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La banda escocesa de post-rock Mogwai regresa a Argentina el próximo jueves 10 de mayo en el Teatro Gran Rex. De la mano de la productora Indie Folks como lo fue en su anterior visita en el año 2014 en el marco del Festival Music Wins, donde compartieron el segundo día con Tame Impala, Yann Tiersen, Erlend Øye, Pond y artistas nacionales como Juana Molina y El Mató.

Pero aquella presentación fue muy diferente a lo que nos espera próximamente y no sólo por hacer un show la banda sola, sino porque esta vez brindarán un recital distinto, mucho más adecuado a lo que Mogwai necesita para su contemplación plena: la gente sentada en las butacas del teatro como si fueran los asientos de un avión que está apunto de despegar al viaje que su música sugiere.

Tuvimos la oportunidad de cruzar unas palabras con Stuart Braithwaite, voz y guitarra, así que hablamos con él de su último disco y nos ayudó a profundizar ciertas ideas y conceptos sobre la agrupación.

Su disco anterior Atomic se puede relacionar a la realidad nuclear que atraviesa el planeta, pero estaba atado a la idea de ser una banda sonora, este nuevo disco es más poderoso aun. Mogwai siempre se mostró política y socialmente activo mostrando una gran preocupación y expresando su disconformidad tanto en melodías, como en sus redes sociales, e inclusive en esta entrevista que tuvimos la oportunidad de hacerles. Atomic fue quizás su golpe más literal, con la imagen de una bola de fuego que puede hacer referencia tanto al sol como al planeta tierra en su extinción.

Ahora nos muestra algo similar a un amanecer, algo que renace después de la explosión. Every Country’s Sun es el disco que hicieron después de la salida de John Cummings y la banda muestra su nuevo rostro. Stuart nos ayuda a meternos de lleno en la obra para que quede claro cuánto tienen aún por decir emitiendo apenas unas pocas palabras en su sonido instrumental. El lenguaje de su música es mucho más amplio y atraviesa las fronteras de la experimentación.

¿Cuánto cambia pasar de tocar su música de un lugar donde toda la gente está parada y amontonada, a otro muy diferente, como lo es un teatro, con la gente sentada en sus asientos expectantes al sonido ya que no hay casi movimiento físico?

Estábamos buscando un lugar para llevar acabo una especie de concepto, sabíamos que era el lugar que necesitábamos. Nos dijeron que era un teatro maravilloso con un muy buen sonido.

¿A qué refiere el título Every Country’s Sun?

El álbum se llama así en relación a que cada país tiene un sol diferente. Esa idea tan poética nos encantó. Nos la sugirió un amigo y tiene relación a que cada lugar tiene distintas personas, distintas culturas, pero además también hay distintas temperaturas, como si fueran universos diferentes.

Boxset de Every Country’s Sun

En este nuevo disco volvieron a trabajar junto a Dave Fridmann como lo hicieron con discos anteriores. ¿Cómo fue esta experiencia?

Fue volver otra vez a ese increíble lugar después de más de quince años. Utilizamos teclados nuevos que había en el estudio. Dave es una gran persona con la que se puede trabajar, lo apreciamos a él y a su familia. Ese estudio nos dio varias de nuestras canciones y Dave aportó mucho para lo nuevo. Estar lejos de casa también hizo que el trabajo sea más intenso, sin mucho más que hacer, por lo que fue perfecto para nosotros.

Un año después de aquel Music Wins, John Cummings abandonó la banda para dedicarse de lleno a su carrera solista. Sin embargo, este disco suena muy fuerte y es bastante ambicioso, en el buen sentido ¿Cómo se transmite esto a la hora de tocar en vivo?

Siempre al comenzar una gira estamos felices de poder ejecutar nuevas canciones. Para todo grupo musical es excitante tocar temas nuevos; como también es aburrido interpretar siempre lo mismo. Por eso hay una necesidad de dar una paso adelante para empezar a tomar ritmo y no quedarse inactivo. Es un poco diferente volver a ser una pieza de cuatro, igual tenemos gente que también colabora en los conciertos… Alex Mackay toca con nosotros en vivo para reemplazar a John.

