Luego de unos cuantos años y algunos discos siendo el hermano menor del líder de Arcade Fire (y el cuñado pequeño de la otra líder), Will Butler publicó en abril de 2015 su disco solista Policy. Con una fuerte influencia que va de Bowie a The Stooges, el disco mezcla canciones de un pop electrónico bien bailable con baladas de piano y algunas guitarras sacadísimas, siempre con un hilo de solemnidad que ataca incluso hasta en el tema más alegre, ese que dice “si venís y me das la mano, te voy a comprar un pony, podemos cocinarlo para la cena, sé una gran receta de macarrones de pony” (sic). Apenas un año después publicó Friday Night, un disco en vivo que parece haber sido grabado de una manera muy informal y ante no mucha gente, con la que Butler bromea e interactúa en varias canciones (“hay un hombre atrás de todo que se llama Tyler, a la cuenta de tres todos digan ‘¡Hola Tyler!’”).

En el año en que Arcade Fire volverá a los escenarios con nuevas canciones, hablamos con Will sobre el por qué de su proyecto paralelo, su afición por los podcasts y la vez en que el periódico The Guardian le propuso escribir una canción por día basada en una noticia de esa mañana.

Hiciste un disco en vivo muy poco después de lanzar tu primer trabajo de estudio. ¿Por qué un álbum en vivo tan pronto?
¡Me encantaba mi banda en vivo! Y las canciones habían cobrado vida de una manera muy sorprendente para mí. De repente teníamos un montón de material nuevo, material que llegó trabajando en un contexto espontáneo, en directo, y que no necesariamente necesitaba ser trabajado en un estudio para ser apreciado.

De todas maneras, no es un disco tradicional. Parece haber sido grabado en un contexto íntimo y hay un montón de feedback alocado con la audiencia. ¿Por qué lo pensaste así?
Pensé que sería interesante grabar las canciones en la primera gira en la que iban a ser tocadas. Muchas veces las bandas hacen esto y dejan el material archivado para después lanzarlo algún día. Yo quería grabarlo y mezclarlo y lanzarlo al mundo.

Compusiste una canción por día para The Guardian. ¿Qué tan fácil te resulta componer? ¿Cómo componés?
En general, mi proceso de composición varía de canción a canción. El proceso con The Guardian fue más que nada un experimento. Siempre lo digo, creo que es gratificante experimentar en público; experimentar y publicar el resultado al toque. No siempre, pero se le saca provecho. Normalmente empezar una canción es bastante fácil. Terminarla para mí suele llevar meses y meses de pensar y editar y grabar borradores así nomás y juzgar y vivir con la canción. Y después hacer una versión final.

¿Te suelen inspirar las cosas que ves en las noticias para hacer canciones? ¿O lo que pasa allá afuera en el mundo?
Hoy en día, probablemente escucho más podcasts que música nueva. Me gusta recibir y conocer distintas historias desde distintas fuentes. No todos son una inspiración para hacer música, la mayoría son solo para aprender sobre la humanidad. Pero eso, al final, ayuda en el proceso creativo.

La revista DIY dijo que sos “un pavo real que solo quiere mostrar sus plumas”. ¿Por qué decidiste embarcarte en un proyecto solista? ¿Qué te permite eso? ¿Tenías un cierto potencial que Arcade Fire no lograba explotar?
¡Ja! Me parece que soy más un pato que un pavo real. Creo que hacer álbumes solistas tiene poco que ver con realizarme y está más relacionado a decir “tengo la habilidad, tengo los medios, y pienso que podría producir algo útil para el mundo (o una parte de él al menos)”. Hacer estos discos (y salir de gira) me abrió los ojos hacia distintas maneras de crear, me flexibilizó nuevos músculos (y viejos músculos que no había usado durante un largo tiempo). Por último creo que esto me va a hacer un mejor contribuidor a Arcade Fire. Y ojalá un mejor y más equilibrado ser humano. Me interesa mucho mi auto-formación, supongo.

