Hace un par de días Rayne Russell tuvo la pésima idea de subir a su perfil de Instagram una foto que lo mostraba sosteniendo un rifle, en ella etiquetó al Festival Ultra Music que se realizó del pasado viernes 23 al domingo 25 de marzo en Miami, Florida.

Una publicación como esa muy seguramente despertaría preocupación y no pasaría desapercibida, sobre todo porque se han registrado terribles hechos de violencia con armas de fuego en concurridos recitales durante meses recientes.

Según fue informado por la prensa local, las autoridades tomaron cartas en el asunto y Russell fue detenido para ser interrogado respecto de su particular fotografía, en cuyo epígrafe podía leerse: “Ready for the weekend” (Listo para el fin de semana), acompañado de los hashtags #tgif, #ultramusicfestival y #mmw2018.

A pesar de lo preocupante de su publicación, tras un exhaustivo análisis de sus respuestas y sus antecedentes, la policía determinó que Russell no tenía intenciones ni planes de dañar a nadie y el hombre fue liberado. Se concluyó entonces que tan solo había subido esa imagen por diversión y el arma que portaba en ella era de un familiar que la había adquirido legalmente, con sus papeles en regla.

Al respecto de este suceso, el jefe de seguridad Ray Martínez comentó lo siguiente:

“Estuvimos monitoreando todas las redes sociales, y vimos esa publicación de dicho individuo… ¿En serio? ¿Luego de lo que pasó en las Vegas? Nos reunimos con el Departamento de Policía de Miami y empezamos a planear desde ese momento y miramos todas las lecciones aprendidas -de lo que se puede aprender de incidentes como aquel-. Estoy muy confiado de que entre la Policía de Miami y el FBI pudieron determinar que no era una amenaza real”.

Recordemos que hace apenas unos meses se vivió una masacre en un recital de música country al aire libre que dejó un trágico saldo de 59 muertes y más de 500 heridos. El escalofriante acto criminal fue ejecutado por un hombre que había reservado una habitación de hotel desde cuya ventana le fue posible disparar hacia el predio del festival. Más adelante trascendió que ese mismo hombre también había reservado una habitación con vista al lugar donde se organizaría Lollapalooza Chicago.

Afortunadamente, en esta ocasión no se corrió en ese mismo fatal destino y de hecho se trató de una falsa alarma. El evento pudo realizarse con total normalidad y dentro de los hechos más comentados por sus asistentes estuvo el regreso del trío de DJs conocido como Swedish House Mafia que llevaba más de cinco años inactivo y alejado de los escenarios.