Compartir

Resulta normal, e incluso es una tradición, que los Presidentes de los Estados Unidos decoren la Casa Blanca con obras de arte que hacen parte de colecciones de prestigiosos museos. Esta vez los decoradores de la residencia de Trump le aconsejaron solicitar al Museo Guggenheim de Nueva York si podrían prestarle una pintura de Van Gogh que data de 1888, a saber: “Landscape With Snow”. La respuesta por parte la entidad en cuestión ante el pedido fue negativa. Concretamente, el argumento proferido por la curadora Nancy Spector fue que aquella pieza pictórica tiene prohibido viajar fuera de las instalaciones excepto por ocasiones muy puntuales. Lo curioso es que pronto la misma será llevada para su exhibición en el Guggenheim de Bilbao, España.

Lo que causó estupor e incluso algunas burlas en internet fue la alternativa ofrecida Trump para decorar su casa presidencial: Una obra interactiva tituladaAmerica, que básicamente consiste en un inodoro de oro sólido de 18 kilates, que por supuesto, funciona. Según Spector, la pieza es “extremadamente invaluable y frágil, pero le ofreceríamos todas las indicaciones para su instalación y cuidado”.

Nancy ha sido en el pasado una gran defensora de las políticas progresistas, y de hecho ha hecho publicaciones en sus redes sociales, como esta que se puede leer en su Instagram, en la que critica el racismo y la intolerancia, a pocos días de la elección de Donald Trump como mandatario.

El mencionado intercambio de mensajes entre el museo y la Casa Blanca sucedió en septiembre del año pasado y el equipo de Trump no respondió la oferta del toilet dorado hasta el momento. La obra en cuestión fue creada por el artista Maurizio Cattelan que señala que la misma representa el amor de los estadounidenses por el exceso de riqueza. Cuando le cuestionaron al respecto del asunto de la posible inclusión de su obra en la casa del Presidente de Estados Unidos prefirió no comentar directamente, y dijo Es un tema delicado”, para luego agregar “¿Cuál es el sentido de nuestras vidas? Todo parece absurdo hasta que morimos, y luego todo tiene sentido”.

Al haberse conocido esta noticia, incluso un editor de The Washington Post hizo bromas acerca de ello en su Twitter:

Lo cierto es que el objeto dorado que tanto se ha comentado no desentonaría para nada si tenemos en cuenta la estética pomposa que suele manejar el empresario y político de cabello dorado, de la que ha hecho gala en múltiples ocasiones. Para la muestra esta foto en la que posó junto a su esposa Melania y su hijo menor y que fue publicada en diversos medios hace unos meses.