El trío QOME es una de las propuestas más singulares de la Ciudad de Buenos Aires, ideal si te gustan las canciones que te hacen viajar, pensar y bailar al mismo tiempo. Todavía no tienen un disco editado pero la esencia del grupo puede sentirse de la manera más fiel posible: en vivo. Antes de su presentación en el FEBA (Festival Electrónica Buenos Aires), hablamos con ellos:

¿Cómo, cuándo, dónde y por qué surge QOME?
Qome empezo cuando empezamos a juntarnos para tratar de unir dos experiencias que estaba sucediendo en paralelo, por un lado guitarra percusiva y el canto y por el otro el sitar y la música de la india. Durante varios años compusimos y experimentamos en formato acústico, hasta que el mismo sonido y el impulso de mostrarlo en escenarios y en vivo nos acercó a un panorama mas eléctrico y electrónico. Esta misma búsqueda de trabajar nuestras ideas en conjunto nos empezó a pedir más instrumentos y así fue que sumamos el bajo y terminamos de constituirnos como banda.

Su música dista de ser algo que popularmente podría ser clasificado como, valga la redundancia, ‘popular’, ¿cómo podrían tratar de definir su sonido y su estética? ¿Cómo manejan esa búsqueda?
En principio no tratamos de definirlo, justamente la búsqueda siempre fue tocar y componer música que nos gustaría escuchar, pero que no está, que no hay dónde ni cómo encontrarla. En ese sentido siempre está la idea del misterio, de que no todo tenga una explicación concreta y definida. Es algo que adoptamos estéticamente y que intentamos transmitir. Si es cierto, sin embargo, que incorporamos elementos muy notorios como bases electrónicas, triggers y sintetizadores que nos acercan al genero de la musica electrónica; en polaridad a eso hay todo un trabajo más primordial con los intrumentos acústicos (sitar y guitarra), ritmos con métricas irregulares, el canto con fonemas, que invitan a sentir la música desde un lugar más primigenio, que podríamos relacionar al genero “world music”. En cuanto a lo musical, siempre está la búsqueda trabajar dentro de estos elementos que en principio parecen diametralmente opuestos: acústico-eléctrico, occidente-oriente, pasado-futuro, baile-meditacion, vertical-horizontal.

¿Cuáles son sus principales influencias (musicales y extramusicales, todo vale)?
Fever Ray (Karin Drejer-Andersson) es una cantante sueca muy conocida tambien por su otra banda The Knife, que nos ha infuenciado mucho estéticamente en un princpio, tanto por su trabajo a nivel vocal como por su estética sugerente y misteriosa que sentimos que vuelve a enraizar a la música en concepto más ritual, espiritual, relacionado con la tierra y con la vida.
Tool es una banda de rock de Los Ángeles que tiene una visión profundamente surrealista y espiritual de su música, tanto el audio como las letras y la propuesta visual siempre pugnaron por llevar al espectador a un límite perceptivo caracterizado por un clímax. Estos puntos de ruptura, extremadamente viscerales, convierten a la música de Tool en un medio de exposición para abordar e intentar desarticular y sanar diferentes tabúes, dilemas psicológicos y traumas que hemos experimentado tanto individual como colectivamente. La interpretación de las canciones de Tool siempre significó una enorme influencia para nosotros tanto por lo desafiante que resultaba emocionalmente; por su cosmovision musical que sabía tomar elementos de lugares completamente opuestos como lo son el heavy metal y la musica sacra, cantos chamánicos de aborígenes e instrumentos autóctonos de la India.

Se han presentado en varios lugares reconocidos en el ambiente independiente de la música con una propuesta diferente, más oriental, lejana a lo que comúnmente se escucha en aquellos lugares. ¿Cómo han sentido que ha sido la recepción del público ante su propuesta y por qué creen que en poco tiempo QOME ha logrado construir un nombre conocido en el ambiente?
La recepción del público siempre nos sorprendió. Al principio nuestras presentaciones tenían muchos menos elementos electrónicos y era más bien un sitar, una guitarra acústica y un idioma que no se conocía, eso descontextualizaba a la gente y al lugar donde nos presentábamos, sin embargo nuestra propuesta siempre tuvo un regalo por parte del público: el silencio. En nuestros primeros recitales nos llamaba la atención el silencio y la atención que sentíamos en la gente que luego reconocimos y sentimos como respeto y cariño. Dado que nuestra música no es fácil de encasillar muchas personas sentían intriga por lo que estábamos exponiendo y ya sea que guste o no, nos agradecían por haber propuesto algo nuevo y eso nos llenó de mucha satisfacción y coraje. Actualmente nuestros recitales obtuvieron mucho más volúmen e intensidad, ya sea por los elementos que utilizamos, por la gente que nos viene a ver, como por la manera en que interpretamos las obras así que poco a poco el silencio se está convirtiendo en danza y gritos, cosa que estamos disfrutando mucho. Creemos que es ese misma atención e intercambio con el público lo que hace de nuestra música algo atractivo.

¿Les afecta artísticamente el momento político que está atravesando Argentina? ¿Cómo se posiciona QOME ante esto?
El contexto político nos atraviesa a todos. Es imposible pensar en los autores sin contemplar el contexto que los rodea. Nos vemos afectados como grupo y como individuos. Lamentablemente las nuevas políticas de este gobierno son devastadoras para la cultura independiente, lo cual solo agudiza un problema que siempre estuvo a nuestro parecer. Sin embargo creemos que nuestra música suple una necesidad, esa necesidad no cambió con este gobierno ni con el anterior. La música que nos proponemos hacer desde el escenario tiene el objetivo de romper las estructuras verticales en sí mismas, hemos hablado de esto en ocasiones anteriores y podemos concluir que es el mismo espacio de la ciudad como organización es el que nos genera esa necesidad de romper con el verticalismo, de ver el horizonte como se lo ve en la naturaleza. La política de nuestro pais siempre se expresó como poder en forma vertical (presidente -> gobernadores-> fuerzas armadas> pueblo) y creemos que nuestra postura desarticula ese modelo simplemente ofreciendo una alternativa.

¿Qué tal la invitación al FEBA? ¿Se puede adelantar algo del show?
El FEBA es un espacio de co-produccion entre algunas de las que participamos. Cuando surgió unos meses atrás, nos involucramos directamente en la gestación de esta propuesta, no solo como productores de nuestras propias fechas, sino también con la certeza de que hay una corriente de la escena alternativa que comparte nuestra vision de unir lo acústico y lo electrónico e manera indisoluble. “Electrónica por tracción a sangre” es nuestro lema y nuestro desafio continuo de infundir “vida” en el ambito de la musica electrónica, de borrar un poco la línea que divide al “recital” de “la fiesta” y al “dj-productor” del “intérprete”. Esta es la segunda edición y contaremos con excelentes artistas como Proyecto Gomez Casa y Axel Krygier.

¿Cuáles son los próximos planes?
Durante agosto, Alan estará de viaje estudiando en la India y el resto de Qome preparándose para seguir dando recitales de manera exhaustiva hasta que termine el año. Nuestra idea para esta segunda mitad del año es poder hacer alguna gira por el interior y/o provincia de Buenos Aires, así como empezar a diagramar lo que será nuestro primer disco.


QOME se estará presentando este viernes 8 de julio en el FEBA (Festival Electrónica Buenos Aires), junto a Programa, Proyecto Gómez Casa, Axel Krygier y Marvin. Desde la medianoche en Ciudad Cultural Konex. Más información. Evento en Facebook.