las robertas

Distorsionado, estático y creciente garaje de las voces de Mercedes ‘Meche’ Oller y Monserrat ‘Monse’ Vargas, el debut de Robertas no solo les valió presentaciones en todas partes del mundo, sino el reconocimiento como la primer agrupación que puso a San José, Costa Rica en el mapa.

Sumadas en esta ocasión con el baterista Fabrizio ‘Fabro’ Durán, Las Robertas lanzan un segundo álbum llamado Days Unmade con el que seguro regresarán a las andadas de romper tanto corazones como tímpanos.

Hoy en día ya es más sencillo que en mercados anglosajones pululen bandas de garaje latino o hispano-parlante como Wau & Los Arrrghs!, AJ Dávila y Boom Boom Kid, ¿por qué creen que se deba este fenómeno?

Meche: No sé, no creo que sea tan de hoy en día, siento que viene desde hace años pero ahora simplemente se le presta más atención. Ya sean bandas latinas o europeas, aunque nosotros de Costa Rica, o Mujeres, The Parrots y Los Nastys de España cantemos en inglés, ya no hay distinciones con las bandas por sus nacionalidades.

Fabro: Antes era súper difícil encontrar garaje en español viejo, encontrar discos de Los Apson, Los Monjes o inclusive Los Saicos era inconcebible. Pero ahora, hay un resurgimiento, que tal vez tenga sus orígenes en España, pero que se extiende y le da espacio a todas estas bandas nuevas por pura asociación.

Después de toda la promoción de Cry Out Loud ¿qué fue lo primero que compraron con lo recaudado?

Meche: Lo ahorramos, la verdad. Con eso costeamos esta reciente producción, Days Unmade. Compramos el vuelo de John (Greene), nuestro productor, desde San Diego hasta San José y si, básicamente todo el dinero que nos llegó fue para la producción de este material.

Monse: Lo bueno fue que las sesiones de estudio fueron rápidas ya que teníamos todo listo para cuando entramos a grabar. Las canciones fueron surgiendo en giras y en cuestión de un año fuimos arreglándolas en ensayos sin ningún ritmo impuesto.

¿Recuerdan cómo fue su primer público fuera de casa?

Meche: Nos emocionamos un montón, fue súper bueno. Fue el Festival NRMAL en Monterrey, México. No sabíamos que esperar y fue una reacción increíble.
La gente se volvió loca, armaron un moshpit y al final el baterista que venía con nosotros en ese entonces se tiró al público mientras veíamos volar banderas de Costa Rica; además todos nuestros amigos de San José estaban viendo el stream y sin duda fue un momento muy especial para todos nosotros.

¿Qué tan grande o pequeño es el circuito de bares y clubes en Costa Rica para bandas nuevas y pequeñas?

Monse: Es muy pequeño, y se está haciendo más pequeño. Están cerrando muchos lugares clave para la escena. Acabamos de perder un espacio llamado ‘El Lobo Estepario’ donde muchos de nosotros comenzamos a tocar. Nos daban un buen deal y había una gran recepción para las bandas. Lo cambiaron de lugar y hasta de concepto. Ya solo es trova.

Fabro: Hay otros que abrieron, pero digamos que abrieron tal vez con diferentes intenciones en cuanto a las ganancias, con la clásica historia de los días ‘fuertes’ contra los días entre semana. No siempre las bandas pequeñas podrán llevar más de cien gentes a los espacios, y de ahí muchos clubes se cierran para no abrir sus puertas a propuestas. Curiosamente hay mucha música electrónica últimamente, no tanto rock and roll.

Meche: Los shows son pocos y a veces para esos mismos hay que estar detrás de la gente todo el tiempo. En México, España o Estados Unidos puedes tocar un Lunes y llega gente, en San José tocas un lunes y no llega nadie. Justo ahora hay muy buenas bandas en la ciudad, que no precisamente todas son de garaje pero todas son buenas y muchas veces compartimos escenario; recomendamos definitivamente a Desorden Siniestro, a Monte, a Ave Negra, Los Waldner, y Los Cuchillos, donde Fabro es baterista también.

Hoy en día muchas bandas en todo el mundo producen casetes de manera prácticamente artesanal, ¿cuáles fueron los últimos tres casetes que llegaron a sus manos?

Meche: A mi me llegó el Sensaciones Juveniles de Ave Negra, y uno que nosotros grabamos para una compilación de Daniel Johnston.

Fabro: Infanticidio, que es un proyecto de noise de Cartago en Costa Rica y… el Saved de Bob Dylan.

Monse: Bare Wires, Jacuzzi Boys y… no me acuerdo.

Cuando se presentaron en el Primavera Sound del 2011, compartieron escenario con Public Image Limited, Swans y Suicide, parte de una serie de bandas que se han reunido para bien o para mal de su legado. Sí pudieran escoger una banda para que dejara de tocar, ¿cual sería?

Fabro: Yo tuve la oportunidad de ver a The Jesus and Mary Chain en el 2008 en la Ciudad de México y no podría decirles que pararan de tocar, pero sí que hicieran cosas nuevas, ¿sabes? Lo ideal es juntarse y hacer algo nuevo, juntarse y sangrar lo viejo con tal de hacer plata eventualmente aburre a la gente. Se trata de reinventarse como Nick Cave o qué se yo..

Meche: Yo tengo un caso con Kim Deal. Estoy un poco resentida con Pixies porque siguen sin ella y no es lo mismo. Curiosamente ella sigue reinventándose y sacando discos sola… pero a su vez también toca lo viejo de Breeders. No sé, la verdad.