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Una ebullición musical ha surgido en Latinoamérica durante las dos últimas décadas. Las posibilidades de las nuevas tecnologías e Internet han ayudado enormemente a que los músicos se autogestionen, se produzcan, intercambien experiencias y den a conocer de forma rápida y accesible su trabajo artístico. De tal forma que los melómanos cuentan con una gama musical infinita. Tienen a su alcance propuestas de todo tipo y cada día se sorprenden con los músicos que descubren.

Venezuela no es ajena a este fenómeno. Son tantos sus planteamientos musicales que no alcanza el tiempo para conocerlos todos. Y si hay algo común entre los músicos es el gusto por la experimentación sin importar el campo al cual pertenezcan: rock, canción de autor, pop, música caribeña, tradicional, entre otros géneros. Todos parten de esa búsqueda que los mueve a improvisar y jugar con los estilos, superando cualquier etiqueta.
Así que esta lista con apenas siete grupos tan sólo acercará al curioso a lo que está pasando en suelo venezolano.

Tlx

Nostalgia pop rock de un grupo futurista

Se siente la influencia del pop venezolano de finales de los 70, toda la década de los 80 y hasta principios de los 90. Esa fascinación por el sonido de los sintetizadores, el esplendor del new wave y los cantautores de esas épocas. Es un pop rock agresivo y melancólico a la vez. Un pop renovado, actual, es lo que define a un “grupo futurista de su casa” llamado Tlx, que “significa, por un lado, el intento por sonar contemporáneos y hasta cierto punto visionar nuevas tendencias y, por otro, la óptica de grabar y producir todo en estudios caseros”, comenta Roberto Jiménez para esta nota, quien es voz y guitarra de la banda y uno de los fundadores al lado de Heberto Añez (Presidente, su alter ego). Los otros integrantes son Ciro Moreno, bajo y coros; Juan Rodríguez, baterista, y Andrés Morillo, colaborador.

Tlx nace en 2004 en Maracaibo, estado Zulia, como una iniciativa de Añez y Jiménez por hacer algo distinto vinculado con el uso de computadoras, el gusto por la música pop de los 80 y la estética del videoclip. Ambos músicos ya venían desarrollando proyectos individuales experimentales, así que decidieron unir sus talentos e incorporar a otros artistas para darle forma a uno de los grupos más sorprendentes en el mundo de la música independiente venezolana. Hasta ahora cuentan con tres Ep y un disco, producido por la casa Entorno Doméstico -fundada también por Añez y Jiménez-. Este año tienen previsto presentar su próxima placa: 46 dpi.

Monsalve y Los Forajidos

Una aventura sonora

Si hay una propuesta venezolana rabiosa y aguerrida, esa es Monsalve y Los Forajidos, donde se encuentran el afrobeat, free jazz, rock y música afrovenezolana. El grupo fue fundado por el bajista Raúl Monsalve en Caracas con varios músicos notables de la escena experimental nacional. En el año 2009 grabó su primer disco Mecha y en 2014, el Volumen dos. Antes de llegar a este proyecto, Monsalve recorrió un largo camino siendo parte de agrupaciones importantes e influyentes como el Supremo Hongo Imaginario, Kré y Cabezón Key. Aparte de su vinculación con artistas de distintas nacionalidades en Inglaterra y Francia, donde reside actualmente.

Más tarde, Monsalve creó su arriesgado proyecto, el cual rompe parámetros rítmicos, está abierto a una diversidad de corrientes sonoras y busca jugar con el lenguaje musical. El producto por ahora: dos discos que hay que escuchar una y otra vez.

Niño Nuclear y Los Mutantes de Saturno

Rock espacial y cambiante

Riff distorsionados y atmósferas galácticas nos conducen a un viaje a la Luna, Saturno, Venus y por todo el universo. Así va el oyente dejándose llevar por el desenfreno cósmico que brota del rock de Niño Nuclear y Los Mutantes de Saturno (NNMS).

La agrupación se formó en Barquisimeto, estado Lara, en el año 2012 por Niño Nuclear (guitarra y voz), Obi-1 (guitarra, armónica y voz), El Gnomo (bajo) y Orekio (batería). También están como “integrantes intermitentes” -como los llaman- Mauxi (voz y melódica) y Alva Bug (sintetizadores).

Hasta los momentos la banda cuenta con un solo disco, del año 2013, y con haber ganado el Festival Nuevas Bandas 2014 -único evento de rock con tradición en Venezuela-. Más allá de esta conquista y de sus influencias, desde Sonic Youth, El Mató a un Policía Motorizado y más, el grupo ha construido una identidad propia, a base del sonido garaje, el shoegaze, el noise y, sin duda, ese toque espacial. Niño Nuclear y Los Mutantes de Saturno es una propuesta nueva y que ahora se suma a los proyectos venezolanos con más coherencia, fuerza y con mucho qué dar. Toda una promesa que comenzó con buen pie.