¿Cuáles son las diferencias entre componer para Arcade Fire y hacerlo para tu proyecto? ¿Qué cambia en las canciones, o las letras? ¿Cómo cambia el enfoque?
Win y Regine escriben todas las letras para Arcade Fire. Ellos son realmente los compositores, y el resto de nosotros somos algo así como co-productores (aunque sí va variando de canción a canción y de disco a disco). Pienso en mi música como algo que le da equilibrio a Arcade Fire. Una perspectiva distinta, un balance distinto. Es muy sensible y responsiva a mis otros proyectos creativos. Aunque la música que he publicado no es necesariamente experimental a nivel sonido, hay mucha experimentación en el proceso. Veo a Arcade Fire como más experimental sonoramente. Quizás.

¿Tenés planes de girar por esta parte del mundo (como solista)?
Ninguno actualmente, pero sí en el largo plazo. El helado en Argentina es sorprendentemente bueno (bueno, no sé si sea tan sorprendente).

Reseñaste discos como Art Angels y A Moon Shaped Pool. ¿Qué te interesa de ese trabajo?
Principalmente me gusta Talkhouse, y ellos me pidieron que reseñe los discos. Me gusta la misión general que tienen, los escritores que van teniendo y el punto de vista que sale de ahí. Me gusta divagar a través de las cuestiones estéticas, y escribir formalmente esos pensamientos y publicarlos te ayuda a clarificar todo eso. Además también me encantan Grimes y Radiohead, así que disfruté tener una excusa para escuchar esos discos una y otra vez en profundidad.

No solo arranca con un bis (!) sino que además hay un montón de ironía y gags divertidos a lo largo de Friday Night. Sé que te interesa el humor, ¿por qué? ¿Cómo se relaciona con la música?
Amo a los Magnetic Fields. Amo a los Beatles. Creo que ellos hacen un montón de chistes y bromas (algunas más exitosas que otras). Me parece que la comedia en Norteamérica en este momento está atravesando un mini-renacimiento; hay un montón de comediantes jóvenes e increíbles trabajando en todos los medios (TV, películas, sitios random, internet, Twitter, etc). Creo que ciertas experiencias humanas (algunas de ellas muy importantes) pueden ser expresadas mejor a través del humor. Es una muy útil herramienta.

¿Me podrías hacer reír ahora mismo?
Orgle borgle… Murkle nurkle… Eh… ¿creo que soy más un comediante físico, tal vez?

Sos un tipo de familia, mostraste eso en tu último video. ¿Cómo cambió eso tu trabajo?
Siempre fui una persona relativamente tranquila y aburrida, y tener un hijo me hizo aún más así. Sin dudas aprendí mucho sobre la humanidad en los últimos años, criando a un humano.

Policy dura apenas media hora. ¿Tiene que ver eso con cómo escuchamos la música hoy en día? Todo es rápido, instantáneo. Quizás nadie se quedaría a escuchar un álbum entero si es muy largo o algo así…
¡Interesante! Creo que lo pensé de una manera distinta. Todos parecen estar haciendo grandes álbumes masivos estos días. Yo quería hacer un disco lo suficientemente corto como para que cuando lo hayas terminado aún recuerdes el comienzo. Más un poema lírico que un poema épico; los detalles se quedan en tu cabeza una vez que terminó.

¿Qué estás escuchando hoy en día?
Los podcasts “Reply-All” y “Planet Money”. Queen. El soundtrack de Mary Poppins. The Life of Pablo. Sinfonías de Shostakovich. Colin Stetson y Sarah Neufeld.

Y finalmente, tu canción dice “Madonna Can’t Save Me Now”. ¿Dónde o cuándo sí podría salvarte Madonna?
En la pista de baile, supongo. ¿Quizás estando perdido en el bosque? No sé, depende de cuál Madonna…