Fotografía: Adrián Markis
Fotografía: Adrián Markis

Dar a conocer a una mujer como Silvia Gers es algo gratificante, más lo es indagar sobre una carrera que ha ido evolucionando de forma ecléctica desde fines de los 80s. Se inició desde muy niña, fue parte de la primera banda de mujeres de la Argentina que hizo heavy metal, con el tiempo abrió el espectro musical, lo cual se denota en sus tres trabajos discográficos hasta la fecha: Ángel de Sueño (2000), Sin Trato (2008) y el reciente Aires de Libertad (2015). Debido a la presentación de este último, tuve la oportunidad de compartir una merienda-entrevista en la cafetería de un bowling muy conocido del barrio de La Paternal, así que entre chuzas y gritos intercambiamos preguntas y respuestas. Esto fue lo que me contó la multi-instrumentista, cantautora, escritora, investigadora del folclore, educadora, y tantas otras facetas que iremos descubriendo. También nos cuenta de su sello Wipala Discos y cómo es ser un artista independiente en la Argentina.

Tenés tres discos en tu haber, ¿cómo crees que ha sido la evolución entre disco y disco?
Mirá… Yo creo que el primero fue como una explosión mía interna. Yo salía de Las Brujas, pero también había hecho música brasilera, venía haciendo blues. Toda esa mezcla está en el primero. Alguna vez, alguien que lo escuchó me dijo “De este disco podemos sacar tres discos” porque cada canción pertenece a un género diferente. Después Sin Trato se encaminó más a un recorrido latinoamericano, porque había reggae, folclore, guajira, bossa, candombe… Y este tercero me parece que es como la suma del primero y del segundo, en cierta forma, porque me vuelvo a permitir a sacar esa veta rockera mezclada también con lo latino. Digamos que es un paseo musical y territorial, por llamarlo de alguna manera, ya que hay festejo, hay baladas, hay un rock, hay una vidala, hay un son con aire cubano… Que es el tema de Lila Dawn. Y bueno, esa es la mezcla musical que a mí me gusta. De poder ser y sentirme libre para componer y recrear la música que uno quiere. Desde lo personal, creo que este disco es un gran disco. Me encanta, no solo como fue grabado, sino también las canciones, el trabajo que tiene, el arte de tapa. Creo que acá me jugué de lleno a este material. Entonces para mí es como el mejor, pero bueno, viste que eso depende de lo que el público sienta. El público es el que elige en definitiva.

Hablando de las canciones del tercer disco. Hay una anécdota con la canción que le da título al disco, “Aires de Libertad”, el cual es un ritmo afroperuano. ¿Cuál es esa historia?
¡Ah, sí! (risas) Cuando yo escribo esa canción le pido a un amigo que me consiga el mail de Susana Baca, una gran cantora y representante del Perú, y se la envío. Viste cuando uno manda un mail y se dice “¡Qué me va a responder!”, y a los tres o cuatro días ella me responde y no lo podía creer. Y me dice que le había gustado mucho ese festejo, en particular la letra, que le pareció una letra esperanzadora. Y que me quería conocer cuando venga a Buenos Aires. Entonces cuando vino, no sé si fue el año pasado o el anteaño pasado, no recuerdo muy bien ahora. Creo que fue el año pasado, me acerqué al hotel y la saludé, la verdad que super cálida Susana. Y nada, estuvimos hablando un rato. Pero me encantó esa actitud tan linda de responder un mail de alguien que no conocés…

También hay una canción de Lila Dawns en tu último disco, “Arenita Azul”. ¿Cómo surgió el apropiártelo a tu manera?
Lo que pasa es que a mí me gustaba mucho el trabajo de Lila Dawns, sobretodo los primeros tres discos. Y ese tema me gustó mucho y ya lo estaba cantando en vivo, solo a capella y percusión. Y dije, “Ah, ¡tengo ganas de grabarlo!”, entonces lo grabé pero tirado más al son. Fue como un gusto personal que quería darme.

