Al rey de lo onírico y surrealista al parecer no le interesan, y de hecho le parecen un tanto ridículas, nuestras opiniones sobre cine en las redes sociales. Lo anterior fue dejado en claro por David Lynch durante el Festival of Disruption, evento de arte creado y curado por él mismo que se llevó a cabo en Brooklyn, Nueva York, hace un par de días.

Según reporta IndieWire, esta fue su respuesta cuando un miembro del público le pregunto sobre el rol de las plataformas sociales de internet en cuanto al séptimo arte:

“Hoy en día terminás de ver una película y sentís la presión inmediata de poner tu opinión sobre ella en palabras”.

Lynch entonces arremetió en contra de esa urgencia que le parece nociva e innecesaria, y en cambio resaltó la importancia de tomar un momento para asimilar el efecto de cada filme en nosotros. Según él, suele ser más importante vivir esa respuesta emocional con intensidad en lugar de salir a comentarla en público. Así que cerró su argumento diciendo:

“A menos de que seas un poeta, las palabras te van a fallar”.

El veterano cineasta también reiteró su molestia ante la necesidad de los espectadores de sus charlas de grabar con sus teléfonos para luego publicar en YouTube o Instagram, y puntualizó que es más importante vivir un momento que capturarlo. De hecho, los asistentes al festival en cuestión tuvieron que abstenerse de hacer uso de sus teléfonos celulares hasta la finalización de cada jornada.

Más adelante, cuando otro de los presentes le preguntó sobre sus shows de TV favoritos en la actualidad, el enigmático David contestó lo siguiente luego de aclarar que no mira muchos programas:

“Estoy más interesado en pintar actualmente”.

Aunque después reveló unos gustos pocos esperados, sin brindar nombres específicos:

“Veo algunas series sobre crímenes y también el Velocity Channel. Me encanta observar a la gente construir y mejorar automóviles”.

Otra afición de la que Lynch hizo gala durante tal conferencia fue su amor por el tabaco, confesando que ha llegado a hospedarse en un hotel distinto a causa de que no lo dejan fumar en su habitación en algunos sitios.

Lo cierto es que el director no parece tener en mente ninguna nueva película por el momento, así como una secuela de Twin Peaks parece improbable.