Mogwai ha participado en varias bandas sonoras, supongo que la composición para una u otra tiene sus características propias. Cada trabajo audiovisual en el que la banda participó fue reconocido sonoramente por la crítica y le da un doble impacto a lo visual ¿Cuánto ayuda trabajar de esta manera para luego hacer la composición de uno de sus discos autónomos?

La grabación de una gran cantidad de material está siempre muy cerca el uno del otro, en alguna parte se rozan, ya sea por su temática o por su idea de composición. Hay cruces de instrumentos o técnicas que decidimos llevar acabo aprendiendo de cada experiencia. Si uno presta atención probablemente encuentre un montón de cosas que se pueden escuchar hoy en Atomic, pero que antes ya lo estábamos probando en Rave Tapes. También en Before the Flood se pueden oír cosas de Atomic. Siempre aprendemos de lo que hicimos antes para volcarnos a los nuevo, así que supongo que este nuevo disco sonaría muy diferente si no hubiéramos trabajado en esas bandas sonoras.

¿Y en el momento de composición cómo eligen qué quedarse para sus discos y qué dar para otros trabajos?

Es que es muy distinto. Nunca estamos realmente solos cuando hacemos un soundtrack. Hay mucha gente trabajando atrás que quizás nunca tocó un instrumento pero tienen muy buenas ideas porque el proyecto es algo mucho más amplio. Hay no sólo productores, sino también directores, montajistas, y todo tipo de profesionales; trabajás con una idea de antemano que no es tuya, pero sin embargo empezás a ser parte de esta. Las experiencias son muy distintas y a su vez muy enriquecedoras. Cuando trabajás en una banda sonora sentís otro tipo de presión, en cambio cuando hacemos canciones para nosotros, es más fácil en cierto sentido, porque a los únicos que tenemos que complacer es a nosotros mismos.

¿Cómo se sienten cuando alguien como Robert Smith los invita otra vez a formar parte del festival que encabeza The Cure?

Es grandioso. Admiramos mucho a Robert Smith, es una persona muy agradable y tenemos una muy buena relación desde hace muchos años. Lo conocimos personalmente en Londres una vez que apareció en uno de nuestros conciertos. Nos dijo que le gustaba mucho la banda y es muy importante para nosotros porque The Cure es de esas pocas bandas que pueden tocar mucho tiempo sin aburrir al espectador.

Sí… tenés razón. Su último recital en Argentina duró al menos tres horas si mal no lo recuerdo. Ya que andamos en esto, quería preguntarte cuáles eran sus influencias tanto musicales como cinematográficas.

Hay mucha música que nos inspira, no podría quedarme sólo con algo, pero algo que involucra a Brian Eno, Joy Division, God Machine y la movida del Krautrock, pero también hay mucho más, escuchamos mucha música desde la secundaria que también sirvió de inspiración. Con respecto al cine me gusta bastante el ruso, lo encuentro muy interesante.

Siempre estuvieron muy activos políticamente y su música sirvió como medio de expresión ¿Cómo se vive desde Escocia el apoyo del Reino Unido a los bombardeos en Siria?

Es horrible. Se vive un clima muy desagradable. Mucha gente queda bajo las órdenes del presidente de Estados Unidos que ni siquiera los representa. Mucha gente se lastima y da su vida para un país que lo gobierna alguien así. No es una persona que tenga empatía y lo demuestra en todo lo que hace. Donald Trump es un problema para el mundo entero.

Al parecer son unas personas que se mantienen constantemente en actividad porque no alcanzó con sacar hace poco su último disco, que ya dieron a conocer material nuevo de su próximo soundtrack.

Cuando nos llegó la oferta vimos el cortometraje que el directo había realizado. Nos encantó. Entonces enseguida aceptamos y además el director es un gran fanático de Mogwai, así que eso también nos ayudó mucho a tomar una rápida decisión.

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Foto principal: Brian Sweeney