Sabemos que sos escritora también. Tenés una forma esperanzadora, de mucha luz en tus letras. ¿Cómo llega la inspiración para tus canciones?
Mirá, la verdad es que yo escribo de acuerdo a lo que siento. Las canciones a mí me pueden surgir… viajando en colectivo, donde me surgen muchas melodías, o como el festejo que nació cuando iba a darle clases a unos chicos, y mientras tocaba el portero eléctrico estaba tarareándome la melodía para no olvidármela. Pero la verdad es que son momentos que trato de aprovechar, cuando se me viene la inspiración…

Volviendo a lo de tu escritura, ¿tenés algo editado?
Tengo varios poemas, y una participación en una antología de poesía que se editó por el 2000 por acá, que se llamaba Pablo Neruda y ahí tengo cuatro poemas míos editados. Tengo mucho escrito, pero nunca se me dio por plasmarlo en un libro, todavía… ¡Pero seguramente va a pasar!

Contás que das clases a chicos, ¿hacés trabajo social?
Sí… bueno, mi granito de arena es a través de la educación. Doy clases en una escuela secundaria técnica que queda en la zona de Wilde, esa escuela pertenece a la Universidad de Avellaneda, que tiene que ver con un programa de inclusión social de los chicos que viven en zonas marginales. Y después estoy haciendo un taller de canto que se llama “La Vida Cantando”, que se le ofrece a todos los adultos mayores afiliados al PAMI de forma gratuita, donde tenemos nuestro coro y vamos a cantar a eventos solidarios, hacemos todos los conciertos a los que nos inviten.

Fotografía: Adrián Markis
Fotografía: Adrián Markis

Ahondando en tu pasado musical, se que hay mucho más previo a Las Brujas, de niña tocabas en “La Rondalla” que es un conjunto de música canaria…
Sí, exactamente. Mis padres eran músicos y hacían folclore tradicional de las Islas Canarias. Y yo, bueno, desde muy chiquitita empecé a tocar la bandurria que es un instrumento tradicional de allá y a hacer folclore junto con ellos. Entonces estaba en la parte de cuerdas y hacíamos actuaciones por todos lados, ya que es un conjunto muy grande y que al día de hoy aún existe. De modo que mi pasado musical es muy ecléctico también… De hecho a los 12 años era la subdirectora de la parte de cuerdas. Y luego en la misma época de Las Brujas, que fue por allá a fines de los 80s, a comienzos de los 90s, tenía una agrupación de música brasileira donde yo era la cantante. Era una época donde habían muchos boliches de música brasilera en la capital. Y bueno, paralelo a eso, hacia heavy metal con Las Brujas.

Las Brujas llegaron a telonear y compartir escenario con grandes bandas…
Llegamos a telonear a Los Violadores, a Vox Dei. En su momento también compartimos escenario con Rata Blanca, en lo que era antes llamado Cemento o Hailey… Que eran dos lugares donde uno podía tocar este tipo de música. Y sí, nos cruzamos con bandas que aún ahora siguen, como El Reloj, en su momento estaba Hermética, Letal. Bueno, bandas que hoy por hoy se han vuelto a reencontrar, como Kamikaze que dejaron de tocar un tiempo y ahora de nuevo están tocando. De modo que compartíamos con muchos grupos de metal de esa época…

¿Se pensó alguna vez en el reencuentro de Las Brujas o es algo imposible?
Me parece que es algo imposible, creo que cada una tomó su camino. Por ejemplo, nosotras tuvimos dos bajistas cuando yo estaba en la agrupación, una es Laura Giarruso y que sé que está haciendo música en Córdoba porque tengo cierto contacto con ella. Y la otra bajista es Alex, que se llama Alejandra Brocos, que su nombre artístico era Alex Bass y creo que hace música en la actualidad. Pero después, de la vida de las otras dos integrantes no sé si continúan con la música o no. Entonces es medio difícil pensar en una unión de Las Brujas, tendrían que darse un montón de cosas. Sobretodo que la persona que era la dueña de la marca tenga ganas de hacerlo de nuevo, la cual es la fundadora de Las Brujas, Graciela… Pero bueno, lo veo un poco difícil.

