde las nuevas tecnologías en conjunción con los grandes sellos transnacionales (a su vez, empresas sólidamente estructuradas) reducen los espacios posibles de las escrituras alternativas. Ante estos cambios, las pequeñas editoriales autogestionadas o independientes, han proliferado notoriamente con el fin de ampliar el campo de búsqueda de otras líneas estéticas más arriesgadas.

Ediciones La Yunta, no es sólo una nueva editorial en el panorama de la actividad creciente de tantas editoriales independientes nacionales, sino que configura una intención estético/crítica distanciada de los grandes grupos editoriales con el objetivo de redefinir el modo cooperativista de participar en el mercado. Una experiencia autónoma que vuelve a poner énfasis en la calidad literaria, incorporando nuevas voces. Al cierre de su primer año de vida, el balance es favorable: seis libros publicados con distribución nacional y un catálogo sólido para el 2014. Andrés H. Allegroni, uno de los cuatro miembros fundadores del sello, comenta sobre la experiencia.

-¿Qué lo lleva a un hombre de letras a montar una editorial? ¿Cómo y cuándo surgió Ediciones La Yunta?

-La Yunta nació del encuentro de cuatro escritores, porque, fundamentalmente, la nuestra es una editorial de escritores. Daniel Riquelme, Milton Rodríguez y yo tuvimos nuestros primeros encuentros en el café Federal de San Telmo, luego se sumo Roberto Raschella y entre los cuatro diseñamos lo que sería La Yunta. La idea central fue la de crear un espacio donde nosotros pudiéramos publicar y, además darle lugar a otros escritores que las grandes editoriales no les dan.

-¿Qué propuestas nuevas nos brinda?

-En el caso de La Yunta no es una editorial cuyo objetivo sea ganar dinero, el eje está puesto en crear un diálogo entre escritores, o mejor, un diálogo entre los escritos de esos escritores; es decir, un catálogo de calidad y que los textos puedan circular; por eso elegimos darle a Galerna la distribución de nuestros libros.

-¿Con qué colecciones cuenta?

-Por el momento contamos con tres colecciones: la de poesía, la de ensayo y la última con la primer novela de la colección, “Además, el tiempo” de Salvador Biedma, la serie narrativa.

-La editorial tiene en su haber escritores consagrados, como Roberto Raschella, pero también noveles, tal es el caso de Biedma.

-Bueno, Roberto generosamente quiso participar de la editorial siendo un escritor consagrado y creemos que esa actitud incentiva a escritores noveles a participar del proyecto.

-¿Cómo situaría su sello dentro del mercado editorial?

-En principio estaríamos dentro de la categoría de editorial chica e independiente; con todos los problemas que esto conlleva. El fundamental es la financiación. Nos parece interesante apostar a participar de un juego entre el mercado editorial y la autonomía. Nos gusta pensar que en la enorme masa de textos publicados andan dando vuelta los nuestros.

-¿Considera necesario una política de ayudas y subvenciones del gobierno?

-Sí, absolutamente necesaria para editoriales como la nuestra que se solventa con el esfuerzo de los escritores y los editores.

-¿Cuántos títulos tiene previsto publicar al año?

-La idea es publicar seis libros por año. En el 2013 lo pudimos cumplir.

-¿Posee ya un plan de publicación para el 2014?

-Para el 2014 tenemos en carpeta cuatro textos, algunos ya confirmados.

-Como miembro fundador, ¿cuál es su visión de la industria cultural en general y la industria editorial en particular en Argentina?

-Hay grandes monstruos que acaparan el mayor porcentaje de lo que se edita, lo que no quiere decir que sea la mejor literatura; creo no equivocarme si dijera que lo mejor de la producción nacional sale en editoriales medianas como Adriana Hidalgo, Entropía, Bajo la Luna y Eterna Cadencia y en esa franja queremos estar nosotros.

-¿Estamos ante una crisis de lectores o del poder adquisitivo de los mismos?

-No creo que estemos en una crisis de lectores. Siempre me resultó misterioso eso de la crisis de lectores cuando semanalmente se publican cientos de libros. La pregunta y creo válida: ¿Para qué se publican? Si bien los libros nuevos están un poco caros, si uno tiene deseos de leer camina la avenida Corrientes y encuentra ofertas dignas.

-¿Cuál es la historia del logo de la editorial?

-El logo lo diseñó Macarena Sbruzzi, hizo varias versiones y entre los cuatro elegimos el actual, como así también el color de la tapa negro, muy sobria y el pequeño detalle de color en la parte superior.