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Casas para Fin de Año. Termina otro año. Cuál es la diferencia. Pasan años, mueren los números las palabras las personas. Descubro a Fabián Casas. Alguien pregunta: ¿Recién descubrís a Fabián Casas? Respondo: Si. ¿Cómo se reseña un libro de poesías, dónde se hace la crítica, qué se comenta?

Cuándo y dónde nació, los libros que publicó, el que está por publicar, dicta talleres, ganó la beca Frankestein, su obra está curada por el Dr. Nosécuánto.

La poesía baja del cuerpo como la transpiración y el llanto.

Nicanor Parra – que dentro de poco cumplirá cien años se acordaron de darle un premio – dijo: “La poesía es el paraíso del tonto solemne”.

La poesía baja del cuerpo como la sangre y el semen.

Abro el libro, veo la dedicatoria a un escritor que murió hace poco y en el prefacio la siguiente oración: “Si todavía existen los lectores de poesía que no escriben poesía, se lo dedico a ellos. A ellos y a la Nenita Superpoderosa”

Risas. Me río en voz alta. La habitación está en penumbras, estoy solo, es la madrugada. Si, es un lugar común, sin embargo también es verdad.

Sigo leyendo hasta que los ojos empiezan a cerrarse.

En el sueño está todo:

“El preservativo negro, la ceremonia del celular en la cintura y la camisa hawaiana. Recé porque no entendí que la luz y la noche se confundieran tanto, médicos corriendo alrededor, tengo en mis brazos tu envase retornable”

“Esos globos inflados con gas/ pegados al techo/ donde hubo una fiesta, /son mis sentimientos”

“En qué momento dejó de ser la Princesa Leila…”

“No hay vuelta que darle, / motorizado por la culpa/ alguien instaló/ este campo de refugiados en el sol: / la vejez es el último verso del poema; /después de él empieza la crítica.”

“Sé lo que hicimos el verano pasado cuando el heladero cruzaba las calles bajo el desierto spleen de Boedo.”

Está buenísimo el libro, regalo de navidad. Se lo dedico a los que no leen sino mensajes de textos, mails y subtítulos. Me voy yendo. Feliz año nuevo.

El Spleen de Boedo

Fabián Casas
Ediciones Vox – 2002