Bueno, supongo que a muchos se les hace raro que viniendo del heavy metal estés haciendo lo que estás haciendo en la actualidad…
Sí… Bueno, es la pregunta de siempre: “¿Cómo fue el paso del heavy metal al folclore?”, pero en realidad a mí la música me gusta toda. No me importa si es música clásica, rock, funky, heavy metal. Y siempre me gustó indagar en diferentes estilos musicales, de modo que para mí es algo natural. Porque fijate, yo estaba haciendo heavy y a la vez estaba haciendo música brasileira. Empecé con la música canaria pero también hago otro estilo de música, de modo que para mí es habitual ese cambio.

Hablando de indagar y del folclore, sé que sos una investigadora de este y que esto te llevo a tener tu propio sello independiente…
Sí, tengo una licenciatura en culturas tradicionales en folclore que tiene que ver con el folclore en general, no solo la música: las danzas, los pueblos originarios, las tradiciones, las leyendas, todo eso es el folclore. Y por otro lado, mientras estaba haciendo la licenciatura formé una agrupación que se llamaba WIPALA, donde invitaba a diferentes personas que eran representantes mapuches, quechuas y aymaras a dar charlas. Y cuando fui a sacar Sin trato, mi segundo disco y en el cual participó Teresa Parodi, dije que voy a fundar mi propio sello y lo llamé Wipala Discos. Y en ese sello trato de darle espacio a todos los artistas, solistas o agrupaciones que tengan ganas de sacar su material y poner sus esfuerzos para que esto suceda…

¿Podrías mencionar algunos artistas del sello?
Hemos sacado un cantautor de pop, muy bueno, que se llama Javi Núñez. Un cantor riojano, hace poquito, Sergio Granillo. Una banda del sur, de Viedma (Río Negro) que se llama Tercer Track y hacen power rock. Aito Peleche, Camila Barbutti, ambos hacen folclore. Y también hicimos un disco para la agrupación canaria La Rondalla Bien Me Sabe, que es la agrupación canaria que funciona en Zona Norte. De modo que Wipala Discos es un espacio donde pueden haber diferentes estilos de músicales, no estamos cerrados aún… Si viene una banda que hace havy, y realmente, musicalmente son buenos, los sacamos. Wipala es eso, la unión de los pensamientos y culturas.

Dado al manejo de este sello, ¿cómo es ser un artista independiente en la Argentina?
A ver, hmmm. Ser independiente tiene sus pormenores y tiene también sus cosas muy buenas que nos pasan. Por ejemplo, si yo no fuera independiente, si estuviera bajo un sello discográfico importante, o una multinacional, estarían pidiendo que haga un disco de determinada manera. Imaginá, si hay un tema mío que tiene mucho gancho querrían que todos los temas se parezcan a ese tema. Viste que muchas veces las canciones de artistas conocidos te suenan todos iguales, yo creo que detrás hay una exigencia que todo el tiempo tenés que ser el hit. Entonces lo bueno de ser una artista independiente es que puedo darme el lujo de hacer el paseo musical que me dé la gana, de no atarme aun género ni a un estilo predeterminado. También el poder mostrar mi música en los lugares que yo elija. Lo malo es que siempre nos quedamos cortitos con el tema de la difusión, las compañías grandes abarcan toda la difusión en las radios y en la televisión, y los independientes siempre estamos como diez pasos atrás de eso porque nos cuesta mucho más. Pero me parece que la movida independiente está muy bien y que cada vez son más los artistas independientes que se arriesgan a sacar discos tremendos, que se autogestionan. Y bueno, hay que seguir adelante.

