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Camille es una app gratuita para iPhone que busca homenajear a la clásica Pentax K-1000. Fue creada por Lateral View, una agencia de producto digital fundada en Mar del Plata hace diez años. La app convierte a la cámara del iPhone en una con ajustes manuales. Permite modificar el ISO, shutter speed, focus, temperatura y tint en cada una de las cámaras. Además viene con tips y grillas que te van guiando y explicando qué significa cada variable.

El sábado 12 de mayo hacen la segunda edición de Expo Camille, un evento de fotografía con música en vivo donde buscan difundir el trabajo que hacen los usuarios que hacen los takeovers semanales en su cuenta de Instagram.

Hablé con Nicolás Figliozzi, Pablo Dominé, Florencia Echevarria y Christian Ottonello para que desarrollaran un poco más sobre cómo fue crear este producto.

¿Cómo surge la idea de crear Camille?
Nicolás: En el 2016, se empezó a gestar en Lateral View un espacio de experimentación y creatividad: Lab55. Ahí surgió la idea de armar una cámara para iPhone. Desde el primer momento, buscamos generar un producto que tuviera como centro a la experiencia del usuario. Queríamos que él sintiera que tenía en su celular algo muy parecido a una cámara réflex sin tener que comprar lentes ni nada por el estilo. En el equipo le tenemos mucho cariño a la fotografía analógica réflex, por eso, quisimos tratar de llevar la experiencia de sacar fotos con fílmico al celular. Además, en ese momento Apple estaba apostando fuerte a la “iphoneografía”. Habían lanzado una campaña publicitaria donde mostraban fotos sacadas por profesionales pero desde el iPhone. Su app se mantenía súper simple pero los nuevos modelos de iPhone tenían mejoras sustanciales en el hardware de las cámaras. A fines de 2016, justo anunciaron desde Apple un update en su Framework AVFoundation Capture. Esto les permitía a los desarrolladores tomar control de todas las variables con las que el iPhone saca las fotos. Vimos una oportunidad. Si podíamos controlar la cámara, podíamos darle el poder que queríamos a los usuarios y lograr que sea el fotógrafo el que decida cómo exponer, enfocar o balancear el color en cada foto.

¿Qué es lo que diferencia a Camille del resto de las apps de fotografía?
Christian: Además de ser gratis y permitirte controlar todos los valores de todas las cámaras de tu iPhone, está pensada 100% para el usuario. Durante todo el proceso de diseño y desarrollo hicimos testeos con usuarios para enterarnos de qué era lo más relevante para ellos. Por ejemplo los tips que te enseñan sobre cada función decidimos incluirlos luego de observar que muchos comentaban que querían sacar fotos más profesionales pero no sabían de fotografía.
Nicolás: Camille es una app simple y honesta. Siempre parte de la configuración automática que te asegura una foto correcta pero le da control al usuario de una forma transparente. Además, usa la misma terminología que las cámaras analógicas. A diferencia de otras apps no agrega filtros ni embellece las fotos. Deja que el usuario decida qué es bello. Para los filtros hay otras apps, que permiten hacer eso una vez que la foto ya se sacó desde Camille (y nos encanta). Pasa igual que con la cámara analógica y el revelado de la foto, son procesos separados.

¿Qué importancia tiene para vos la fotografía hoy en día?
Nicolás: La fotografía comunica, expresa, informa y opina. Ahora todos sacan fotos y las comparten. Las redes sociales potenciaron a la fotografía como medio de comunicación. Muchísimos fotógrafos amateurs se preocupan por mejorar técnicamente y por publicar cada vez fotos mejores. La fotografía sirve como forma de construir la propia identidad de forma digital y no es solo desde el objeto que deciden capturar y compartir sino que lo hacen desde la composición, el estilo y los filtros que eligen. Que se sumen tantos fotógrafos “mobile” me parece fascinante y válido. Muchos después pasan a la fotografía más tradicional e incluso alternan entre distintas modalidades.
Pablo: Mi papá tiene una Pentax, de esas con heridas de guerra, pero que siempre sobrevive. Cuando era muy chico, no importa a donde fuéramos, la cámara siempre venía con nosotros y esa costumbre se me pegó a mi también. Hoy en día es algo más sencillo, todos tenemos un celular con cámara en el bolsillo, pero lo que esos años de salidas exploratorias con mi viejo me dejaron fue aprender a ver, que es diferente a mirar.

