A pesar de sólo haber vivido 27 años antes de tomar la decisión de suicidarse, el legado que Kurt Cobain dejó en la música es inmenso. El oriundo de Aberdeen, Washington supo convertirse (junto con su banda Nirvana) en uno de los máximos exponentes del grunge y de la música de los ’90, por lo que su temprana muerte no solo fue una de las más lamentadas en el ambiente, sino también una de las más polémicas debido a las teorías que se tejieron sobre ella.

Es al día de hoy, más de 23 años después de que Cobain dejara el plano terrenal, que la idea de que el cantante en realidad fue asesinado sigue dando vueltas, aunque esto ha sido demostrado como falso en numerosas ocasiones.

Uno de los que sostiene esta versión de los hechos es Richard Lee, un hombre que se ha pasado lo últimos 23 años creyendo en la teoría conspirativa de que en realidad Cobain no se quitó la vida y que hay varios oficiales gubernamentales implicados en el caso.

En 2014, Lee demandó a la ciudad de Seattle para tratar de que ésta mostrara las fotografías de la escena de la muerte, pero perdió el caso en 2015. Lejos de darse por vencido, el año pasado Richard llenó una apelación para revisar el fallo.

Es en este contexto que Courtney Love y Frances Bean Cobain, viuda e hija del cantante respectivamente, habrían iniciado un litigio para prohibir la exhibición de las imágenes del cuerpo sin vida del músico tras su suicidio.

Según documentación obtenida por el portal The Blast, Love y su hija argumentan que:

“Compartir esas imágenes no sólo aumentarían el estrés post-traumático que Frances Bean ha sufrido desde su niñez, sino que además la pondría en peligro físico a ella y a su madre al incentivar a acechadores perturbados y amenazas fanáticas”.

Esta no es la primera vez que la cantante y la joven de 25 años declaran en la causa. En el pasado, Love ha dicho que la muerte de Kurt “fue la experiencia más traumática de mi vida. Me dejó físicamente angustiada y continúo sufriendo emocionalmente por la pérdida de mi esposo hasta el día de hoy”. Por su parte, Frances testificó que a pesar de tener recuerdos de su padre, ella “ha tenido que lidiar con el trauma de su muerte toda su vida”.

Además, en abril del año pasado Love presentó una declaración acusando a Richard Lee de intentar explotar la muerte de Cobain y diciendo que Lee “me acechó y hostigó a mí, a mi familia y a mis amigos durante muchos, muchos años… En una ocasión particular, el Sr. Lee incluso se grabó a sí mismo persiguiendo una limusina por varias millas porque pensó que yo estaba dentro. Las acciones del Sr. Lee me hacen temer por mi seguridad”.