¿Cómo fue el encuentro con Teresa Parodi?
El encuentro fue muy particular porque yo conseguí el teléfono de su casa, y bueno, la llamé de caradura. Le dije que tenía una canción que estaba segura que le iba a gustar, que era un chamamé que hablaba de los cartoneros, que me parecía que la tonalidad le iba a ir bien. Bueno, esto que te lo cuento tranquila se lo dije apresurada, es decir acelerada, como emocionada por el momento que me atendió… Y me dijo automáticamente que sí, que le mandara la letra y la música. Y de ahí me contestó a los dos días diciendo que iba a grabar, así que fantástico!

Y en el nuevo disco, ¿con las participaciones de quienes contás?
Está la participación de Facundo Guevara, que es un percusionista de la hostia, que cuando viene Eva Ayllón (cantora afroperuana), o diferentes artistas, él siempre está de invitado porque se toca la vida. Después está Néstor Acuña, que toca el acordeón y el piano, quien es un músico litoraleño radicado en Corrientes. Está Alambre González, que es del palo del rock, que hace un solo de guitarra en uno de los temas. Y también está Carmelo Sardinas Ullpu, que es un representante de la comunidad quichua, que es quien abre en palabras quechuas la vidala…

¿Qué es lo que dice Carmelo en la vidala “Naturaleza Muerta”?
Dice que no le hagamos daño a La Pachamama, que tenemos que respetarla y amarla. Te la hago breve, porque acá no tengo la traducción (risas).

Hablabas de los solos de guitarra y pienso en las canciones “Certeza” y “Águilas Blancas”. ¿Cómo te sentís al resaltar en ellas tu lado rockero?
¡Ah! Me encanta. Yo me siento super bien, haciendo esas canciones sale la veta más rockera mía y la disfruto enormemente. Solear con la viola me encanta. En vivo suelo hacerlo mucho.

Ya que llegamos a la parte en vivo, vas a hacer la presentación de Aires de Libertad. Contá un poco como será esta fecha especial.
Sí, exactamente. Estoy presentando el nuevo disco, Aires de Libertad en el Museo Casa de Yrurtía; que queda en la calle O’Higgins y Blanco Encalada del Barrio de Belgrano. Es una fecha muy especial porque lo presento por primera vez  y también la idea es que pueda venir toda la gente, por eso es de manera libre y gratuita. Y auspiciado por El Ministerio de Cultura de La Nación bajo el marco “Museos en Vivo”. Será el viernes23 de octubre, a las 19 horas en punto comienza a sonar el primer acorde de mi guitarra. Y lo lindo de todo esto es que vamos a estar en los jardines del museo, bajo las estrellas. Eso a mí me encanta porque yo soy media romántica, de modo que cantar rodeada de verde es lo que a mí me gusta. Ahí me van a estar acompañando Fabián Campanari en bajo, Jacqui Brosky en violin y coros y Santiago Ortolá en batería. Y después van a venir músicos invitados que van a estar aportando ahí su granito de arena en este show que será muy eléctrico. Ahí podrán ver mi guitarra eléctrica en todo su esplendor. Esperemos que nos acompañe el tiempo, porque últimamente con la lluvia no es posible hacer shows al aire libre (risas). También estaré compartiendo un par de temas míos, de forma acústica, en el evento “Canciones del Charco”, el cual se realizará en La Casona Mágica, esto es libre pero a la gorra y será el sábado 31 de octubre y he sido invitada por la uruguaya María Nohel.

Silvia Gers presenta Aires de Libertad: viernes 23 de octubre, 19hs. (puntual)
Museo Casa de Yrurtia, O’Higgins 2390 Belgrano, Capital Federal.
Entrada libre y gratuita
Evento.

Canciones del Charco
Desde Uruguay: María Nohel, Damián Gularte y Fernando Cortizo. De Argentina: Silvia Gers, El Leopardo Volador y Luciano Fraga.
Sábado 31 de octubre – 20 HS.
La Casona Mágica, Luis Mansilla 2843 Entre Anchorena y Laprida. Capital Federal.
Entrada libre. Bono contribución.
Evento.

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