los 50 mejores discos de los 70

Hace unos meses comenzamos con esta idea de enlistar los 50 mejores discos de cada década que pasó. Comenzamos con la de los ’60, en la que el debut de la Velvet Underground se llevaba el trono. Esta semana comenzamos con la década siguiente: la de los ’70. El estallido punk a cada orilla del Atlántico fue el protagonista de la época pero en estos 50 elegidos escucharemos de todo.

La lista fue confeccionada por todo el equipo de IndieHoy, así que seguramente habrá discos que falten, discos que pienses que deberían estar más arriba o más abajo, y todos esos caprichos que vienen luego del capricho inicial: hacer una lista. El lunes comenzamos con las posiciones del 50 al 41, liberándose 10 discos por día, hasta el viernes. Si hacés clic en las tapas de los discos, podés escucharlos en Spotify (en el caso de que estén disponibles).

Textos por:

Rodrigo Piedra
Adrián Rocha
Agustina Checa
Diego Álvarez Rex
Florencia Garrido
Julieta Aiello
Barto Armentano
Daniela Álvarez
Mariano Rosales
Zezé Fashhmor
Santiago Scauso
Ismael Viñoly

50. Roxy Music – Country Life

1974 – Island / Polydor

Roxy Music - Country Life

Stranded (1973, Island / Polydor) había dejado la vara muy alta, pero con Country Life Roxy Music se instala como uno de los más grandes exponentes del art-rock británico de la época, ya sin Brian Eno en sus filas pero con la maestría de Bryan Ferry como nunca: la Rolling Stone consideraba a Stranded y Country Life, álbumes que salieron con un año de diferencia, como “el zénit del art rock británico contemporáneo”, por su consistencia y su originalidad. El art-rock y el glam se unen desde el gran opener “The Thrill of It All” y se extiende hasta el décimo y último tema, “Prairie Rose”. En el medio, el desarrollo estilístico y sonoro se nota en las letras y en las texturas de cada una de las canciones.
R.P.

49. Can – Future Days

1973 – United Artists

Can - Future Days

El futurismo de Future Days de Can se ubica entre el krautrock y el “ambient” amigable y pionero de su música luminosa. Editado durante el verano alemán de 1973 la banda concibió un disco de fina factura, en donde la totalidad predomina por sobre las partes. Si bien cuenta con “Moonshake” (el “hit”), comienza con “Future Days” y termina en “Bel Air“, pero parece que solo una larga canción de 40 minutos hubiese transcurrido entre medio. Can sentó bases en Future Days: en lo que respecta a lo técnico elevando el estatus de un efecto como el delay al de un instrumento y en lo compositivo achicando el universo melódico en virtud de la atmósferas que se producen repitiendo sonidos. La banda alemana dio cátedra dentro de la historia del rock y, de Radiohead a Tame Impala, pasando por Brian Eno, son ejemplos de alumnos que, posteriormente, fundarían sus propias escuelas.
I.V.

48. Serge Gainsbourg – Histoire de Melody Nelson

1971 – Philips

Serge Gainsbourg - Histoire de Melody Nelson

Histoire de Melody Nelson, sucesor del épico Je t’aime… moi non plus (1969, Fontana Records), es un pequeño disco del eterno provocador francés Serge Gainsbourg que contando con la participación de su más reciente amor Jane Birkin y con la ayuda en los arreglos orquestales de Jean-Claude Vannier, logra armar una joya musical cuyo culto ha ido creciendo con el paso de los años: este cuento musical de índole nabokoviano tiene un fondo musical de sonido rock psicodélico con un bajo hipnótico, que logró influenciar artistas diversos como Air, Pulp, Beck, entre otros. En el arte de tapa podemos vislumbrar a una joven lolita protagonizada por Jane Birkin y si miras en sus pantalones podrás observar que los tiene desabrochados, es que ahí están los primeros meses de gestación de la futura Charlotte Gainsbourg. La obra se complementa con un corto inspirado en ella realizado por Jean-Christophe Averty, míralo aquí.
Z.F.

47. John Lennon – Mind Games

1973 – Apple / EMI

John Lennon - Mind Games

El disco es un impecable cuerpo de música, brillante y variado; “One Day at a Time”, “Aisumasen (I’m Sorry)” y “You Are Here”, canciones del amor más puro, directos temas de protesta cómo “Only People” y “Bring on the Lucie (Freda Peeple)”, y puro rock n’ roll cómo “Meat City”, “Intuition” y “Tight A$”. La portada, diseñada por el mismo Lennon, se trata de una representación simbólica de cómo John se alejaba de la influencia de Yoko (que era del tamaño de una montaña), ya que por esa época habían anunciado su (temporal) rompimiento. Si hubo un disco que fungiera como el paso definitivo a la cordura y paz interna de John fue Mind Games.
D.A.R.

