Es explícito el vínculo de João Gilberto Noll (Porto Alegre, 1946) con la música, de chico muy apegado al canto lírico y al piano, por lo que su sintaxis peculiar se puede comparar con el comportamiento del ritmo en las canciones. El uso reiterado de oraciones coordinadas, que abarcan páginas enteras, da la sensación de palabras que tienen prisa por aparecer y exteriorizar su historia.

En el principio, Lord (2004) parece tratar de un tópico bastante común en la literatura latinoamericana, el viaje de un escritor a Europa. En este caso se trata de una experiencia particular; el protagonista, un escritor brasilero del cual no se sabe el nombre, es invitado por un desconocido y sin razones definidas a viajar a Londres, sin muchas ataduras en Brasil, acepta la propuesta. Una vez instalado en el cuarto londinense, las esperanzas de conocer realmente su identidad se ven rápidamente frustradas.

Sin documentos que atestigüen su procedencia, por lo tanto sin refugio social al cual acudir, sin nombre y con una memoria llena de espacios en negro, el protagonista arriba al nuevo país como un recipiente vacio que se irá llenando con pedacitos de diferentes personajes que encontrará en la ciudad de Londres. La particularidad de aquellos que el azar hace que se crucen con el protagonista, es que la mayoría pertenecen a la considerada zona marginal de la ciudad: prostitutas, chilenos, mendigos, todos se mueven en la clandestinidad.

La ficción de Lord transcurre en el cuerpo, se materializa y se marca en él ya que la subjetividad está completamente fragmentada, situación ayudada por la voluntad de tapar todos los espejos, esquivar su propia mirada y reconocimiento, empezando por la entrada a una peluquería para transformarse en un dandy londinense, todos los acontecimientos que siguen no son más que procesos que favorecen la simbiosis. El cuerpo del protagonista sufre, grita, se desespera, se descompone, se exalta ante una percepción completamente desfigurada y antiestética del mundo que lo rodea.

Lord narra la historia de un cuerpo que es extranjero tanto en términos territoriales como físicos, no existe un sentimiento de lo propio, de la identidad ni de la pertenencia. No resulta inocente entonces, el título que siendo en inglés nombra una historia contada en portugués. No hay lugar para la melancolía y la mirada nostálgica del país natal, ni la fascinación por los nuevos paisajes. El viaje se vuelve carnal, toma rumbos inesperados y la experiencia que se adquiere se vuelve sexual, sugerente, genital y se transfiere al cuerpo del protagonista cuyos fluidos y marcas corporales encuentran el punto culmine en Liverpool y su acercamiento a George. Con toda el aura que el mito de los Beatles impregna ese lugar y ese nombre, el final está lejos de completar las elipsis ya que no se le entrega al lector la tranquilidad de una historia acabada y finalizada sino que deja interrogantes que demanda sino la relectura, al menos el repaso de ciertos fragmentos.

Lord

João Gilberto Noll
Adriana Hidalgo Editora