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Para todo aquel que haya leído el conmovedor y honesto relato autobiográfico de la madrina del punk Patti Smith en su libro Just Kids, aquel enorme y sórdido departamento en Clinton Hill resulta casi mítico, pues en él sucedió justamente la primera parte de su proceso de auto-exploración y creación artística. Fue allí donde Patti y su querido Robert Mapplethorpe vivieron un apasionado romance, así como también comenzaron cada uno a explorar sus diversas facetas en profundidad: ella como literata y música y él como artista plástico y audiovisual. Todo esto previo a la fama y el prestigio que a ambos los encontraría años más tarde.

En ese texto, Patti describe al departamento como “agresivamente sórdido”, un lugar con un aspecto de abandono y misterio que ellos decoraron como pudieron y llenaron de pequeños altares. La amplitud del espacio y su luminosidad fueron los dos factores que los artistas encontraron como positivos, además del hecho de que, por supuesto, eran muy pobres y no podían tampoco pagar más de $80 dólares al mes, que era la renta que les cobraba el dueño entonces (que serían al rededor de $600 dólares hoy en día). Smith escribió acerca de esa mudanza:

“Robert logró un trato con el propietario, acordó limpiarlo y pintarlo él mismo, siempre que pagáramos tan solo un mes de depósito, en lugar de los dos requeridos. El alquiler era de $80 por mes. Pagamos $160 para mudarnos a 160 Hall St. Consideramos que la simetría era favorable.”

Pues bien, ese mismo espacio de 3 baños y 3 habitaciones hoy en día -más de 50 años después de que la pareja de creadores lo haya habitado-, cuenta además con un cocina abierta de chef, un patio trasero, una terraza en la azotea y un sótano que se puede usar a manera de gimnasio o espacio recreativo, según informa la guía Brooklyn Property que maneja su alquiler. El precio del mismo es 100 veces mayor al que pagaron Patti y Bob en su momento, es decir, habría que pagar $8.000 dólares por mes para vivir en aquel lugar. El PH cotiza tan bien porque además de su valor histórico, ha sido refaccionado de forma radical, como describimos anteriormente, y hoy en día luce cuando menos lujoso y confortable, como se puede apreciar en estas fotografías:

De cualquier forma, no olvidemos que su antigua inquilina, la legendaria Patti, vendrá a la Argentina durante el próximo mes a brindar un recital y una lectura de poesía en el CCK.