Tomates Fritos

La vuelta al rock and roll clásico

El revivir del rock and roll de los 60 y 70, desde The Beatles, Rolling Stones o Credence Clearwater Revival, y el estilo actual de Los Tres de Chile. Para tener una idea de qué es lo que hace Tomates Fritos, obviamente que sus influencias engloban a más artistas. Se trata de una banda de rock de Puerto La Cruz, estado Anzoátegui, que arrancó profesionalmente en 1997. Su formación actual es Reinaldo Goitía “Boston Rex” (voz y bajo), Carlos Delgado (guitarra), Carlos “Kike” Franco (guitarra y coros) y Tony “Cash” Maestracci (batería y coro).

En sus primeras producciones se puede apreciar folk rock y, aunque para algunos críticos este es el estilo del grupo, Goitía considera que han cambiado: “Somos una banda guitarrera, indie, que creemos muchísimo en la canción como elemento principal, rock en español y el pop rock”, señala para este artículo. Si hay algo constante en Tomates Fritos es el sonido del clásico rock and roll, el mismo que siempre influirá a generaciones de generaciones.

I:O

Rock progresivo y galáctico

El gusto por lo espacial se ha extendido y afincado en unas cuantas bandas venezolanas. Construir atmósferas que nos pongan a imaginar mundos más allá de lo conocido es una atracción para numerosos artistas. Y como la imaginación no tiene fin, así mismo sucede con esos sonidos que la mente crea.

I:O es un cuarteto de postrock instrumental de la ciudad de Valencia, estado Carabobo, integrado en el año 2013 por José Alejandro Maldonado (guitarra), Andrés Torres (batería), Jesús “Jeza” Mantilla (bajo) y José Miguel “Magic” Palomares (teclados). Recientemente editaron un Ep, descargable en OnRecords. El concepto de la banda es hacer música que se relacione con su nombre -I:O-, que es el satélite más cercano a Júpiter. A partir de allí componen temas asociados al mundo exterior.

Ellos son los encargados de un sonido alucinante sin caer en el virtuosismo usual en muchas bandas de rock progresivo. En este sentido, I:O se sale de la órbita y hace que el oyente viaje con ellos a un rumbo incierto.

Viover y Los Piraos

Amalgama de ritmos en una voz envolvente

Escuchamos a una cantante que pasa de la fuerza de un soul a un ska bailable, luego a un frenético rock y a un reggae relajante. Después viene un pop, blues, funk y pare de contar. Es la inquietante, dulce y versátil voz de Joleika “Viover” Mosquera, que identifica a la banda caraqueña Viover y Los Piraos.

En el año 2013 grabaron su ópera prima Experiencias anónimas, editada por el Centro Nacional del Disco. Un trabajo que se deja escuchar de principio a fin gracias a la interpretación de Viover, y los arreglos sencillos y frescos en las canciones que nos hablan de injusticias, violencia, explotación y otros problemas sin caer el panfleto lugar común y en dar consejos. Más bien llaman a la conciencia a través de relatos y experiencias. A esto se agrega el sentimiento que le imprime su vocalista a cada composición.

Tan Frío el Verano

Post-rock experimental en la Ciudad de los Crepúsculos

Además de Caracas y Zulia, Barquisimeto es otra ciudad musical. Es tanta la producción en la llamada Ciudad de los Crepúsculos, que no sabemos qué artista seleccionar. Anteriormente hablamos de una banda de esta localidad (Niño Nuclear); pero, por sus características, no podíamos dejar por fuera a Tan Frío el Verano.

En el año 2007 varios músicos, productores y artistas audiovisuales se unieron para cristalizar un colectivo inspirado en el cuento ruso de la Doncella de Nieve, Snegurochka. Es por eso que sus discos son una entrega de esta leyenda que representa las estaciones. Pero el asunto no termina allí, pues en vivo también le narran al espectador esta obra a través del performance.

Shoegaze electrónico, ambient y postrock instrumental es lo que hace Tan Frío el Verano. Las influencias de cada integrante son, sin duda, bandas enmarcadas en estas corrientes como Sigur Rós, Nine Inch Nails o Aphex Twin. Pero también venezolanas como Retrovértigo, Todosantos, Boom Boom Clan, No Me Olvides, sólo por mencionar algunas.

El concepto de la agrupación es poco usual en Venezuela. No es fácil hacer música europea en este lado del Caribe. No obstante, Tan Frío el Verano ha sabido adaptar y expresar el sonido que los distingue.