46. Kraftwerk – Radio Activity

1975 – King Klang / EMI / Capitol

Kraftwerk - radio-activity

La innovación que introdujo Kraftwerk en la música popular aún hoy no tiene quién le haga sombra. Se trata de un trabajo científico y minucioso, que se aparta un poco de la impronta del rock. Pero lo tremendamente original es que esa distanciación sucede dentro de la misma cultura pop, y es en esa fisura cultural donde la obra del grupo alemán se convierte en la más importante de la historia de la música popular del siglo XX. Pensemos, por un momento, en músicos que tienen que crear sus propias guitarras, calibrar y definir su afinación y el tipo de sonoridades, es decir, crearlas; construir también sus equipos y los matices del sonido de cada amplificador. Ese trabajo que comúnmente suelen hacerlo los técnicos -que en su mayoría no son músicos-, en Kraftwerk, fue simultáneo. Esto es: crear música y sonidos propios al mismo tiempo. Radio-activity (en alemán “Radio-Aktivität”), publicado en 1975, es un disco extraordinario, porque en él se encuentra al grupo en un momento crucial de su carrera, compositiva y técnicamente, luego de haber publicado cuatro increíbles álbumes (entre ellos, el gran Autobahn).
A.R.

45. Black Sabbath – Paranoid

1970 – Vertigo Records / Warner Bros. Records

Black Sabbath - Paranoid

Paranoid comienza con el tono de la legendaria guitarra de Tonny Iommi y la voz de vieja bruja de Ozzy Osbourne en “War Pigs“, canción en la que despotrican contra el siniestro sistema de reclutamiento, del que los jóvenes de la clase trabajadora eran/son y serán víctimas. Porque Sabbath es eso, Sabbath es pueblo. De un experimento de cuatro muchachos de la clase trabajadora de Birmingham, que sin querer, en un juego lúdico que involucró sonoridades vanguardistas (la guitarra afinada varios tonos más abajo), crítica social, introspección y películas de terror: de la mano de Paranoid el metal entró en los rankings. Se trata de metal en “slow motion”, pues tocarlo más lento les permitió exorcizar los demonios de la banda oriunda de la fábrica del mundo. La base del disco entero oscila entre las piruetas de batería de Ward (con destellos jazzísticos, como en “Rat Salad“) y el movimiento rígido e hipnótico del bajista Geezer Butler. El disco finaliza con “Fairies Wear Boots“: final apoteósico para un disco inmenso.
I.V.

44. Neu! – Neu!

1971 – Brain Records

Neu! - Neu!

El debut homónimo de Neu! fue la primera grabación que sus integrantes, Michael Rother y Klaus Dinger, realizaron luego de abandonar su anterior banda, Kraftwerk, en 1971. Las grabaciones del disco comenzaron en diciembre de ese año y duraron cuatro días, fue producido por Konrad Plank (quien ya había colaborado con Rother y Klaus en Kraftwerk) y fue lanzado en 1972. Atmósferas ambient e industriales, guitarras rugosas y la inclusión del motorik (ritmo característico de la escena de aquél entonces) son los elementos que predominan en el disco. La duración de los temas no baja de los cuatro minutos e incluso algunos de ellos superan los diez, como es el caso de “Hallogallo”. “Sounderangebot” parece salida del soundtrack de una película de terror y la transición que se produce entre el final de ésta y “Weissensee” es pura magia.
D.A.

43. Stevie Wonder – Songs in the Key of Life

1976 – Tamla

Stevie Wonder - Songs in the Key of Life

El disco doble (con un EP adicional) del rey del soul irrumpe en la década de los ’70 con innovaciones musicales, melodías clásicas, grandes baladas románticas y una enorme cuota de groove. Podría decirse que esta enorme obra condensa una buena muestra de la carrera de uno de los músicos más virtuosos y conmovedores de la historia. El disco contiene las alegres “Sir Duke” y “Isn’t She Lovely”, la denunciante “Black Man”, las melancólicas “Knocks Me Off My Feet” o “If It’s Magic”.
J.A.

42. Neil Young – Harvest

1972 – Reprise

Neil Young - Harvest

Siendo el cuarto disco de la carrera de uno de los músicos canadienses más influyentes del rock de todos los tiempos, Harvest es tal cual su cosecha o el clímax musical de Neil Young que no se volvió a repetir hasta la llegada de otros discos como Comes a Time u Old Ways. Y es que el año en que se logró plasmar este disco, de tonos country pero con un rock más intenso, hubo dos hechos importantes en su vida: uno fue el nacimiento de su primer hijo Zeke y en segundo lugar la muerte de su músico Danny Whitten. Esto último lo llevó a un período de creatividad musical pero de resultado oscuro y nada de lo que surgió después superó este número 1 de ventas en los EUA en el año en que vio la luz.
Z.F.

41. Wings – Band on the Run

1973 – Apple

Wings - Band on the Run

Si alguien pensaba que Paul McCartney no podía tener una carrera prometedora luego de The Beatles, se equivocaba. Con su banda Wings lanza el tercer disco, Band on the Run, un disco compuesto de inolvidables hits, con aires rockeros y melódicos (las hermosas e inconfundibles melodías maccarnianas siguen presentes). El disco arranca con una energía de la que es imposible no contagiarse: el tema que da nombre al disco “Band on the Run” seguido de “Jet”, y luego nos entrega canciones con tono hippie como “Bluebird” y “Mamunia”.
J.A.