¿Cómo fue el proceso de desarrollo de la app? ¿Cuánto tiempo duró?
Pablo: ¡Desafiante! Una semana después de arrancar el desarrollo de Camille, un problema de salud me alejó del proyecto por más de 1 mes y mi reincorporación al equipo llevó un tiempo. Todo el equipo de Lateral View venía trabajando y estábamos muy motivados en lanzarlo. En total estuvimos trabajando unos 3 meses desarrollando Camille, pero el proyecto tuvo otra buena porción de tiempo de análisis y diseño. Una cosa a destacar: el desarrollo nunca termina. Siempre hay mejoras para hacer. Escuchamos a los usuarios y siempre estamos intentando agregar nuevas features que los ayuden a capturar las fotos que ellos quieren.

¿Cómo se logra que un producto como Camille llegue al App Store? Hay mucha burocracia en el medio?
Pablo: Apple es una empresa que se preocupa mucho por la seguridad de sus usuarios y la calidad de las apps que entran al AppStore. Hay un ser humano que prueba cada aplicación que se sube y es responsable de garantizar que todas cumplan con los requisitos del AppStore. Puede ser un proceso un poco exigente pero no es tan doloroso. Quizás ya estamos acostumbrados.

¿Cómo fue el proceso de diseño UI? ¿En qué se inspiraron?
Christian: Como la prioridad la tienen las fotografías que cada uno toma queríamos una interfaz simple pero sofisticada, que tenga personalidad pero sin ser intrusiva. Desde el principio tuvimos en claro dos objetivos, por un lado evocar a las cámaras tradicionales y sus cuerpos de aluminio, por eso elegimos diferentes tonos de grises y líneas simples. Por otro lado, era primordial para nosotros facilitar el uso, por eso toda la interfaz está diseñada para usar con una sola mano, todas las interacciones pueden ser alcanzadas con el pulgar.

¿Por qué decidieron estructurar el contenido de su Instagram a partir de takeovers?
Florencia: Esta decisión fue basada en que el objetivo del producto siempre fue ayudar a fotógrafos amateurs a sacar mejores fotos y acercarse al mundo de la fotografía de manera amigable. Elegimos a usuarios reales para publicar contenido y así obtener distintos puntos de vista y crear un espacio y una comunidad donde compartir este hobby. El resultado fue y es muy gratificante porque la gente que elegimos no para de sorprendernos. Además, muchas veces le damos un espacio a gente talentosa que no suele publicar sus fotografías en otros lugares y en Camille tiene una comunidad que está esperando ver fotos todos los días. Es muy lindo ver como cada usuario trae una mirada diferente a la comunidad.

Ahora en mayo hacen la segunda edición de Expo Camille, ¿podrías contarme un poco más de qué se trata?
Florencia: La Expo Camille surgió con la idea de llevar la comunidad de Instagram al plano físico al ver que había buen feedback de la gente. Decidimos armar esta exposición con bandas en vivo y hacer un evento que fuera divertido y relajado para la comunidad de Camille. Lo bueno de hacer productos propios es que podés escuchar a tus usuarios no sólo para mejorar el producto sino para ofrecerles experiencias nuevas, eso es lo que intentamos hacer con Camille. Ahora se viene la segunda edición de la Expo en Buenos Aires y tenemos ganas de hacer otra en Barcelona donde tenemos otra oficina de Lateral View.

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El sábado 12 de mayo a las 20h es la segunda edición de Expo Camille en POMO (Santa Rosa 5157, CABA). Exponen Ailín Moreno, Agus Simeone, Josefina Bonavia, Francisco Peña, Florencia Pasquali y Koichi y tocan LUPE, Pulpo Oplup, Los Errores y Justo Fernández Madero.