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Jonathan Richman se mudo a Nueva York y soñaba hacer música y dormir en el sofá de lou reed. Corrían los principios de los 70 y Nueva York ya mutaba y se adelantaba a todo lo que podía explotar años después en todo en todo el mundo.
The Modern Lovers (disco homónimo de la banda) fue el único disco que sacaron y fue publicado en 1976, 4 años después de su realización, es considerado como un disco quiebre, donde sus influencias apuntan al minimalismo, al despojo de instrumentación sobrecargada, donde el ritmo apuntado y la actitud desganada revela una época de saturación y de necesidad de cambios.

En este disco los sonidos se infiltran en un viaje donde las guitarras recorren repeticiones y suciedades hostiles, donde el teclado nos lleva a la California de los 60. La voz de Richman le confiere una postura nihilista, dejando de lado el optimismo hippie y la responsabilidad social desatadas en esos años.
La producción del disco estuvo a cargo de John Cale, ex Velvet Underground, quien le confirió una atmósfera oscura y elegante. Temas como Pablo Picasso o Im Straight sugieren una calma despojada y a la vez una aceleración oculta donde las historias de Nueva York se exponen sin restricciones.

The Modern Lovers es un disco para escuchar con atención, en el se encuentran situaciones que hoy denotan en las bandas actuales .Este recorrido duro tan solo 40 años .

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